Desde nuestros primeros pasos como aficionados a los juegos de lucha allá por el año 92, Fatal Fury ha tenido un lugar especial en nuestra memoria junto al incombustible Street Fighter II. Esta franquicia nació en los albores de los noventa, cuando los juegos de pelea empezaban a definir lo que hoy conocemos como los pilares del género. Su primera entrega apareció en arcade y consolas de 16 bits bajo el nombre de Fatal Fury: King of Fighters, y rápidamente se hizo con una notoria fanbase por su jugabilidad más dinámica, con mayor movilidad y mecánicas de juego un poco más complejas que Street Fighter, y una personalidad muy marcada que lo separaba de su gran rival de la época a pesar de las comparaciones debido a su origen compartido -Takashi Nishiyama, creó la franquicia Street Fighter para Capcom y también Fatal Fury para SNK-. A lo largo de los años han existido numerosas secuelas, spin‑offs, crossovers y adaptaciones que expandieron su universo, desde las secuelas directas, como Fatal Fury 2 y Fatal Fury Special o los Real Bout, hasta títulos más experimentales como Garou: Mark of the Wolves, y apariciones de sus luchadores en The King of Fighters.

Ese legado de personajes, combates dinámicos y su característico estilo propio es la base sobre la que se asienta FATAL FURY: City of the Wolves,  que con su Legend Edition, la edición definitiva del título actual que recoge todo el contenido disponible hasta este momento. Esta versión reúne el juego base junto con los contenidos de los dos pases de temporada que ya se han lanzado, invitándonos a experimentar un plantel mucho más amplio de luchadores, tanto clásicos como invitados, y una variedad de modos de combate que, en conjunto, hacen que esta sea la forma más completa y atractiva de vivir la experiencia de City of the Wolves hoy.

Para los que hayan seguido la franquicia a lo largo de los años, en FATAL FURY: City of the Wolves la historia continúa justo tras los eventos de Garou: Mark of the Wolves: con Rock Howard repitiendo como protagonista principal y el legado de Geese Howard, el padre fallecido de Rock, como como motor que desencadena un nuevo torneo de luchadores en Second South Town, con el legado como premio. Más allá del combate uno contra uno clásico, existen modos que nos permiten explorar South Town y sus alrededores a través de rutas de enfrentamientos y desafíos. También encontramos modos tradicionales como Arcade y Versus, que son pilares para quienes quieren perfeccionar técnicas específicas o simplemente disfrutar de duelos rápidos.Tampoco podía faltar un modo Práctica, y si lo que buscamos es medirnos con otros jugadores, el modo online con juego cruzado y soporte de rollback netcode ofrece una estabilidad y respuesta que hacen que las partidas competitivas sean realmente divertidas y competitivas, lo cual es esencial en un juego de lucha moderno.

Puede que algunos jugadores sientan que ciertos modos ligados a progresión o experiencias adicionales no tienen la misma profundidad que el combate principal, pero lo que sí podemos afirmar es que la variedad y abundancia de contenido y el plantel disponible hoy en día hacen que siempre haya algo por explorar. Desde perfeccionar combos con nuestros personajes favoritos hasta desbloquear contenido para la Galería, editar nuestros luchadores en Edición de Color, o disfrutar de una inmensa selección de temas de la franquicia en Jukebox, la cantidad de opciones que tenemos disponibles hace que jugar durante horas sea una experiencia atractiva.

Lo primero que nos llama la atención al jugar es la sensación de control y precisión que ofrece el sistema de combate. Aquí machacar botones nos va a servir de bastante poco, cada movimiento, cada decisión en pantalla tiene peso y consecuencias. La base del combate gira en torno a un sistema que gestiona recursos para potenciar ataques y encadenar combinaciones, lo cual premia tanto la elección correcta de nuestros movimientos como la habilidad técnica. Cada pelea nos obliga a leer al rival, medir distancias y anticipar acciones, en lugar de depender únicamente de la velocidad de los dedos. Así, el combate tiene ese equilibrio entre fluidez y profundidad que buscamos en un buen juego de lucha.

El roster que encontramos en esta Legend Edition es uno de sus mayores atractivos. Gracias a los pases de temporada incluidos, el plantel va mucho más allá de los personajes clásicos iniciales y ofrece una mezcla interesante de luchadores icónicos de Fatal Fury junto con invitados que rompen esquemas y amplían el abanico de estilos disponibles. Entre los nombres más emblemáticos que podemos seleccionar están personajes que han sido pilares de la saga desde sus comienzos como los hermanos Bogard, Joe Higashi o Mai Shiranui, enfrentándose en South Town. Pero esa mezcla se vuelve especialmente interesante cuando entran en escena luchadores provenientes de otros universos de la lucha.

Por ejemplo, podemos elegir a Ken Masters y Chun‑Li de Street Fighter, cuya presencia trae consigo estilos que muchos reconocemos al instante y que están perfectamente integrados en el sistema de City of the Wolves. Más allá de ellos, la inclusión de Cristiano Ronaldo como personaje jugable ha generado mucho debate, y aunque pueda parecer sorprendente, su set de movimientos aporta un enfoque singular y bastante espectacular. También tenemos al DJ Salvatore Ganacci cuyo encaje es algo mas dificil de justificar. Por si fuera poco, está confirmada la llegada de Kenshiro, el protagonista de The Fist of the North Star, como personaje que se unirá al plantel como parte de la temporada 2, lo cual no solo subraya la ambición de este título por mezclar universos, sino que también nos ofrece la promesa de enfrentamientos que difícilmente veríamos en otro juego de lucha sin entrar en crossovers.

Técnicamente, City of the Wolves impresiona. El estilo visual combina elementos modernos con el espíritu de artesanía que asociamos con los mejores juegos de pelea, personajes con diseños detallados, animaciones que fluyen perfectamente y escenarios que transmiten personalidad y buen hacer sin distraer del combate central. Cada golpe, cada entrada en escena y cada impacto tiene una sensación de solidez visual muy bien lograda. La banda sonora acompaña los momentos clave con energía y ritmo, reforzando esa sensación de confrontación intensa que buscamos cuando iniciamos un combate. La colección de temas es de lo más espectacular recuperando algunos temas icónicos de la franquicia y permitiéndonos configurar listas para usarlas en nuestros combates.

Uno de los aspectos que más nos gusta de City of Wolves es cómo logra equilibrar lo clásico con lo contemporáneo. Por un lado, sentimos que estamos frente a la esencia de Fatal Fury, con un estilo de combate dinámico, personajes con carisma propio y un mundo en el que cada rival tiene su historia y su estilo. Por otro, los invitados y las mecánicas modernas -se asemeja jugablemente a Street Fighter más que ninguna otra entrega- le dan un punto de interés que lo hace accesible a jugadores que quizá no crecieron con estos títulos, pero sí saben reconocer una buena experiencia de lucha cuando la ven.

En definitiva, FATAL FURY: City of the Wolves – Legend Edition es una versión robusta y satisfactoria de lo que este juego puede ofrecer hoy en día con todas sus actualizaciones y los personajes que se han ido añadiendo al roster en las dos primeras temporadas. Su sistema de combate, combinado con un plantel ecléctico que reúne a figuras clásicas junto con invitaciones como Ken, Chun‑Li, o Cristiano Ronaldo y el próximo Kenshiro, hacen que sea una propuesta que no solo mira hacia atrás con cariño por la tradición de los juegos de pelea, sino que también mira hacia adelante con ambición. Visualmente potente, con modos que dan horas de juego y una comunidad activa en línea, esta edición definitiva representa una oportunidad interesante en la saga de Fatal Fury. Es cierto que de lanzamiento el contenido y sobre todo el roster de luchadores nos podía parecer escaso, pero en este punto y con el contenido disponible actualmente estos problemas se han diluido, y aquí hay un título que merece nuestra atención y tiempo.