Cities: Skylines ha sido uno de los pilares de la gestión, simulación y construcción de ciudades. Tras la desaparición de Maxis después del desastroso SimCity 2013, quedó un vacío que nadie fue capaz de rellenar hasta dos años después, en 2015. Aunque Cities: Skylines no fue rompedor debido a problemas iniciales, poco a poco y actualización tras actualización se colocó en el podio del género. Y ahora llega Cities: Skylines 2, con el que parece que ocurrirá lo mismo.

Cities: Skylines 2 es un juego de construcción y gestión de ciudades. Destaca de este juego lo profundo de sus sistemas y los detalles que tiene. Sin embargo, cabe destacar un detalle, del cual hasta los desarrolladores han avisado: el rendimiento a la salida no estará a la altura de las expectativas. Habiendo jugado, os puedo decir que lamentablemente estas declaraciones son bastante objetivas, pero de eso hablaremos más adelante.

Cuando juego a este género lo primero que hago es comprobar los límites que nos ofrece jugablemente. Para ello, en este caso decidí modificar el terreno para hacer el montículo más grande posible, pensando que al poco el juego me detendría. Mi sorpresa fue mayúscula al ver que eso no era así. Cities: Skylines 2 se enorgullece de la libertad que da al jugador para este tipo de movimientos. De hecho, uno de los puntos fuertes del juego trata de usar el escenario para hacer la ciudad lo más impresionante posible.

La planificación de la ciudad requiere de dos partes fundamentales; pero todas dependen de una incluso más importante: las carreteras. Estas nos ofrecen un sistema de agua y de alcantarillado, y son las que proveen del espacio en el que construir. Alrededor de las carreteras podremos poner “zonas”, que nos servirán para montar cada uno de los sectores de nuestra ciudad. Los dos pilares de la ciudad son el agua, ya nombrada, y la electricidad. 

El agua, tanto el agua limpia como las residuales, las rigen las carreteras. Por supuesto, tendremos que hacer edificios para bombearla y administrarla, pero siempre en consideración a las carreteras. Por otra parte, deberemos producir nuestra propia electricidad o comprarla de fuera. De inicio tenemos dos formas de producirla, con turbinas eólicas o plantas termoeléctricas de carbón. Cada una con sus ventajas y desventajas, nos dan paso a hablar de la contaminación.

En Cities: Skylines 2 existen tres tipos de contaminación, cada una con sus consecuencias y necesidades. Mantener una contaminación baja será fundamental para que la felicidad de nuestros ciudadanos no baje. Priorizar la energía limpia o construir en lugares alejados de la población son algunas de las formas que tendremos de evitar esa contaminación, o al menos de paliarla. En mi ciudad tuve muchos problemas con la contaminación, y creo que esta bastante bien medida y da bastante juego.

Antes he hablado de las zonas, y una vez tengamos en marcha el agua la electricidad y las carreteras correspondientes, será hora de dividir las zonas. Para empezar, el núcleo de nuestra ciudad, la zona residencial. Tendremos la posibilidad de elegir qué tipos de construcción haremos, cada uno con sus características, pero se construirán de forma automática. Eso sí, tendremos la oportunidad de usar un rotulador para rellenar nosotros los huecos y modificar las zonas como queramos. Esto sirve para todas las demás zonas, y es algo que  me ha entusiasmado. Me gusta hacer la ciudad a mi antojo, y creo que esta personalización le va que ni pintada al juego. Además de esta zona, tendremos la comercial, la industrial y las oficinas, cada una con sus peculiaridades.

Un elemento que me ha gustado ha sido el detalle de los negocios y de las familias. Cada familia de nuestra ciudad tendrá su propia ficha, con todo tipo de datos: su edad, su nivel educativo, los perros que tienen… variada información útil para los compases más avanzados del juego. También soy muy fan de los establecimientos y comercios del juego; cada uno con su propio nombre, y una “skin” en el juego. Detalles que gustan, y hacen que el jugador se enamore de alguno de los establecimientos.

Ya tenemos la ciudad y unos cuantos edificios, pero sigue faltando mucho. Está en nuestra manos la educación, la gestión de recursos, la policía y los transportes públicos. Una variedad limitada de edificios, que para un jugador experimentado de juegos de gestión pueden no ser suficientes. Sin embargo, no todos están desbloqueados inicialmente, y tendremos que subir el “nivel” de nuestra ciudad para poder acceder a ellos. Cuando construimos edificios y vamos avanzando podremos desbloquear las novedades. Es una buena forma de incentivar la jugabilidad. Si sois demasiado vagos para esto, existe, por supuesto, el modo con dinero infinito y todo desbloqueado. Si estáis buscando una campaña o diferentes misiones, Cities: Skylines 2 no es para vosotros.

Por otro lado tendremos la demanda de la ciudad, que tendremos que vigilar de cerca, y las políticas municipales, que podremos activar y desactivar a nuestro antojo. Entre ellas están las ayudas a los criminales para su reinserción o la promoción de la ciudad para la llegada de turistas. De nuevo, me parece que estas políticas están demasiado limitadas y creo que más variedad vendría bien. También hay un limitado número de desastres naturales que asolarán nuestra ciudad, como tornados o incendios forestales. 

El rendimiento del juego es, por no llamarlo de otra forma, deficiente. Para poder jugar en condiciones, he tenido que poner los detalles en bajo, con lo que el juego pierde bastante detalle gráfico. Cumpliendo los requisitos recomendados quisiera ser capaz de jugar de forma fluida y aceptable. También hay caídas de frames aleatorias de vez en cuando, pero esto no me ha parecido tan grave. Estoy seguro de que con el tiempo mejorará, pero ahora mismo es complicado recomendarlo. Por otro lado, el juego carece de autoguardado y esto me ha supuesto más de un quebradero de cabeza. Se que este es un problema menor, pero a día de hoy es inclusión forzada en cualquier juego, y más en este género. Por último, algunos botones de la interfaz son un poco pequeños, pero esto ya es una manía mía.

En conclusión, Cities: Skylines 2 es un juego divertido, con detalles interesantes pero que necesita tiempo y trabajo. Jugablemente ofrece mucha personalización, tanta que no se había visto antes en ningún juego, pero la falta de contenido hace que tanta personalización no tenga un objetivo real. Y el rendimiento, que espero que se solucione pronto, hace que jugarlo en este momento sea solo para usuarios con equipos muy potentes o para los más fans más acérrimos del género.

 


Este análisis ha sido realizado en PC mediante una copia cedida por PLAION