The Shapeshifting Detective es una aventura en Full Motion Video como las que se popularizaron tanto en los inicios de los años 90, en especial a partir de la estandarización del CD Rom en el mundo de la informática de consumo y en el de las videoconsolas. D’Avekki Studios y Wales Interactive nos traen esta aventura de suspense e intriga con toques sobrenaturales que apoya su fuerza narrativa en el desarrollo del juego mediante vídeos grabados con personas reales, y un sistema de elección de conversaciones que harán devenir la historia por un lado u otro.

Nosotros encarnaremos a Sam, un “agente” con un oscuro pasado y un “gran secreto” que será mandado a esclarecer las circunstancias del asesinato de Dorota Shaw, una violinista en el pequeño y pacífico pueblo ficticio de August. Nuestro gran, y sobrenatural, secreto es que podremos cambiar de apariencia a nuestra voluntad, de forma que los diferentes personajes que forman esta historia podrán tener conversaciones con nosotros usando la apariencia de otro personaje que de otra forma no tendrían con nuestra apariencia inicial. Esta mecánica hace que el argumento de la historia se bifurque bastante, pues además interactúa otro factor. Particularmente debo decir que cuando empecé el juego, llegué a encontrarle alguna similitud con Twin Peaks, por la vida disoluta que llevaba la víctima, y hasta ahí puedo escribir.

Se nos acota la búsqueda del culpable a tres posibles sospechosos siendo algo que viene dado desde el inicio ya que lo que hace el juego es elegir al culpable aleatoriamente entre los tres sospechosos cuando empezamos la partida. De esta forma dos partidas no tienen por qué ser iguales, pudiendo ser la forma de dar con el sospechoso diferente cada vez, o también puede que el sospechoso dé con nosotros cuando estemos usando la apariencia de su próxima víctima..

Para construir esta aventura con tantas variantes, diferentes opciones y soluciones, y un culpable acotado pero aleatorio, D’Avekki Studios ha grabado más de 1600 escenas de vídeo. Una cantidad descomunal en busca de ofrecer una aventura fluida, con múltiples posibilidades, y que parezca que realmente nosotros llevamos el control de la investigación sin sentir un camino predefinido, aunque al final todo desemboque en una solución única.

 

 

Antes de entrar en el desarrollo jugable, es necesario hacer un alto en el camino y hablar de este subgénero tan en boga en los 90 y totalmente recluido a un rincón nicho de la industria a día de hoy. Si bien se siguen haciendo esfuerzos por mantener el subgénero vivo entre la escena indie, hemos vivido recientemente un intento de mayor envergadura como ha sido The Quiet Man, o la vuelta de un clásico como es Night Trap. Con la proliferación del CD Rom a principios de los 90, se recuperó una vieja idea que ya se había visto en los 80 en juegos en primitivos Laser Disc como el Dragon’s Lair o su secuela espiritual, Space Ace. Esta fue la idea de hacer aventuras usando imagen real o vídeos pregrabados, donde el jugador se limitase a resolver algún puzle, decidir una respuesta, o elegir una dirección o camino a seguir. Una “videoaventura” en ocasiones mucho más cerca del cine que de un videojuego.

Cabe decir que en cierta forma encontraron su hueco en consolas como el Mega CD de Sega, la 3DO de Panasonic, o el CD-i de Phillips, y por supuesto el PC. Vimos intentos más dignos tanto de aventuras como de shooters como The 7th Guest, el mega polémico Phantasmagoria, Mad Dog McCree, o Star Wars Rebel Assault, y otros menos afortunados como Road Avenger, Night Trap o Corpse Killer. Pero la llegada de las 3D y su versatilidad mandaron al Full Motion Video al ostracismo.

Después de este repaso por este subgénero en desuso, hablar de la estructura jugable es muy sencillo, pues básicamente todo se va a reducir a elegir entre distintas preguntas y respuestas para ir consiguiendo información que nos acerque al culpable del asesinato de la violinista, y que posiblemente vuelva a actuar si no lo detenemos a tiempo. Dado que esto podría ser demasiado simple, como hemos dicho antes, el culpable será aleatorio entre los tres sospechosos, y con nuestra identidad solo podremos conseguir aproximadamente el 50% por ciento del juego, con lo que se hará indispensable cambiar de identidad para desbloquear nuevas conversaciones y pistas. Sin embargo hay que remarcar como punto en contra que no podremos guardar cuando queramos, y el juego guarda la partida de forma un poco irregular, con lo que nos podemos llevar una desagradable sorpresa cuando retomemos la partida si no se guardó cerca de donde lo dejamos.

 

 

Hablar del apartado técnico de The Shapeshifting Detective es todavía más sencillo que de su jugabilidad, pues todo son vídeos de imagen real, salvo los menús. Son vídeos en Full HD de gran nitidez y desafortunadamente con un poco de falta de fluidez.

Entrar a valorar las actuaciones puede ser un poco más peliagudo. Mientras vemos personajes con una actuación correcta -como Violet-, también vemos personajes muy sobreactuados -como el Chief- que llegan a ser muy poco creíbles. El sonido simplemente acompaña, a veces será ambiental, y otras veces tendremos de fondo una locución de radio con la que podremos interactuar cambiando de canal. Es una pena que algunos vídeos sufran de falta de fluidez, quizá a causa de la alta calidad de estos o la optimización para la consola.

Por suerte, el hecho de que el juego esté formado por secuencias de vídeo, que dé tantas opciones para avanzar, que el asesino sea aleatorio, y que la trama tenga un mínimo de interés, hace que la fluidez y la brusquedad en ciertas transiciones penalicen menos. También hay que apuntar que el juego puede jugarse completamente en modo portátil usando la pantalla táctil, lo cual aumenta la agilidad en el avance.

 

 

The Shapeshifting Detective consigue lo que se propone, divertir y absorberte en una historia de intriga, un thriller noir con su carga de suspense, muerte y sensualidad, donde a través del cambio de apariencia deberemos ir avanzando y acercándonos a descubrir quién es el asesino. Se puede decir que el uso de Full Motion Video le viene muy bien a este tipo de historia y su escueta propuesta jugable está resuelta con acierto. Nos hubiera gustado un poco más de fluidez, y que a pesar de usar un inglés bastante claro y perfectamente gesticulado, hubiera incluido al menos subtítulos en español. Imagino que hacer esto para unos 1600 cortes es un coste que un estudio indie como D’Avekki Studios no ha podido afrontar, sin embargo, con un nivel medio de inglés, no deberíais tener problemas para entender casi todo.

El juego ha salido en las diferentes tiendas digitales, y particularmente en la eShop de Nintendo lo podéis encontrar a 12,99€, aunque hasta el día 20 de noviembre tiene un 20% de descuento.

 

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Wales Interactive