The Pathless fue uno de esos juegos que llamaron la atención cuando fue presentado en los The Game Awards del 2018. Quizás en ese momento pasó un poco desapercibido entre tanto anuncio de juegos mayores, pero cuando fue mostrado nuevamente en uno de los videos de Playstation es cuando comenzó a tomar relevancia. Hoy ya se encuentra a la venta para Playstation 4, Playstation 5 y PC a través de la Epic Games Store.

The Pathless nos llega de la mano de la desarrolladora Giant Squid, los padres del popular juego de submarinismo Abzû, y su distribución se encuentra en manos de otro gigante en este tipo de juegos como es Annapurna Interactive, quien ya nos ha brindado juegazos como Gone Home, Journey, Kentucky Route Zero o Sayonara Wild Hearts, entre muchos otros.

El argumento del juego nos traslada hasta una tierra fantástica donde la naturaleza abunda y los dioses campan a sus anchas por el territorio. Una joven guerrera llega a la región presintiendo que algo no va bien, y efectivamente cuando llega allí se termina de confirmar. Un poderoso enemigo conocido como el asesino de dioses ha tomado el control no solo de la isla, sino que se ha convertido a los dioses en esclavos y con órdenes de atacar a quien ose interponerse en su labor de destruir el mundo. Por lo tanto, nuestra tarea no es otra que recorrer esa vasta tierra para liberar a los dioses y acabar con aquel que pretende sembrar la destrucción.

Lo cierto es que tanto en su jugabilidad como en su temática, The Pathless recuerda mucho a Zelda: Breath of the wild, con el cual comparte muchas semejanzas como veremos a continuación. Nos enfrentaremos ante un territorio enorme que tendremos que recorrer solucionando puzles y visitando ruinas antiguas que nos permitan avanzar a la siguiente zona.

Lo que más llama la atención del juego es sin duda la manera de desplazarnos. A lo largo de todo el territorio, encontraremos repartidos una especie de talismanes con forma de rombo, si les disparamos con nuestro arco obtendremos unos segundos de aceleración extra que nos permite movernos a mayor velocidad, cosa que agradeceremos mucho porque de verdad que cada región es inmensa y tardaremos un buen rato en llegar de un lado a otro. Otros usos de estos talismanes son los de encadenar una serie de saltos sin tocar el suelo o subir por acantilados de gran altura, entre otros.

A lo largo del juego siempre se repite la misma mecánica: desbloqueamos una nueva región en la cual se encuentra uno de los dioses ahora poseídos, junto con tres torres que tendremos que activar para poder romper la barrera mágica que permite enfrentarnos al jefe final de la zona. Para activar estas torres, habrá que conseguir cierta cantidad de una especie de artefactos mágicos que se encuentran a lo largo del territorio y debemos colocar en lo alto de las torres. Esta estructura puede parecer repetitiva, pero es lo suficientemente variada como para motivarnos a continuar hasta completarlo todo.

Cada región se encuentra llena de ruinas y estructuras donde normalmente siempre hay alguna recompensa que conseguir, recordándonos nuevamente a los santuarios de Breath of the Wild. En cada ruina nos tendremos que enfrentar a una pequeña prueba para conseguir dicha recompensa, y lo cierto es que algunas nos van a dar varios quebradores de cabeza hasta solucionarla. Lo que sí que es cierto es que se echa en falta más variedad de puzles y acertijos, pues casi siempre consistirán en encender antorchas, disparar flechas a través de unos aros o encontrar la combinación correcta a una puerta cerrada. Hay algunas variedades más, pero para otro tipo de recompensas menores.

Pero a estas pruebas no nos enfrentaremos solos, sino con ayuda. Nuestra fiel águila nos acompañará en todo momento y nos ayudará siempre que sea necesario, con la capacidad de transportar pesas para los interruptores o permitiéndonos alcanzar grandes alturas. Pero su principal función es la de servirnos de planeador, pudiendo agarrarnos a sus patas para cubrir grandes distancias por el aire. A medida que vayamos avanzando, más aleteos podremos dar y más alto podremos subir.

Uno de los mejores elementos del juego es sin duda los enfrentamientos contra los jefes. Tras activar las tres torres de cada área, comenzará un enfrentamiento consistente en alcanzar al jefe en cuestión en una carrera para golpear sus puntos débiles, para posteriormente luchar contra ellos en un enfrentamiento directo. Estas batallas son muy dinámicas, espectaculares y bastante retantes, en ocasiones llegando a recordar incluso a Shadow of The Colossus en su ejecución, disfrutaremos todas y cada una de ellas y solo por esto ya merece la pena jugar a The Pathless.

El apartado visual es bastante bueno, con un toque animado y cierto aspecto low poly, pero no por ello falto de detalles ni mucho menos, de hecho los escenarios nos van a dejar unas estampas espectaculares y preciosas que nos van a hacer desencajar la mandíbula. En cuanto al sonido el nivel que encontraremos es más que alto, en primer lugar con la banda sonora compuesta por el gran Austin Wintory que es sencillamente maravillosa, y en segundo lugar gracias al doblaje de los personajes a manos de Laura Bailey y Troy Baker, dos titanes de la voz que imprimen su carácter a los personajes a pesar de hablar en un idioma inventado para la ocasión.

La duración del juego puede rondar las 7 horas en una primera pasada y no cuenta con ningún tipo de postgame, pero contaremos con la opción de cargar partida justo antes del enfrentamiento final para conseguir todos los coleccionables y emblemas, lo que prácticamente puede hacer que doblemos el número de horas.

Resumiendo, Giant Squid nos vuelve a traer otra maravilla con The Pathless, confirmando así el talento innato que tienen para este tipo de juegos capaces de hacer sentir mil emociones. Todos los elementos del juego se encuentran en perfecta consonancia para crear una obra única que merece mucho la pena descubrir. Recomendado al 100% si nos gustan los mundos abiertos y los juegos-experiencia.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Meridiem