Pocas sagas pueden presumir de haber sido tan singulares como Patapon, una rareza que apareció en PlayStation Portable allá por 2007 y que rápidamente se convirtió en uno de los mayores iconos del catálogo portátil de Sony junto a LocoRoco. Detrás del proyecto estaban Japan Studio y Pyramid, y la propuesta no podía ser más extraña ni más original: dirigir un ejército de pequeños cíclopes guerreros usando comandos musicales al ritmo del tambor. Nosotros no controlábamos directamente a los patapon, sino que encarnábamos a su deidad y nos comunicábamos con ellos mediante secuencias de cuatro pulsaciones con distintos botones, que daban lugar a órdenes como avanzar, atacar o defender.

Esta mecánica, que mezclaba estrategia, gestión de unidades y ritmo musical, estaba enriquecida con un estilo visual minimalista pero muy expresivo, obra del artista gráfico conocido como Rolito, y una banda sonora que hacía de los cánticos de los patapon una suerte de canción que resonaría en nuestras cabezas para siempre. El primer juego sentó las bases y sorprendió por su propuesta, mientras que la secuela lanzada en 2008 amplió casi todo lo posible: más unidades, más jefes, más personalización, un nuevo sistema de evolución de personajes y un modo multijugador cooperativo que completaba el conjunto -y que salvo en Nintendo Switch hemos perdido para la ocasión-.

PATAPON 1+2 REPLAY es una puesta al día que nos trae los dos primeros juegos de la franquicia adaptados a PlayStation 5, Nintendo Switch y PC, con una presentación que respeta la esencia original pero que añade mejoras técnicas más que bienvenidas. Visualmente, el estilo artístico sigue siendo el mismo, con escenarios planos y personajes estilizados en siluetas negras sobre fondos coloridos, pero todo se presenta ahora en alta definición y con una nitidez mucho mayor que en los originales. Los menús se han rediseñado, los textos se leen con claridad incluso en pantallas grandes, y se han implementado mejoras de rendimiento que hacen que todo funcione a 60 fotogramas por segundo de manera estable, lo que tiene un impacto directo en la jugabilidad, ya que aquí el ritmo es indispensable. También se han añadido ajustes de accesibilidad, como ayudas visuales para marcar el tempo o diferentes niveles de dificultad que permiten a los nuevos jugadores familiarizarse poco a poco con las mecánicas.

A nivel jugable, la colección mantiene todo el contenido de los juegos originales, y eso significa que tenemos por delante decenas de misiones repletas de retos, patrones que memorizar, enemigos que estudiar y equipos que optimizar. El núcleo de la experiencia sigue siendo el mismo: marcamos el ritmo golpeando una secuencia de cuatro pulsaciones -PATA PATA PATA PON para avanzar, por ejemplo- y los patapon obedecen la orden correspondiente si el tempo es correcto. A medida que encadenamos órdenes con precisión entramos en modo “fever”, que multiplica el daño y mejora las habilidades de nuestras unidades. Hay una amplia variedad de clases, desde lanceros y arqueros hasta catapultas, magos o unidades voladoras, y cada una puede personalizarse con diferentes tipos de equipo y evolucionar en distintas ramas mediante una suerte de árbol de desarrollo. Esto da lugar a una progresión bien conseguida, en la que repetir misiones para recolectar recursos o materiales se convierte en parte necesaria del avance.

La segunda entrega, como ya ocurría en PlayStation Portable, es claramente más completa y refinada que la primera. Introduce nuevas mecánicas, como el héroe jugable que puede lanzar ataques especiales, y multiplica el contenido de forma exponencial. Se nota que Japan Studio aprendió de la experiencia del primer título y quiso llevar la fórmula un paso más allá, añadiendo también eventos especiales, desafíos adicionales y muchas más opciones de personalización. Por eso, aunque ambos juegos se presentan juntos y comparten un mismo envoltorio, es fácil que conectemos más con la segunda parte, que se siente más redonda. Aun así, volver al primero tiene también su encanto, sobre todo por lo bien que ha envejecido su estilo visual y lo eficaz que sigue siendo su sistema de control, ahora más pulido y preciso gracias a las mejoras técnicas del recopilatorio.

En lo que respecta a la recopilación en sí, hay que decir que es funcional y sólida, pero no especialmente ambiciosa. Se nota que el objetivo ha sido conservar y modernizar sin alterar demasiado la experiencia original, lo cual es perfectamente válido, pero también deja la sensación de que se ha desaprovechado una pequeña oportunidad de ir más allá. No hay contenido adicional más allá de los propios juegos, ni galería de arte, ni música desbloqueable, ni documentos sobre el desarrollo o algún tipo de making-of -por desgracia esta es la tónica de muchos recopilatorios actuales-. Tampoco se ha incluido el multijugador cooperativo de Patapon 2, que estaba presente en PlayStation Portable y que aquí se ha perdido del todo, al menos en las versiones fuera de Nintendo Switch. En esta última se ha incluido un modo cooperativo local para algunas misiones, pero limitado y sin demasiadas opciones.

A pesar de ello, PATAPON 1+2 REPLAY es una gran forma de recuperar dos de los juegos más creativos y queridos del catálogo de PlayStation Portable. Su propuesta sigue siendo tan original como en su día, y gracias al tratamiento respetuoso que ha recibido esta edición, ahora es más fácil que nunca disfrutarla en la mejor de las condiciones. La mejora en fluidez y visibilidad se nota desde el primer instante, y los ajustes de accesibilidad hacen que podamos adaptar la experiencia a diferentes niveles de habilidad sin frustrarnos.

Es cierto que no hay sorpresas ni añadidos, y que quien ya haya exprimido las versiones anteriores no va a encontrar grandes novedades aquí. Pero si no los jugasteis en su momento, o si os apetece revivirlos en mejores condiciones, este recopilatorio cumple con creces. Sigue siendo un viaje musical, táctico y bizarro como pocos, y aunque el tiempo ha pasado desde aquel lejano 2007, el tambor de los patapon sigue sonando igual de bien. Eso sí, ya que se han molestado en recuperar los dos primeros, no habría estado nada mal aprovechar la ocasión para completar la trilogía con Patapon 3 y dejarlo todo redondo.