La saga Persona, y en general todo Shin Megami Tensei, ha tenido dificultades para penetrar en el mercado occidental hasta que en 2017 Persona 5, para Playstation 3 y Playstation 4, supuso un éxito sin precedentes para la compañía. Como es habitual con la saga, un tiempo después se lanza el juego que hoy nos ocupa, Persona 5 Royal, una versión ampliada, con nuevos personajes, ajustes a la jugabilidad, más mazmorras, y por primera vez en la historia, localización al castellano, buscando aprovechar el éxito del juego base y asentar la saga entre el público internacional como nunca lo ha estado.

Encontrar Persona 5 Royal es, en efecto, como encontrar un tesoro.

La fantasía en el mundo real, la fórmula del éxito que no se agota.

Para hablar de por qué Persona, una vez está llegando al gran público, está teniendo un éxito creciente, me gusta compararla con una de las sagas literarias infantiles/juveniles más exitosas de todos los tiempos, posiblemente los libros con mayor capacidad de crear nuevos lectores en los últimos cuarenta años: la saga Harry Potter. ¿Por qué Harry Potter ha tenido el éxito que ha tenido? Sin entrar a analizar su narrativa, sus personajes, y demás, hay un factor vital, y es que no nos llevaban a un mundo desconocido, no decidía crear algo de cero para introducir conceptos de fantasía ni se centraba en darte una aventura súper épica y grandilocuente, no, sino que tomaba la base tan sencilla de empezar sus andaduras en la Londres que podemos visitar tú y yo, en revelar un mundo oculto donde un niño frustrado por una infancia atroz, consigue liberarse sin llegar a abandonar sus raíces, y eso es algo con lo que cualquiera, en algún punto de sus vidas, puede empatizar a un grado espectacular.

La saga Persona toma un enfoque similar, y es que siempre partimos de una realidad, una rutina, que nos pone los pies en el suelo y hace que entendamos a qué nivel están las apuestas. En concreto, Persona 5 Royal nos sitúa en Tokyo, y para más inri nos pone en la piel de un adolescente que se ve obligado a abandonar su ciudad natal debido a que es acusado falsamente de agresión. Recapitulando, nos coloca en una posición injusta, con todo en contra, rumores rodeando al personaje… Y eso hace que resonemos con él. De ahí hacia el final, todo parte de un mundo que se siente real, personas con conflictos reales, enemigos con motivaciones reales. Lo único fantástico es el medio con el que lo combatimos, y eso es algo con un potencial inmenso.

Y la temática de Persona 5 Royal no termina solo con ponernos en el mundo real y darnos algo a partir de ahí, sino que utiliza su poderoso y fantástico diseño visual para desarrollar a nuestros personajes. El centro de esta entrega es la rebelión, tan presente en la adolescencia, pero tan necesaria a lo largo de toda la vida para poder hacer frente a las injusticias. Así, nuestros personajes, cuando se enfrenten a una situación absolutamente límite, donde es intolerable seguir agachando la cabeza, su espíritu de rebelión despertará en forma de Persona, los espíritus que nos darán poderes a lo largo de la aventura. Este despertar, para aún más simbología, siempre viene acompañado por el acto de arrancarse una máscara, enfatizando en como al rebelarse, nuestros personajes consiguen ser ellos mismos, dejando de fingir ser otra persona. Persona 5 Royal es un juego muy, muy rico tanto en su narrativa, como en sus simbolismos, mensajes y enseñanzas, y es algo en lo que me encantaría profundizar aún más con más tiempo, pero por ahora, vamos a ceñirnos al análisis.

Enlazando con los Persona, en esta revisión nos encontramos con una cifra mayor de criaturas. Desde el hecho de que ahora nuestros compañeros pueden obtener una segunda evolución de sus espíritus, hasta el aumento puramente numérico de los enemigos que encontramos y que podemos convencer para ponerse de nuestro lado, la cantidad y variedad es fantástica. Como en entregas anteriores, estos Persona representan criaturas mitológicas y religiosas, junto a figuras históricas que han sido conocidas por su espíritu rebelde que serán los Persona principales de los personajes -desde el protagonista, cuyo Persona se basa en Arséne Lupin, protagonista de las novelas de Maurice Leblanc, a personajes como el famoso pirata William Kidd o el ladrón Ishikara Goemon, que representarán los Persona de algunos de los compañeros-, haciendo que nunca nos aburramos de pelear contra los mismos enemigos ni de tener siempre los mismos poderes.

El peso que tiene la historia no sería el mismo si fuese un mundo fantástico cualquiera. La cercanía de los conflictos que plantea es lo que convierte a la saga en la maravilla que es.

Un pasado no tan lejano en mejor forma que nunca.

Quizá uno de los aspectos que más interesan de la saga Persona en sus iteraciones más modernas y de Persona 5 Royal en concreto por ser la más reciente, es que mantienen el combate clásico por turnos, algo que otras sagas han abandonado casi con desprecio, y no sólo lo mantienen, sino que consiguen pulirlo a un nivel que ningún otro juego del género ha conseguido igualar. ¿Y cómo está pulido el combate en Persona 5 en general, y Royal en particular? Bueno, paso a paso.

Para empezar, Persona 5 Royal es un juego que tiene unas animaciones cuidadísimas, acordes al maravilloso apartado visual que maneja el juego, pero sin entrar a recrearse en sí mismo. Es decir, un combate en Persona 5 Royal, tendrá el ritmo que el jugador quiera, pues tanto la navegación por menús, como los ataques en sí mismos, son rápidos, claros, y efectivos. Cada vez que atacamos, recibimos toda la información necesaria en unos pocos segundos. Si el ataque ha sido especialmente efectivo, si ha provocado algún efecto especial, cuánto daño ha hecho… Todo ello se observa de forma absolutamente perfecta en un instante por lo que, una vez se llega al inevitable punto de conocer cual será nuestra estrategia, con muy pocos botones tendremos al grupo atacando turno por turno. Es hasta doloroso volver a otros juegos tras estos combates, y es que por comparar de forma directa, Pokémon y Gamefreak podrían mirar un poco hacia Atlus a la hora de diseñar animaciones y efectos para tratar de dar toda la información de la forma más clara en el menor espacio y tiempo posibles.

Además, nuestro protagonista tiene la capacidad de rotar su Persona -de nuevo, esto tiene un simbolismo fantástico al ser un avatar del jugador y, por tanto, no tener una personalidad fija, que será determinada por el propio jugador de la misma forma que elige que Personas llevará equipados-, lo que nos da un control absoluto sobre los elementos que tendremos disponibles en combate, lo cual junto al uso de objetos, los ataques físicos, y los ataques con arma de fuego, hacen que no solo los combates sean rápidos si lo deseamos, sino que además puedas tener margen de maniobra para lidiar con ellos. Ya sea explotando los puntos débiles enemigos -la forma más eficaz pero limitada debido a la presencia de enemigos sin debilidades-, o utilizando los estados alterados a nuestro favor -si algo me encantó la primera vez que jugué a la saga, y viniendo de jugar Final Fantasy y juegos similares, es que salvo casos extremadamente concretos, todos los enemigos, incluidos jefes, son susceptibles a que les durmamos, quememos, paralicemos, confundamos…-, siendo siempre vital para los enfrentamientos más complicados el tener que manejar las mejoras y empeoramientos de estadísticas tanto nuestras como enemigas.

Gracias a las nuevas adiciones al sistema de combate, avanzar en los Palacios es algo más factible que en el original incluso en dificultades altas.

Centrándonos de forma más específica en Persona 5 Royal, aquí el sistema se ha refinado con un par de adiciones. La primera, a priori menor, pero a la larga equilibrando el juego mucho más, es haciendo que la munición de nuestras armas de fuego se recargue tras los combates. Las armas de fuego, hablando de su funcionamiento dentro del mundo del juego, no son reales, es decir, son armas de imitación que no disparan munición real, son mero atrezzo, pero una vez entramos en las mazmorras, producto de la cognición del ser humano, estas armas pasan a disparar de verdad porque los enemigos tienen la percepción de que son reales. Es decir, en las mazmorras, si los enemigos ven que tienes un lanzagranadas, si parece real, parecerá que es real y por tanto disparará. Así, en el juego original, esta munición era limitada, lo cual suponía un problema en mazmorras largas si querías hacerlas en el menor número de viajes posibles, pues hay enemigos cuya debilidad son estas armas, lo cual nos permitía gestionar mejor los puntos de ataque especial para las magias. Si la munición fuese numerosa no habría tenido problemas en su momento con que si se acaba la que tienes, pues se acaba hasta que salgas de la mazmorra, pero en general cada personaje lleva muy, muy poca munición, según el arma concreta equipada, y es que hay armas que incluso tienen una sola bala que además puede fallar, por lo que a la hora de la verdad estas balas se reservaban únicamente para los jefes intermedios y si un enemigo solo tenía esa debilidad pues nos aguantábamos y ganábamos de otra manera. Ahora, básicamente, decidir si usar las pistolas o no está más en nuestra mano que en el juego y eso me parece magnífico.

La segunda, la más importante, es una mejora al sistema de relevos. En el juego base, cuando provocábamos un estado de debilidad en un enemigo que no estaba ya debilitado, podíamos o bien repetir turno, o usar esta oportunidad para pasar el turno a un compañero que pudiera así explotar una debilidad diferente del grupo de enemigos, para buscar provocar que todos estén debilitados y así poder negociar con ellos o directamente realizar nuestro ataque definitivo. En Persona 5 Royal se busca sacarle más jugo a este sistema, haciendo que cada relevo tenga un bonus de daño y de ahorro de puntos de magia, haciendo que si conseguimos hacer un relevo que pase por los cuatro personajes en combate, el último tenga un bonus de daño tremendo y que no gaste ni un solo recurso. Ésto nos da una vista adicional a la hora de encarar nuestra estrategia, ya que si podemos hacer este relevo, igual nos conviene hacer ataques individuales en vez de grupales, por ejemplo.

Las pantallas dedicadas a los ataques finales de los personajes siguen siendo chulísimas, e incluso tenemos alguna nueva como una dedicada a Futaba.

La belleza de la rutina. El día a día como entretenimiento.

Posiblemente la parte que más asusta a los nuevos jugadores de la saga sea el día a día y la gestión del calendario. Persona 5 Royal es un juego que se recrea en la rutina, para romperla una y otra vez, pero sobretodo, para darle al juego una sensación de familiaridad que ninguna otra saga consigue. Cuando el juego nos mete en el papel de un estudiante, la frase es casi literal, pues realmente deberemos cubrir la vida estudiantil y el ir viviendo nuestras vidas fuera de los mundos fantásticos del juego bastante más que el tener que enfrentarnos a monstruos y mazmorras. Ir al instituto, trabajar a tiempo parcial, estudiar, hacer ejercicio, hacer la colada, bañarnos… son todo actividades que deberemos realizar para obtener beneficios generales, ya sea equipo nuevo, mejorar estadísticas sociales, o mejorar nuestros puntos de salud, por ejemplo. Pero donde el juego brilla para la rutina es a la hora de establecer las relaciones sociales.

Con los personajes importantes, aquellos que nos afectan de una forma u otra, establecemos una relación especial, se convierten en nuestros confidentes, y esto nos da ciertas habilidades. Según mejore nuestra relación con cada uno de ellos, obtendremos diversas mejoras palpables para el resto del juego. Mejorar nuestras habilidades con la pistola, poder derrotar a los enemigos que sean demasiado débiles sin tener que combatir, poder conseguir periodos extra de tiempo, que nuestros compañeros puedan curarnos estados alterados en combate… Hacen que, desde un punto de vista puramente utilitario, establecer estas relaciones merezca la pena, pero eso sería quedarse muy corto de miras.

Al final, quedar con los demás personajes, ayudarles con sus problemas, ir al instituto, hacer una quedada en grupo para ir al parque de atracciones, ir a jugar al billar o a los dardos, pasar la tarde pescando… Son todo actividades que, sumadas a lo largo del amplio periodo de tiempo que abarca el juego, hace que no solo nuestro protagonista establezca una relación con los compañeros, sino que nosotros mismos nos sintamos conectados con este maravilloso grupo. Cuando Persona 5 Royal alcanza sus títulos de créditos finales, la despedida va más allá que con cualquier otro juego del género, pues no solo hemos visto una aventura principal donde hemos podido conocer en mayor o menor medida a los personajes que se presentan, sino que nosotros hemos elegido pasar un tiempo extra con ellos, un tiempo que no era realmente necesario -por poder, puedes ignorar todo lo que no está prefijado, que es todo el apartado social, prácticamente-, y les has conocido a un nivel que no se compara con otros juegos, y es que sientes que al despedirte de los personajes te has despedido de un grupo de amigos más.

Sojiro, nuestro tutor mientras estemos en Tokyo, se encargará de que no se nos vaya la cabeza con tonterías y pasemos nuestra libertad condicional tranquilamente… o al menos lo intentará.

El semestre que no sabías que necesitabas.

En el Persona 5 original, una vez terminabas la última mazmorra, se daba un salto temporal donde se iban dando conversaciones, cierre de arcos, y despedidas, hasta el final del juego. En Persona 5 Royal, se ha añadido nuevo contenido entre esa última mazmorra y el final, y en resumen, es muy, muy bueno. Para empezar, respetando la historia del juego base, los añadidos para este nuevo pedacito de Persona 5 se van construyendo desde el minuto uno, con nuevos personajes que irán sembrando las semillas que explotaran cuando llegue el momento.

Estos personajes, sin entrar en detalles, están muy bien desarrollados, incluso por encima de la media del juego original, y ayudan a que personajes que ya conocíamos obtengan una nueva capa de profundidad. Igualmente, en este semestre se profundiza en casos concretos que dejaron al jugador con ganas de más en su día, y es que desde que empieza este semestre hasta que termina, yo no podía evitar ocultar la sonrisa, incluso oliéndome por donde iban a ir los tiros -igual lo he comentado más de una vez pero me encantan los giros de guion que puedes deducir con antelación, que confían más en una buena construcción dejando pistas que en dar un cambio solo por dejar al jugador alucinando hasta que se detiene a pensar en lo que ha pasado-, porque he adorado cada minuto extra que me ha aportado el juego.

Temáticamente, además, da una conclusión que se necesitaba en el juego original. En Persona 5, el juego siempre nos enfrentaba a villanos claros. Realistas en sus motivaciones y en porqué los consideramos villanos, pero con un carácter claramente antagónico, donde ser un rebelde se siente necesario y en esencia, lo que hay que hacer. Sin embargo, este semestre adicional, nos presenta un enemigo, que no villano, cuya meta y objetivo van expresamente en nuestro beneficio y el de nuestros amigos, y es un arco argumental donde de verdad se pone de manifiesto si nuestro espíritu de rebelión es real o es solamente un instrumento para sacar beneficio.

Por terminar de comentar las adiciones de Persona 5 Royal, todas ellas han sido positivas, desde los nuevos jefes opcionales, nuevos eventos sociales, mayor facilidad para gestionar nuestro calendario, nueva zona de Tokyo… Es una edición que de verdad ha mejorado al original en todo lo que ha podido e incluso más. En especial adoro las adiciones a la banda sonora, que si ya era una de las mejores de la historia de los videojuegos en el juego base, ahora ha subido la nota aún más, y concretamente, los dos nuevos temas vocales más destacados «Take Over» y «I Believe», que tienen un cambio tonal que parece reminiscente del cambio de percepción sobre la propia saga después de lanzar Persona 5, que ha pasado de un tono cuidadoso, sabiendo que son los desconocidos para la mayoría y que buscan cambiar las tornas con las canciones del original, al tono absolutamente bombástico, exuberante, y cargado de total confianza que destilan esos nuevos temas, que vienen ahora que Atlus sabe que lo que hacen gusta, y que gusta mucho.

Kichijoji es la nueva zona de Persona 5 Royal, donde tendremos nuevas tiendas, nuevas actividades y, sobretodo, nuevos eventos con los confidentes.

Conclusiones

Hace unos años que jugué a Persona 4 Golden, y no podría haber disfrutado aún más en su día. Sin embargo, ciertas cosas como las mazmorras, o los enemigos, se sentían limitadas y quizá eso pusiera al juego un poco más atrás entre mis juegos favoritos. Cuando salió Persona 5 en España en 2017, lo compré sin dudarlo y lo disfruté durante todas las horas que me dio, casi un centenar. Sin embargo es con esta versión, Persona 5 Royal, que se terminan de limar asperezas, donde puedo decir que la saga ha alcanzado un equilibrio perfecto. Es sin duda alguna uno de mis juegos favoritos, un juego que me ha marcado muchísimo, que me ha dejado un vacío inmenso al terminarlo y con el que no tengo duda alguna que regresaré más pronto que tarde, incluso aunque dure cien horas, o aunque durase mil. Persona 5 Royal es un juego que me ha hecho feliz y que, ahora que la saga está por fin en castellano, ojalá haga feliz a más gente.

Las relaciones personales siempre ha sido el eje de la saga Persona. Convertir el cliché de «la amistad me da poder» en un elemento palpable y justificado, que nunca ha sido tan fuerte como en Persona 5 Royal, que es verdaderamente una obra maestra.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Koch Media