Blizzard Entertainment cumple 30 años, y cualquiera que lleve un tiempo en este mundillo conoce perfectamente a los padres de Diablo, Warcraft, Starcraft u Overwatch. Ya con solo estos cuatro nombres se puede deducir que el estudio con sede en Irvine, California, es uno de los más exitosos de la industria. No se puede negar, sus IPs principales mueven legiones de ansiosos fans deseosos de más contenido de sus franquicias favoritas y millones de dólares. Pero esta exitosa carrera tuvo un comienzo hace 30 años, y unos primeros títulos que poco o nada tenían que ver con sus sagas más famosas. Hablamos de The Lost Vikings,  Rock N’ Roll Racing, y Blackthorne, los tres primeros juegos del estudio, y los tres juegos que forman este Blizzard Arcade Collection que nos ocupa.

Comienza a ser habitual que las compañías más longevas del sector celebren sus aniversarios más emblemáticos con algún tipo de recopilatorio de sus primeros títulos. En este caso Blizzard no ha querido ser la excepción y nos ha preparado un recopilatorio de sus tres primeros juegos propios, cuando el estudio aún se llamaba Silicon & Synapse y su tarea principal era portar juegos para otros estudios. El año 93 fue testigo de la aparición de The Lost Vikings en abril, y Rock N’ Roll Racing en junio, y al año siguiente les seguiría Blackthorne en septiembre. Con estos tres títulos Blizzard llamaría a la puerta del éxito y permitirían al estudio empezar a crecer -que les adquirise la desarrolladora Davidson & Associates con la consiguiente inyección económica también ayudó-, y el mismo año 94 fue el año en que uno de sus actuales pilares vio por primera vez la luz, hablamos del mítico Warcraft: Orcs & Humans.

La historia de Blizzard es bastante movida y el estudio cambió de manos varias veces hasta hoy en día, pero esa parte de la historia no es la que nos interesa, pues el recopilatorio que tenemos entre manos recoge solo el comienzo del equipo y sus tres primeros juegos propios, y aunque un recopilatorio para tres títulos de 16 bits puede parecer escaso, Blizzard ha sabido dotarle de un valor añadido en forma de varias opciones de visualización, la inclusión de distintas versiones de los tres juegos, incluidas unas versiones definitivas de cada título preparadas adrede para este recopilatorio, y una galería llena de material gráfico de los juegos incluidos, videos de algunos miembros del estudio de desarrollo, fotos del equipo de aquellos años, y otro material como el diseño de las cajas y los manuales de los tres juegos.

El primer juego del recopilatorio es The Lost Vikings, un plataformas con un fuerte componente de estrategia que fue publicado en 1993 por Interplay para Super Nintendo. En esta aventura nuestros tres protagonistas vikingos, Erik, Olaf y Baleog, son secuestrados por un malvado extraterrestre y deben encontrar la forma de volver a casa, para lo que visitarán diferentes lugares a través del tiempo. Lo interesante del título es que cada personaje tenía unas habilidades únicas y avanzar solo es posible con la combinación de todas ellas. Erik puede saltar y chocar contra enemigos y objetos, Baleog puede atacar con espada y disparar flechas, y Olaf puede detener a la mayoría de los enemigos con su escudo, servir de plataforma para Erik, y planear con el escudo. Es un título bastante interesante, con mucho humor, y con puzles bastante creativos.

El siguiente juego del recopilatorio es Rock N’ Roll Racing, un juego de carreras con combates, bajo una vista isométrica, y una banda sonora de puro heavy metal. Este título también fue publicado por Interplay en 1993 para Super Nintendo, y nos daba la opción de controlar hasta dos de los corredores -con un segundo jugador- de los cuatro que realizaban cada carrera. Lo más destacable era evidentemente su banda sonora, con temas de bandas como Black Sabbath, Steppenwolf, o Deep Purple entre otras -para este recopilatorio y por cuestiones de copyright, Black Sabbath se ha sustituido por Judas Priest y Rush-. Un título divertido, cañero y gamberro con el rock y el heavy metal como reclamo innegable.

Finalmente, el último juego del recopilatorio es Blackthorne, posiblemente el más desconocido de los tres. Publicado por Interplay en 1994 para Super Nintendo, Blackthorne nos presenta la historia del principe Kyle Vlaros que vuelve a su planeta, Tuul, a recuperar su trono, en manos de Sarlac, un despiadado enemigo. Lo que nos encontramos en este juego es un plataformas cinemático de acción -tan populares en los 90 con ejemplos como Another World o Flashback-, que presenta unos gráficos con un efecto de rotoscopía para conseguir unas animaciones más realistas. En 1995 fue lanzada una versión del juego para el Sega 32X que cambiaba los gráficos del juego por gráficos pre renderizados y aumentaba el colorido.

Como ya hemos comentado antes, los tres juegos nos llegan en varias versiones, incluyendo una definitiva con sus propias características. Para The Lost Vikings tenemos las versiones de Super Nintendo, Mega Drive, y una versión definitiva que presenta el apartado técnico de la versión de Super Nintendo con los niveles extra de la versión de Mega Drive, y traducción a múltiples idiomas. Por Rock N’ Roll Racing tenemos la versión de Super Nintendo, la versión de Mega Drive, y una versión definitiva con pantalla panorámica, nueva interfaz, efectos y filtros que mejoran mucho el apartado gráfico, y la banda sonora con los temas de las bandas con calidad CD. Para Blackthorne tenemos la versión de Super Nintendo, la de Sega 32X y la versión definitiva que básicamente es la de Super Nintendo con opción de mapa.

Todas estas versiones dan un total de 9 versiones distintas de los 3 juegos presentados, aunque las más atractivas son las versiones definitivas de cada título, y también la versión 32X de Blackthorne. Todo esto como ya hemos dicho acompañado de opciones de filtros, marcos para algunas versiones, opción de guardado, rebobinado de unos segundos, y los juegos clásicos también añaden la opción de autojuego y que la IA haga el trabajo por nosotros, pudiendo tomar el control en cualquier momento. De opciones sinceramente no nos podemos quejar, Blizzard Arcade Collection cubre todos los extras que suelen llevar otros recopilatorios -desgraciadamente no siempre-, y la parte de videos, entrevistas, arte y música es otro añadido de peso, pero la pega que podemos encontrar es que solo incluya 3 juegos a pesar de hacerlo en varias versiones. Se echa de menos algún título más, como The Lost Vikings 2, pero los fans de Blizzard y los usuarios que sientan curiosidad por sus comienzos sabrán apreciar su valor.

 


Este análisis ha sido realizado en Nintendo Switch mediante una copia cedida por Ziran