Si algo se ha tomado en serio THQ Nordic es lo de comprar licencias a granel y recuperar franquicias clásicas que llevaban mucho tiempo en el olvido. Lo hizo recientemente con Destroy all Humans!, Desperados III y Spellforce 3, hay en el horno una nueva entrega de la saga española Commandos y no ha parado de lanzar remakes y remasterizaciones. Ahora le toca el turno a Aquanox, una saga nicho que llevaba parada desde el 2003.

Antes siquiera de que visitásemos Rapture en la saga Bioshock, Aquanox ya nos proponía un mundo con civilizaciones y ciudades submarinas. En esta ocasión la saga nos habla de un mundo donde los desastres naturales y las guerras acabaron eliminando todo rastro de tierra firme y el planeta entero quedó inundado. Varios siglos después, la gente ha aprendido a considerar el mar como su hogar natural, creando colonias y diferentes facciones y aprendiendo a moverse mediante avanzadas naves submarinas.

La primera entrega de la saga llegó en el año 1996 bajo el nombre original de Archimedean Dinasty, el cual nos ponía en la piel de una cazarrecompensas llamada Emerald «Deadeye» Flint que tenía que ir superando una serie de misiones. En el 2001 llegó su secuela, esta vez ya con el nombre oficial de Aquanox, y volvíamos a controlar a la cazarrecompensas del juego original. La última entrega hasta la fecha, sin contar juegos cancelados y remakes, fue Aquanox 2: Revelation lanzada en el 2003. Ahí quedó parada la franquicia hasta que THQ se hizo con los derechos en 2014 e inmediatamente se puso manos a la obra con el desarrollo de una nueva entrega original.

En esta tercera/cuarta entrada de la saga lanzada en Steam, manejaremos a un grupo de supervivientes del proyecto Nammu, un experimento para salvar a la humanidad ante el gran cataclismo que se avecinaba. Nuestro comando se despierta tras haber pasado varios siglos en estado de criogenización y se encuentran ante un mundo nuevo y desconocido. El único enlace que tienen con el mundo actual es Okabe, un ermitaño que les rescata de una emboscada y les ofrece colaboración y ayuda en su misión: encontrar al misterioso Nemo, el delincuente más esquivo y peligroso de los mares, pero también su única fuente de respuestas y conocimiento para guiarles en su propósito.

Aquanox: Deep Descent sigue ampliando el trasfondo y el lore de la saga, en esta ocasión con una nueva historia paralela como si se tratase del universo expandido de Star Wars. Es curiosa la manera en la que el juego propone facciones y sociedades basadas en zonas regionales, siempre confrontadas entre ellas y disputándose los territorios, todo con una estética biopunk magnífica.  Un lore que si bien no es muy profundo, hay que admitir que tiene cierto encanto y le da ese toque diferente. Para seguir conociendo más sobre el trasfondo del argumento y su mundo, contaremos con una enciclopedia donde nos irán contando todo y mostrando toda la información posible.

Entrando ya en el apartado jugable, si alguna vez habéis jugado a los juegos clásicos ya sabéis de que va la franquicia, en caso contrario os lo cuento: estamos principalmente ante un shoot’em up de naves submarinas, donde tendremos que enfrentarnos a otras naves en combates donde la movilidad y la rapidez lo son todo. Contaremos con un arsenal de distintos tipos de armas para adaptarnos a las diferentes situaciones que nos vengan.

Pese a que pueda parecer lo contrario, estamos ante un semi-sandbox, lo que significa que podremos desplazarnos libremente por las distintas zonas y no nos limitaremos a espacios cerrados o guiados donde combatir sin más. De hecho la exploración se premia bastante bien, pues si buscamos a fondo podremos encontrar dinero o recursos que podremos utilizar en nuestro provecho. Las zonas que podremos visitar están bien diferenciadas dentro de lo que cabe, pues el mar es el mar y no tiene mucha variedad de paisajes más allá de diferentes tonalidades de color para indicarnos que estamos en otra zona diferente. Para guiarnos ante la escasa visibilidad, contaremos con un mapa a bordo bastante útil que nos mostrará la geografía del lugar, así como la ubicación de recursos y enemigos.

Hay que avisar que su formato jugable se puede hacer un tanto repetitivo tras unas horas de juego, pues nos daremos cuenta de que siempre estaremos haciendo lo mismo sin novedades. Además de la historia principal, algunos NPC nos ofrecerán misiones secundarias, pero tanto éstas como las principales se acaban resolviendo siempre de la misma manera: ir al sitio indicado, acabar con los enemigos y regresar. Si a eso le sumamos que no contamos con ningún tipo de viaje rápido y nos tocará desplazarnos «a pie» cada vez que hagamos algo, veremos como la duración del juego acaba alargada de manera un tanto artificial.

El manejo de la nave es bastante curioso, pues se aleja de los controles rápidos y precisos de anteriores entregas en favor de unas físicas más realistas. Nuestra embarcación podrá girar en direcciones de 360 grados, pero lo hará de manera lenta y torpe, entendido que se hace de esta manera para simular la fricción del agua. Para paliar esta pesadez de la nave, se ha incluido la opción de poder hacer un «dash» en cualquier dirección, lo que nos permite tanto darnos un acelerón repentino como poder esquivar enemigos y proyectiles con rapidez.

Los combates son bastante simples: apuntar y disparar sin más, no tiene mayor complicación. La variedad de enemigos pasa por naves de combate de las diferentes facciones que nos costará más o menos destruir en función de su rango, aunque también habrá que estar atento a los depredadores marinos como los tiburones o las ballenas. Normalmente los enemigos cuentan con un escudo protector que tendremos que romper antes de poder quitarle vida, para lo cual será util contar con armamento pesado para poder derribarlo.

Nuevamente, el apuntado nos juega malas pasadas a causa de sus físicas realistas, ya que el giro del cursor es lento incluso con la sensibilidad puesta al máximo, lo que hace las maniobras un tanto complicadas. A su vez, el autofijado es un poco engañoso, pues no nos sirve de mucha ayuda ya que su función principal es la de ver las estadísticas del rival y no la de evitar que desaparezca de nuestro campo de visión.

Una de los puntos fuertes de Aquanox: Deep Descent es la amplia variedad de equipamiento y opciones de personalización de nuestra nave. Para empezar dispondremos de varios modelos de naves que iremos desbloqueando, cada uno con sus diferentes estadísticas para adaptarnos al tipo de juego que queramos, por ejemplo una tendrá mejor maniobrabilidad mientras que otra aguantará mejor los impactos. A su vez, contaremos con una amplia variedad de armas que va desde ametralladoras hasta lanzacohetes, incluso «escopetas», las cuales desbloquearemos a medida que vayamos completando misiones. En pleno combate, podremos alternar fácilmente entre armas con tan solo pulsar los botones asignados a ellos, lo que nos ofrece una ventaja táctica bastante grande.

Además del modo historia normal y corriente, contaremos también con varios modos multijugador para darle un poco más de vida útil. Los modos con los que contaremos serán el habitual Deathmatch todos contra todos y Deathmatch por equipos en cuanto a competitivo y PvP, pero también podremos jugar al modo historia en modo cooperativo con hasta 4 jugadores a la vez. Lamentablemente no podemos ofrecer unas impresiones de estos modos, ya que el juego aún no ha salido a la venta y los servidores no están disponibles, pero es de suponer -y esperar- que todo funcionará sin incidencias.

En cuanto al apartado técnico, lo cierto es que no resalta demasiado. Gráficamente, aún sin ser malo, no cuenta con modelos muy detallados ni con un sistema de iluminación que sorprenda, sinceramente se han visto cosas mejores. Respecto al rendimiento, al juego le cuesta alcanzar los 60 fotogramas por segundo, además de contar con un gran tiempo de carga al iniciar el juego. Lo que sí hay que aplaudirle es que los tiempos de carga entre secciones son mínimos, algo de agradecer teniendo en cuenta la magnitud de las zonas.

El sonido tampoco es su punto fuerte, con una banda sonora inexistente en favor de unos efectos de sonido ambientales basados en el fondo del mar y los disparos de las armas. En cuanto al doblaje, contaremos con voces en inglés con textos en español, aunque en ocasiones algunos personajes no hablarán y tendremos texto como única opción. La traducción tampoco es excepcional,incluso a veces llega a ser confusa, por ejemplo veremos como se refieren al grupo de personajes como «los crios» y estuve un buen rato dándole vueltas a por qué se referían a ellos como niños, hasta que caí en la cuenta de que los llamaban así debido a su condición de criogenizados y no por su edad.

Aquanox: Deep Descent es una entrega principalmente dedicada a nostálgicos y fans de la saga, y así se hace notar, ya que en general el juego no sorprende ni intenta atraer al gran público. Digital Arrow coge el relevo de la antigua Massive Developement y continúa la franquicia con bastante respeto por los juegos originales pero añadiendo sus propios toques. Un juego bastante entretenido al que se le puede dar una oportunidad.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Dead Good Media