Shadows of the Afterland ha sido toda una sorpresa. En uno de los géneros más particulares del PC, la aventura gráfica, es difícil innovar, dado que hay unas directrices que no suelen cambiar.. Por ello, algunos desarrolladores dejan eso de lado e intentan hacer lo que mejor saben: contar una historia interesante, divertida y madura. Y por el camino, lanzar unos cuantos puzzles de lo más interesante. Acompañadme al más allá, y agarrad aquello que tengáis cerca, ya que es lo único que os podréis llevar al otro mundo.
Shadows of the Afterland es una aventura gráfica con un estilo de dibujo pixel-art. Está desarrollado por Aruma Studios, una desarrolladora de A Coruña con pocos empleados pero con muchas ganas. Su anterior título, Intruder In Antiquonia, no tuve el placer de jugarlo, pero el que hoy tenemos entre manos es un juego hecho y derecho.
Shadows of the Afterland comienza con la muerte de Pilar, y nosotros controlaremos a Carolina, una policía que será su fantasma. El comienzo es bastante raro, no lo vamos a negar, pero rápidamente empezaremos a entender cosas. La historia del juego parece simple a primera vista pero se complica, e incluso tendrá giros y situaciones dramáticas, aunque siempre con ciertos toques de humor. Los propios desarrolladores nos indican que el juego contiene temas maduros, así que cuidado para los compradores.

Lo primero será acostumbrarnos al más allá, a sus gentes y sobre todo, a su burocracia. El juego tendrá muchos puzles, pero un gran número de ellos tendrán que ver con hacerle favores a algunos trabajadores para que nos den un objeto o para que podamos hacer un trueque. Los primeros compases del juego son bastante simples, pero hay que estar atento, ya que si nos perdemos alguna conversación podemos perder el hilo y no saber a dónde ir. Shadows of the Afterland es muy clásico, y no hay sistema de pistas ni nada para hacernos la vida más fácil. Algunos personajes nos repetirán ciertas frases, pero eso no nos asegurará nada. No hay puzles ilógicos y si estamos despiertos muchos de ellos los resolveremos simplemente ojeando el inventario o la zona.
Los puzles van desde imbuir magia en una llave a conseguir unas gafas que ven a través de paredes, pasando por conseguir cierto libro para que un amable fantasma pueda ir a un club de lectura y hacer amigos -para poco después fastidiarlo-. Los primeros compases son simples y divertidos, y sirven para adecuarnos poco a poco a la tónica del título. Quizás la falta de libertad al principio afecta un poco, y puede echar para atrás a los jugadores más avezados.

Pero cuando el juego avanza un poco y nos añade alguna mecánica -nada extraño, pero no quiero entrar en spoilers- el juego se pone aún más interesante, tanto en la historia como en lo relacionado con los puzles. Además, podremos visitar partes de Madrid, ya que el juego se desarrolla en nuestro país. Creo que es importante recalcar las dos caras que Shadows of the Afterland nos ofrece. La contraposición entre el Más Allá y la realidad es bastante interesante, y es impactante saltar de un momento simpático en la plaza del más allá a la dura realidad de los años 60 en España. Merece la pena solo por eso.
Visualmente estamos ante un título precioso. Las animaciones son una delicia, los fondos tienen mucho encanto y los personajes muchísima personalidad. Estoy seguro de que muchos lo ojearéis y compraréis simplemente por el aspecto gráfico, y creo que merece la pena. Por otra parte, la música no me ha terminado de convencer, tiene pocos temas y suenan de forma constante, y el estilo no me ha gustado mucho. Durante los momentos clave y más dramáticos si que he notado ciertas notas bien puestas, así que algo es algo.

Algo a lo que le quiero dedicar un párrafo entero es el doblaje. Shadows of the Afterland tiene un doblaje inglés muy bien llevado. Convierte a los personajes en algo realmente reconocible, y hace que la lectura sea más amena. Sin embargo, me da mucha pena que no haya sido posible un doblaje al español. Entiendo que algo así cuesta dinero, pero oír a los personajes en un español madrileño le hubiera dado enteros al juego. Esto no es una crítica al resultado final, son solamente deseos míos. Me puedo imaginar a un personaje doblado por Tomás Rubio y me entra la risa floja. He de reconocer que la traducción de los textos al español es maravillosa, y que contiene ciertas localizaciones muy graciosas.
En resumen, Shadows of the Afterland merece la pena. Los puzles son buenos, la historia interesante y visualmente es una delicia. Los novatos en las aventuras gráficas encontrarán un buen reto, y los más avezados en el género encontrarán una historia distinta y cierta tragicomedia que no se ve en todas partes. Un producto patrio de calidad y que no se deja llevar por modas. Estas son las Sombras del Más Allá, y así se lo hemos contado.