El auge imparable del neo-retro no solo es una lluvia de maná para quienes crecimos con aquellos juegos y géneros que luego se secarían hasta casi desaparecer en algunos casos, es también una especie de… «sujétame el cubata«. Aquella oleada de juegos con aspecto de NES 8 bits, capitaneada por el formidable Shovel Knight, daría paso a excelentes juegos ya inspirados en sistemas de 16 y 32 bits y máquinas recreativas más potentes. Pero también, a experimentar con estéticas y modelos jugables a priori menos agradecidos y «vendibles», saliendo airosos de estas tentativas.

¿Conseguir una aventura excelente simulando los gráficos CGA de dieciséis colores? Sujétame el cubata. Juegos de ordenadores de 8 bits, también con colorido limitado, y sin scroll siquiera, metiéndose encima en el género del terror. Sujétame el cubata. Incluso hacer juegos con estética de la Game Boy primigenia con sus paleta de tonos de verde, como aquel maravilloso Tiny Dangerous Dungeons, con un excelente remake lanzado el año pasado, aunque ya con estética y diseños más «modernos».

Vale, vale, ¿y qué había antes de que los ordenadores de 8-bits y consolas básicas fueran llegando masivamente a los hogares? Pues las máquinas «handheld» con sprites transparentes y fondos limitados, ¿y se puede hacer algo decente con ello?

Sujétame el cubata…

Future Knight es una joya y un hallazgo en este mundo mega-poblado de todo tipo de propuestas visuales y jugables. No podía ser de otra manera, tiene a dos estudios españoles de renombre y talento tras él. Aeternum Studios nos obsequió hace unos años con el formidable y muy desafiante Aeterna Noctis. El mismo año que lanzaron ampliaciones de este genial metroidvania, lanzarían también Summun Aeterna como un frenético roguelike ambientado en el universo de ese juego. Y tan solo un año después lanzarían Eden Genesis en otro juego de plataformas de habilidad, desafiante y también fantástico en su dirección artística. Pues si los planes salen bien, en unos meses tendremos la secuela directa de Aeterna Noctis, Aeterna Lucis, que auguramos será otro juegazo como el anterior. 

Por su parte, Studio Koba nos brindó el maravilloso Narita Boy. Y el año pasado lanzaron su secuela espiritual, Haneda Girl, moviéndose también a un juego de plataformas y reflejos. Ya lo decíamos, dos equipos con talento que solo podían producir otra joya al juntarse. 

Future Knight propone algo tremendamente loco y genial, empezando por la historia que lo vertebra. Vamos a dejar que sean los propios creadores quienes nos la describan…

Es el 23 de mayo de 1993. La Señora del Pasado, líder de la secta piramidal «Presente», acaba de lavar su ropa interior y, de paso, borrar el cerebro de toda la humanidad. Solo tú, un robot construido durante 30 años a partir de los restos de un actor de telenovelas  de los 90, puedes detenerla. Pero no estás solo. Cuentas con Two More, un tumor benigno, inexplicablemente poderoso y con vida propia que vive en tu interior.

Tu misión es viajar al pasado, exactamente 8 horas antes del apocalipsis. Cada nivel representa una hora en la agenda de esta señora antes de borrar nuestras memorias. Tendrás que sabotear su día: desde su paseo por el parque hasta su comida en un buffet libre… El reloj corre, Future Knight. ¿Podrás salvar el futuro antes de que se convierta en pasado?

Bien… pues así empieza el juego… ¿Vale?

Future Knight se presenta como un juego muy clásico de acción y plataformas del estilo «tirapalantetolrato», un run & gun majara y con su propia personalidad también en el plano jugable. Empezamos diciendo que tenemos «moderneces» como tener scroll, un mapa donde elegir los distintos subniveles de cada zona, mucha tralla en pantalla a 60 fps… Pero haciendo que la estética «Game & Watch» tenga también su valor dentro del gameplay.

Manejar al Caballero del Futuro -lo oiremos siempre en la pantalla inicial de menús- es saltar y disparar, también agacharnos, agarrarnos a algunas vigas que recuerdan a aquella maquina del gorila arrojando barriles… Y las moderneces siguen en forma de habilidades con su «cooldown». Disparar reduce y agota la munición básica, el ataque cuerpo a cuerpo y el movimiento de rodar -con frames de invencibilidad- también requieren una pequeña recuperación. Y cuando separamos al bueno pero frágil de Two More, su capacidad ofensiva depende de una barra de energía que no se recupera por si misma. Podemos disparar también en multidirección, y además tenemos habilidades adicionales, propias o combinadas entre ambos personajes, que podemos intentar sacar por nuestra cuenta, o aprender más adelante en algún tutorial.

Porque el desarrollo será muy clásico durante los 24 niveles divididos en ocho zonas, pero ese toque particular y propio en el gameplay estará siempre presente, dando un juego muy divertido que también permite ponerle algo de pasta a nuestras gafas para analizar su cuidada progresión. Las sinergias entre ambos personajes son vitales no solo para avanzar, sino para lograr tremendos «speedruns» casi coreografiados.

Siendo Future Knight tan clásico, tenemos también la acumulación de monedas para gastar en cosméticos y curiosidades, como las distintas «carcasas» de nuestra máquina LCD. Y cada nivel ofrece el pique de conseguir tres objetos de tres lados, triángulos creo que los llaman, en pequeñas piezas de habilidad e ingenio de manejo y uso inteligente de las habilidades de los dos personajes. Hay un suave backtracking consistente en conseguir los tres polígonos de tres lados en cada nivel. Porque avisamos, no vais a lograr de primeras conseguir los del primer mundo.

Pues como buen run & gun que encima permite salvar entre niveles, también las monedas y triángulos, la duración se sitúa en unas tres horas yendo más rápidos, o unas 4-5 picándonos a repetir niveles por completismo, o el simple disfrute de sus descacharrantes momentos de acción. Insistimos, el manejo combinado ágil e intuitivo entre los dos personajes es prácticamente una danza de acción y saltos. 

Aunque también hay espacio para otros momentos jugables.

Sobre los pormenores técnicos, creo que la dirección artística ha ido quedando clara durante este análisis ¡formidable! Y la música y efectos de sonido van a su lado. Partituras que parecen cantadas a capela… y seguramente lo estén. Future Knight nos coge bien por el mando, y nos entusiasma por su gran hacer visual y sonoro. 

Pero todo el mondongo que lleváis leído importa poco y nada frente al enorme tráiler de abajo, y sobre todo, la demo permanente de Steam, el juego chuta hasta en ordenadores con gráficas integradas. Combinando ambos, tendremos un claro «shut up and take my money!». Como deseo final, esperamos una futura edición física de Future Knight que sepa hacerle justicia a lo que este «team up hispano» ha logrado con este juego.