Hace poco llegó un juego a nuestra redacción, un juego que se publicitaba como «una aventura noir ambientada en París» y no me lo pensé dos veces, me la adjudiqué enseguida porque soy muy fan de dicho género. Ahora, con un poco más de base, puedo mostraros que tal es la demo de Night Call, el juego de Monkey Moon games y Black Muffin studios.

La demo arranca con una enigmática introducción animada en blanco y negro en la que vemos a nuestro protagonista saliendo de un coche, lo siguiente que haremos será despertar en la cama de un hospital sin saber que ha pasado. Allí nos cuentan que un conocido asesino en serie ha tratado de matarnos y hemos sobrevivido, lo cual ha causado que hayamos pasado un tiempo en coma y nos avasallen a preguntas.

Como podemos comprobar de primera instancia, vemos que estamos ante todo frente a una novela interactiva en la que van a abundar especialmente los diálogos y las narraciones. Tengo que admitir que en ese apartado me ha parecido muy bueno, con narraciones y descripciones muy elaboradas que llegan a transmitir bastante y nos meten de lleno en la situación, casi me parecía estar leyendo un verdadero libro en algunos momentos.

Pasan unos días y salimos del hospital, ahí comprobamos que nuestro protagonista es un taxista inmigrante que malvive trasladando a gente por toda la ciudad de París. Tras finalizar uno de los viajes, se monta en nuestro vehículo una inspectora de la policía, la cual nos habla sobre nosotros y nuestra vida, sobre el asesino y sobre que somos la única persona que podemos ayudarla a localizarlo. No tenemos opción posible: o colaboramos como soplón de las autoridades o  ella misma se encarga de mandarnos a prisión.

Es en este punto donde el juego muestra casi todas sus cartas. Nuestra misión será la de ir recogiendo pasajeros y conversar con ellos durante el trayecto -por desgracia en completo inglés, esperemos que añadan el español en un futuro- con el fin de sonsacarle información, pistas o cualquier cosa relacionada con los crímenes o con el asesino. No todos sabrán algo sobre los crímenes como es obvio, algunos simplemente se limitan a contarnos su historia y sus problemas personales. Esto dota al juego de un toque de humanidad y empatizaremos mucho con todo el elenco que vaya pasando por nuestros asientos, incluso en ocasiones se nos permitirá aconsejarles en sus decisiones con resultados inesperados.

Contamos con un mapa callejero de toda la ciudad en la que irán apareciendo personas a las que podremos recoger y basta con hacer click en sus recuadros para ir a recogerlos. Hay que decir que me ha asombrado esta recreación de París porque literalmente podremos recorrer cada una de sus calles en una increíble conversión 1:1 , no se trata de un mapa a pequeña escala ni nada similar, el callejero original está trasladado tal cual al juego, si una calle existe en la París real también aparecerá aquí. Aunque como pequeña pega, el modelado 3D de la ciudad – que solo veremos por el cristal trasero del coche durante las conversaciones- es muy pobre y poco trabajado, literalmente han cogido el mismo edificio y lo han clonado miles de veces, pero estamos ante un juego centrado en la narrativa y no ante ningún sandbox, así que se lo perdonamos.

El apartado audiovisual es bastante original, con un cel shading en tonos grises que pretende imitar la técnica stencil y le sienta como un guante a este tipo de juego. En lo sonoro nos llevamos un pequeño chasco, pues no hay voces de ningún tipo y nos tendremos que limitar a leer, un doblaje a la altura le hubiese quedado perfecto. En la música, tendremos temas de estilo noir -no se como definirla de otra manera-, música de sintetizadores que acentúan esa presión y asfixia de la noche parisina.

Se puede ver también una pequeña parte de gestión: como taxista tendremos que ganarnos la vida -aquí nadie regala nada- y conseguir dinero. Nuestro taxi consume gasolina, por lo que podremos repostar en cualquier momento en alguna de las muchas gasolineras repartidas por la ciudad. No solo debemos sino que además nos conviene hacerlo, ya que algunos dependientes pueden ofrecernos más información sobre el caso. Transportar pasajeros no será la única forma de ganar dinero, pues también podremos conseguir pequeños «incentivos» si les hacemos favores a los ciudadanos o si tenemos suerte jugando a la lotería.

A pesar de que me ha gustado bastante lo que he visto, voy a comentar un par de bugs que he podido notar y creo que arruinan bastante la experiencia. El primero sucede cuando en ocasiones la cámara deja de centrarse en la vista interior para pasar a otro tipo de vista -un plano aéreo la mayoría de las veces-, esto hace que al volver a la vista interior, la cámara aparezca en el mismo punto donde sucedió el cambio y tenga que moverse a la velocidad del rayo hasta el punto donde se encuentra el taxi actualmente, dando sensación de que el coche corre a una velocidad endiablada como si le hubiesen puesto el motor del mismísimo Apolo 11.

El otro fallo grave se da durante las respuestas que podemos elegir durante las conversaciones, por las que a causa de un error desconocido estas aparecen en el borde derecho de la pantalla y cortadas por la mitad, dificultando mucho la lectura de toda la frase y por lo tanto dando pie a seleccionar opciones que no son las que queremos en realidad. Esperemos que ambos fallos se encuentren solventados a la hora de la salida oficial porque son realmente molestos y rompen mucho la inmersión.

Cuando acaba nuestro turno a las 12 de la noche -cosa que podremos ver en el reloj del juego- o cuando decidamos nosotros, volveremos a nuestro apartamento y allí dispondremos de todas las pistas e informes que hayamos ido recopilando hasta el momento para investigarlas y sacar conclusiones. Contamos con el típico tablón policial con fotos y datos donde tendremos que ir uniendo con flechas a los posibles sospechosos. Investigar cada informe nos llevará tiempo, por lo que tendremos que seleccionar bien a que queremos dedicarle las horas antes de irnos a la cama por fuerza mayor.

Y justo ahí, en el punto más interesante, es donde termina la demo y me deja con una sensación agridulce. Por una parte siento que se entiende bien el concepto del juego y me ha mostrado todo lo que tiene, pero por otra parte da sensación de que es solo una ínfima parte del todo, como tener un cuenco repleto de arroz y que solo te dejen comer un grano. Así que quiero más, quiero encontrar a ese asesino, quiero recopilar pistas y atar los cabos sueltos. Y por eso voy a estar ahí desde el primer día que se ponga a la venta en Steam en algún momento de verano de 2019, porque Night Call tiene todas las papeletas para ser un juego absorbente y emocionante con varios giros de guion que seguro que me van a sorprender, eso si consiguen solucionar todas las cosas que aún le queda por pulir.

 


Este artículo ha sido relizado mediante una copia cedida por Raw Fury