Se acerca el invierno…y no, no tiene nada que ver con Juego de Tronos, sino con Project Winter. Tras estrenarse la semana pasada, este juego proveniente del estudio Other Ocean ha conseguido una gran base de jugadores en muy poco tiempo, en gran medida gracias a su lanzamiento simultaneo en el Game Pass de Microsoft que ha propiciado dichos números. ¿Pero qué vamos a encontrar en un juego como este? coged vuestros utensilios, es hora de sobrevivir en el frío polar.

Project Winter es otro de esos juegos del género «policías y ladrones», tan de moda últimamente gracias al arrollador éxito de juegos como Among Us. La ambientación en este caso tiene lugar en una remota base del polo norte, donde un grupo de científicos queda atrapado durante una tormenta de nieve a la espera de su rescate. Para ello, el equipo debe activar una serie de máquinas y aparatos electrónicos para que el helicóptero de salvamento acuda al lugar, pero como siempre ocurre, hay personas que intentarán boicotear el rescate.

La gran diferencia de Project Winter respecto a otros juegos similares es que no se conforma con ser un simple juego de traiciones, se atreve a ir más allá, y lo hace añadiendo mecánicas de supervivencia y crafteo para dotar al juego de algo más de profundidad jugable. Pero no me quiero adelantar todavía, primero vamos a ver qué tal se comporta como juego de traiciones.

Al iniciar el juego por primera vez tendremos disponible un tutorial en solitario para hacernos al manejo del juego, y este tutorial lo podremos hacer tanto de manera jugable como en formato texto, lo que más nos convenga. Mi recomendación es que juguemos al tutorial interactivo para hacernos una idea más aproximada de lo que vamos a encontrar, ya que el tutorial en texto añade demasiada información como para retenerla toda y nos acabaremos enterando de la mitad de lo que nos dicen.

Como en todos estos juegos, tendremos dos bandos claramente diferenciados: los inocentes y los traidores. Los inocentes, como ya habréis imaginado, deben encargarse de que todo salga bien, de arreglar toda la maquinaria y equipos estropeados para avisar al equipo de rescate y salir de allí. Los traidores, por supuesto, deberán evitar que esto suceda, engañando a los inocentes para asesinarlos cuando tengan oportunidad y usando ese doble juego para pasar desapercibidos hasta que se vean seguros de cuando actuar. No habrá un solo traidor en el grupo, sino varios, y aunque podemos pensar que de esta manera el bando inocente está en desventaja, las mecánicas de supervivencia obligan a cooperar y a poner en igualdad a todos los miembros.

Existe además una tercera figura: el ladrón, que prácticamente se podría considerar como un tercer bando en sí mismo. El ladrón es una persona neutral, sin afiliación a ninguno de los bandos principales, que se aprovecha de su condición para sacar beneficio de todos por igual. Esta persona tendrá el poder de robar la identidad de uno de los jugadores ya asesinados, lo que le permite decantar la balanza hacia el lado que más le convenga al unirse automáticamente al bando al que ya perteneciese dicho jugador. Hay más características importantes en el juego, como las profesiones y las habilidades que tienen cada clase en particular, pero tampoco podemos explicarlas una por una.

Como es evidente, la comunicación con nuestros compañeros es clave para ganar o perder respecto al bando rival, y para ello contaremos con varias opciones. Vamos a disponer de chat de voz -la opción más recomendada dependiendo del idioma del servidor- para comentar con los demás cualquier cosa sospechosa que veamos o dar y recibir órdenes, aunque solo nos escucharán los que se encuentren cerca de nuestra posición. Otras opciones son el chat de texto a través del teclado, y si somos unos vagos sin remedio y no nos apetece teclear, directamente podremos abrir un menú radial con palabras y frases predefinidas con los nombres de los jugadores de la sesión para poder formar frases de manera rápida. Para acusar -más bien expulsar de la partida- a un jugador de traidor, en cualquier momento podremos depositar nuestro voto en la urna de la cabaña en la que aparecemos, y cuando un jugador reciba cierto número de acusaciones, se abrirá el proceso de votación para poder juzgarlo y expulsarlo.

Lo cierto es que a nivel de usuarios me ha sorprendido bastante en el buen sentido, me he encontrado con una comunidad muy sana y respetuosa, nada de malos rollos o insultos ni expulsiones injustas, al menos en las pocas partidas que he jugado. La cantidad de servidores disponibles es bastante numerosa y no tendremos problemas en encontrar partidas en nuestro idioma, al menos por ahora que el juego se ve beneficiado de su boom inicial, veremos si dentro de unos meses sigue tan activo como ahora.

Pasando ya a la otra mecánica principal, tenemos un juego de supervivencia y crafteo como ya hemos mencionado, porque sospechar de los demás está bien pero de nada sirve si todos acaban muertos. Los dos bandos tendrán que colaborar entre ellos para reunir recursos, abrir búnkeres, arreglar la maquinaria averiada e incluso combatir contra la fauna salvaje. En ocasiones habrá que cooperar para conseguir más rápidamente los objetivos y otras veces porque no queda más remedio, ya que encontraremos lugares y mecanismos que requieren coordinarse con los compañeros para activar varios interruptores simultáneamente, por ejemplo.

Al más puro estilo Minecraft, comenzamos sin nada en el inventario e inmediatamente nos tendremos que poner a destruir árboles y rocas a puros puñetazos para fabricar nuestras primeras herramientas, tales como hachas, martillos y demás parafernalia que nos permitirá reunir recursos más rápidamente. Estos recursos son muy necesarios, ya que nos permitirán construir las diferentes piezas que requieren las máquinas estropeadas para ser reparadas, aunque también será posible encontrarlas en cajas esparcidas por el mapeado.

Lo de supervivencia es en sentido literal, ya que nos vamos a enfrentar a unas condiciones que pueden acabar con nosotros en poco tiempo. Nuestro personaje contará con un medidor de salud, otro de hambre y otra de temperatura, los cuales habrá que tener bajo vigilancia y mantenerlas llenas para durar más en la partida. Cada cierto tiempo, aparecerán además los llamados «eventos globales» que afectarán a todos los jugadores de la partida, tales como tormentas de nieve o ataques de animales salvajes, para lo que más nos vale estar bajo resguardo.

El mapeado, uno por ahora, es bastante grande y amplio, pudiendo perdernos con suma facilidad. Comenzaremos en una cabaña que sirve como base, y al salir al exterior podremos mirar un escueto y poco aclaratorio mapa que nos indican donde están las distintas localizaciones -generadas al azar en cada partida-, para llegar hasta ellas nos toca buscarnos la vida. Por suerte, de vez en cuando encontraremos señales y carteles que nos ayudarán a orientarnos, eso si no han sido saboteados por los traidores para mandarnos en otra dirección diferente. Como se puede ver, los tipos de traiciones pueden ser de varios tipos y muy divertidas, lo que le da esa vidilla y toque de humor al juego.

Y con estas dos mecánicas que encontramos, la de las traiciones y la de supervivencia, es cuando el juego cae víctima de sus propias reglas, pues no se decanta por ninguno de los dos géneros en particular y la jugabilidad se ve afectada. ¿Project Winter está enfocado a las acusaciones y traiciones o al cooperativo para llegar más lejos? porque si se trata de lo primero, detalles como que el traidor tenga que vaciar la barra de vida de los compañeros golpe a golpe ,dándonos tiempo a escapar -y curarnos- para avisar a los demás, le resta esa agilidad y sencillez que hacía divertido a Among Us, mientras que si la intención era enfocarlo a la cooperación y supervivencia, la mecánica de los traidores y acusadores sobra totalmente ya que distrae del objetivo final del juego. Al final se acaba quedando en tierra de nadie y ofrece un resultado más bien mixto que se podría haber planteado mejor.

Una vez finalizada la partida con el resultado que sea, se desvelarán los traidores -si es que no los habíamos descubierto ya- y podremos puntuarles en positivo o en negativo, solamente a dos de los ocho jugadores máximos para evitar abusos. A continuación, veremos cómo nos otorgan puntos y dinero en función de lo bien que lo hayamos hecho. ¿Y para qué sirve esto? para comprar multitud de objetos, equipamiento y skins para poder personalizar a nuestro personaje de cientos de maneras, que van desde ropa y colores nuevos hasta diseños exclusivos. Otra forma de conseguir nuevos accesorios es a través del sistema de progresión, en el que gracias a un sistema de «misiones», podremos ir avanzando y subiendo de nivel a nuestros personajes.

Project Winter supone una pequeña sorpresa en el género de «traidores y traicionados», cogiendo la idea base de Among Us pero expandiéndola hasta el extremo con bastante contenido añadido. Es cierto que se pierde en inmediatez y agilidad, lo que puede echar para atrás a quien venga buscando un Among Us con mejores gráficos, ya que la propuesta de Project Winter se parece más bien poco en sus mecánicas. Veremos cómo va evolucionando el juego, por lo pronto ha resultado todo un éxito.

 


Este análisis ha sido realizaod en PC mediante una copia cedida por Big Games Machine