Screaming Head es uno de esos juegos que hay que jugar, pues nada de lo que leáis vosotros o escriba yo le va a hacer justicia. Lo primero que tenéis que tener en cuenta es que este es un juego raro y tirando a feo. Si alguna de estas dos características os echa para atrás, más vale que hagáis de tripas corazón… 

Screaming Head es ante todo un plataformas, bastante pausado y con “poderes” que modifican la jugabilidad de vez en cuando. En general, saltaremos y gritaremos de forma casi constante. Lo segundo quizás os suene raro, pero el grito es una de las mecánicas básicas del juego. Nuestro personaje es una cabeza con piés, y hacer lo que algo así haría: saltar y gritar. 

El tema de saltar es bastante típico, podemos elegir como de alto y el movimiento en el aire, muy clásico todo. Gritar es harina de otro costal, pero algo básico en Screaming Head -su nombre lo indica-. La función principal de los gritos es impactar a enemigos y empujarlos a su muerte, pero también servirán para otras cosas, que iremos descubriendo poco a poco. Este título hace uso de sus herramientas de forma muy inteligente, y algo que parece intrascendente en un comienzo será nuestra mejor baza en un momento más avanzado.

De todas formas, hay que tener mucho cuidado con los gritos, ya que si nos pasamos la cabeza explotará y tendremos que empezar de nuevo. Gritar sirve también para una cosa muy importante: Screaming Head no es un juego fácil, y algunos niveles pueden ser largos y complicados, sin puntos de control ni guardado; así que, cuando estamos a punto de pasarnos una zona y morimos, pulsar el botón de gritar nos servirá para no tener que hacerlo en la vida real. Esto puede sonar a anécdota, pero es una cosa que he usado bastante mientras jugaba. Ayuda a controlar la ira.

Antes de entrar más en la jugabilidad quiero dejar constancia de la locura que es la historia. Nuestro personaje es un agente retirado, que dejó su cuerpo y se quedó solo con la cabeza y los pies. Su jubilación le dejaba con una casa en propiedad y cuatro mujeres, a las cuales quería con locura. Pero un día su cuerpo se revela y decide robarle su vida, junto a todas sus novias.Nuestro objetivo es armarnos de gritos y saltos y recuperar todo aquello que hemos perdido. A lo largo del juego veremos cinemáticas en forma de cómic que nos obligará a replantearnos nuestra existencia repetidas veces. Decir que son una locura no le hace justicia.

Una cosa que debe ser comentada es la mecánica de los coleccionables. En la mayoría de videojuegos, cuando ves un coleccionable lo coges; en este caso, son ojos estacionarios por todo el mapa. Pues en Screaming Head, eso es un completo error. Si consigues más de un número específico de ojos, una de las novias a las que intentemos salvar morirá, y tendremos que empezar el nivel de nuevo. Así que una de las mecánicas principales será evitar esos ojos, y creedme cuando os digo que no es tarea fácil; están puestos a propósito para que nos hagamos con ellos. No se trata de un juego fácil, aunque depende mucho del nivel en el que nos encontremos.

Entrando un poco más en la jugabilidad, los saltos son fluidos y los gritos sirven de mucho, pero no solo de eso viven las cabezas con pies. Tendremos un buen número de gadgets que añadirán variedad al juego. Por ejemplo, podremos conseguir un gorro que nos permite saltar más alto, o un altavoz para que nuestros gritos tengan más efectividad. Hay una buena variedad de situaciones y en cada nivel nos preguntaremos con qué nos va a sorprender el juego. Sin embargo, como detalle negativo es importante destacar que en ciertos momentos el juego tiene un extraño stuttering que afecta a la experiencia. Espero que en la salida del juego se arregle, ya que es de las pocas cosas negativas que puedo encontrar.

Los enemigos son otro de los puntos fuertes de Screaming Head. En las imágenes podréis ver a algunos de ellos, pero hay puños, narices, labios… os diría que hay partes del cuerpo pero eso es hasta que aparece algo extraño. Cada uno tendrá sus puntos fuertes o débiles, y mientras que algunos serán derrotables, otros tendremos que simplemente evitarlos. El uso del escenario es importantísimo, pero el juego nos da las herramientas necesarias para que podamos deshacernos de ellos. Veremos ciertos jefes finales con sus propias mecánicas interesantes.

Visualmente, que os puedo decir… una locura visual con un estilo pixel art feísta que hace el juego aún más interesante. Los diseños son increíbles y las animaciones no se quedan atrás, y los fondos y escenarios son un viaje astral. El juego podría recordar visualmente a Pizza Tower, pero en lo jugable están casi en extremos opuestos. Se trata de un juego violento, aunque eso no afectará mucho dado lo demente que es gráficamente. Que un puño extraño explote en un color rojo no indica nada, realmente. La música acompaña muy bien a la acción, siendo una locura constante, como no podía ser de otra forma, al igual que los efectos de sonido, que son la mar de divertidos.

En conclusión, es difícil llegar a una conclusión. Screaming Head no es un juego para todo el mundo, porque aunque como plataformas es bueno e innovador, tampoco es una maravilla. Confía en su estrafalario y extravagante envoltorio para destacar, y sinceramente, creo que lo consigue. Es un juego que te empuja a seguir jugando, por la locura jugable que propone, su grotesca historia y sus pintorescos escenarios. Si os gustan un poco los plataformas y mucho las propuestas insólitas, haceros con Screaming Head.