En 2017, Bloober Team -desarrolladores de Layers of Fear- lanzó al mercado, más concretamente a Playstation 4, Xbox One y PC, su última obra que aúna el terror psicológico y el cyberpunk, Observer, protagonizada por nada menos que Rutger Hauer, que en su día interpretase al antagonista principal de la obra cyberpunk por antonomasia, Blade Runner. Ahora, este título nos llega a Nintendo Switch, donde veremos si los compromisos técnicos permiten disfrutar la experiencia completa.

Observer, un asesinato en una Polonia distópica.

Antes de hablar de los aspectos más centrados en esta versión, me gustaría empezar hablando del juego en sí. Observer nos pone en la piel de Daniel Lazarski –el personaje interpretado por Hauer tanto en voz como en aspecto-, un policía dentro de la unidad de Observadores. Estos detectives tienen implantadas ciertas mejoras cibernéticas que les permiten realizar análisis forenses en el acto, descubrir componentes electrónicos ocultos, y sobre todo, si un sujeto presenta un chip en su cerebro, les permite acceder a sus memorias. Sin embargo, estas mejoras no son todo ventajas, pues el estrés psicológico al que se ven sometidos estos agentes les lleva hasta el límite de su cordura.

Con esta premisa, el juego nos lanza a una investigación en un bloque cerrado de apartamentos después de que Adam, el hijo de Daniel con el que hace tiempo que no termina de conectar, nos deje una llamada preocupante. De esta forma, el agente Lazarski se verá envuelto en diversas investigaciones simultáneas en el edificio para descubrir qué es lo que está pasando y en dónde se ha metido su hijo.

En general, la base argumental y jugable de Observer es muy sólida. Recorreremos el bloque de apartamentos de forma más o menos libre hablando con los diversos vecinos y personal del edificio, investigando cada puerta que veamos abierta, y siguiendo cada pista que encontremos. Además, gracias a través de nuestros implantes, podremos vivir secuencias oníricas (aunque son más pesadillas que otra cosa) para poder desentrañar las diversas tramas que nos llevan de la mano.

Dentro de esta libertad de movimiento, que nos permitirá descubrir algunos casos opcionales e incluso algún guiño a cierto teaser jugable, nos encontraremos que es un juego bastante convencional en cuanto a estructura. Como juego de detectives, no deja nada a nuestra imaginación, así que no esperéis tener que poner vuestras neuronas a trabajar como con The Return of Obra Dinn. Es decir, su jugabilidad y el desarrollo de la trama al final es uno más, está bien, pero no revoluciona nada, lo cual es un poco decepcionante si gustas de las aventuras gráficas que te pongan en algún aprieto mental más.

Tendremos que hablar con todos los vecinos. Algunos serán más colaboradores.

Sin embargo, reitero que su premisa, su ambientación, y el desarrollo de la trama en sí mismo son aspectos bastante atractivos y bien facturados que hacen que Observer sea una gran opción a la hora de buscar un juego de esta índole. Pero… ¿merece la pena en Nintendo Switch?

La obsesión por portear todo.

Empezaré por el final, si no tienes ninguna otra plataforma donde jugar Observer, se puede disfrutar del juego en Nintendo Switch, pero si tienes cualquier otra de las tres opciones, sin duda la experiencia será más completa en ellas.

La primera impresión que nos da el juego, mucho antes de arrancarlo, es su tamaño. Atención al comprar el juego en la eshop, nos esperan 18 Gb de descarga, superando a juegos con un contenido tan masivo como Warframe y siendo, a nivel personal, el juego más pesado en mi tarjeta. Si no tenéis una ampliación de la memoria de la consola, desde luego este juego va a llenar la memoria interna casi él solo.

Una vez arrancamos, el primer impacto real lo vemos en su resolución. El juego se ve borroso, sin más. Da igual si lo ponemos en portátil o en el dock, en ningún momento vais a percibir nitidez. Hay algunas personas que soportan este tipo de acabados mejor que un servidor, pero encontrarme con personajes que parecen acuarelas difuminadas, signos de neón a diez metros como si mi miopía real se hubiese trasladado a la pantalla, o efectos aplicados de una forma regular -los problemas de cordura que he citado anteriormente se reflejan con alucinaciones, cambios bruscos en el escenario y cosas similares, que la consola híbrida de Nintendo no termina de manejar bien-, pues hacen que me haya costado muchísimo jugar esta versión.

Algunos efectos presentes en el juego no se ven muy allá.

Otro problema recurrente son bajadas notables en el framerate del título. No es un juego frenético, al contrario, salvo un par de secuencias más intensas el juego es muy pausado, por lo que no lo he tenido demasiado en cuenta, pero son hechos que están ahí, y es que a pesar de toda la limitación gráfica y en resolución que han llevado a cabo para conseguir la impresionante tarea de meter un título como Observer en Nintendo Switch, al final no se desenvuelve todo lo bien que debiera en la consola de los de Kyoto para considerarlo una experiencia idónea.

Además, de forma prácticamente ajena al aspecto técnico en sí, he encontrado terriblemente incómodo el control de nuestro personaje. Es un problema visto en muchos juegos, donde parece que un imán nos mantenga pegados al suelo haciendo que seamos lentos, torpes -cualquier obstáculo nos entorpece- y faltos de cualquier sensación de comodidad al movernos. Si a esto le sumamos algunos tiempos de carga entre zonas -bien camuflados en el sentido de que no hay una pantalla literal, sino que no se nos permite abrir una puerta hasta que lo que hay al otro lado se haya cargado- que pueden ser más largos de lo deseado, y algún bug que te puede obligar a cargar la partida como quedarse atascado sin poder moverte en ninguna dirección… pues nos encontramos que cualquier tipo de dinamismo se va al garete.

No es que esté muy lejos, todo presenta esa borrosidad.

Conclusión

En general, Observer es un título que normalmente no habría visto la luz en una consola tan inferior a sus requisitos técnicos como es Nintendo Switch. Es encomiable que ciertos estudios se atrevan a introducir mastodontes visuales que ya ponen en aprietos a consolas más potentes dentro de sistemas más modestos pero que saben que pueden reportarles más ventas, pero a veces creo que los sacrificios pueden ser demasiado grandes. Como me gusta acabar con una nota positiva, no tengo más que alabanzas para el núcleo que representa Observer, un thriller cyberpunk fantástico que nos dará más de un susto, que seguramente volveré a jugar en un sistema que no me dé dolor de cabeza.

Es una historia fantástica en la que preferiría ver al conserje sin tener que necesitar unas gafas virtuales.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Evolve PR