¿Qué pasaría si mezclásemos el cooperativo de Left 4 Dead con la destrucción de escenarios de Minecraft? Parece que eso mismo pensaron los integrantes del estudio de Ghost Ship Games para acabar trayéndonos este Deep Rock Galactic. Tras más de dos años en Early Access en PC y Xbox One en los que hemos visto al juego evolucionar, crecer, y obtener cada vez más contenido, ya podemos jugar a la versión final. ¿Pero vale la pena? Ya os podemos avanzar que sí.

Y la conjugación utilizada en la palabra podemos no ha sido elegida al azar. No se trata de un plural mayestático o de modestia en el que el que escribe estas líneas habla en representación de la redacción. En 33bits siempre intentamos innovar o experimentar, y, en este caso, tratándose de un juego cooperativo a 4, desde esta revista hemos intentado hacer algo diferente. No tendremos un análisis como tal, sino que tendremos 4 minianálisis en uno, cada uno con su nota y calculando la nota media al final.

Así podréis ver diferentes opiniones, centradas sobre todo en la clase utilizada por cada uno de los analistas -de esta forma podemos repetirnos lo mínimo posible-, y podréis ver qué ha gustado más y qué ha gustado menos de forma generalizada. Es algo que ya probamos con nuestras impresiones de GTFO, y no salió especialmente mal.

Así que vamos allá. Como dirían nuestros enanos: Rock and Stone!

 


 

– Ismael Mercado «Artillero»

¿Qué pasa cuando combinas Left 4 Dead con Minecraft? Pues que tienes un FPS protagonizado por cuatro enanos trabajando para una empresa de minería espacial. Esa es la sencilla premisa de Deep Rock Galactic: meternos en naves espaciales perforadoras en túneles de hasta doce kilómetros de profundidad pertenecientes a un planeta, reunir minerales o reparar y rescatar robots y volver con vida sobreviviendo a las hordas de bichos que habitan los oscuros túneles.

Para sobrevivir en los túneles, nuestro equipo consta de cuatro miembros: un perforador, un ingeniero, un artillero y un explorador. Cada uno tiene un papel a desempeñar en las incursiones. En mi caso escogí artillero porque me siento más cómodo enfocándome al combate. Diría que mi clase es de las más esenciales porque a medida que vamos excavando y cumpliendo los objetivos requeridos nos irán apareciendo hordas de arañas monstruosas a las que repeler.

El trabajo del artillero es sencillo: proteger al resto del grupo con su ametralladora pesada y su revólver, además de dar cobertura gracias a sus generadores de escudo que además de regenerar escudos pueden repeler a los enemigos. Además, el artillero también cuenta con una pistola de tirolinas: una herramienta muy útil para unir dos puntos separados por un abismo insalvable, que si además se construye con pendiente, podremos movernos de manera descendiente a alta velocidad.

Se viven momentos intensos en las cavernas, pues las escaramuzas son frecuentes e intensas durante la recolección de los elementos requeridos. Y por si fuera poco, luego hay que desplazarse al punto de extracción siendo perseguidos constantemente. Las cavernas que exploramos empiezan sin detalles a destacar más allá de ser oscuras y estar plagadas de bichos, pero a medida que avanzamos encontramos factores que las hacen distintas y desafiantes: desde cuevas propensas a terremotos que abren grietas en el suelo hasta cuevas malditas por arañas fantasma invencibles.

Encontraremos distintos elementos que afectarán a la jugabilidad. En este caso la ventisca de hielo quita visibilidad y nos congela

Mi único pero es que a veces los objetivos no aparecen a simple vista o no dan una “pista “ de por donde encontrarlos, pudiendo tirarnos media hora sin encontrar nada. También personalmente echo en falta algo más de variedad en los enemigos principales, ya que el grueso que nos suele atacar es siempre el mismo: arañas cuyos puntos débiles están detrás. A medida que avanzamos encontramos algún que otro enemigo nuevo, si, pero los que acabamos combatiendo en las hordas el 90% del juego son siempre los mismos.

Hay puntos donde el juego se hace difícil, pero no por ello significa que no sea disfrutable, más bien lo contrario. Además, a medida que completemos con éxito nuestras incursiones podremos mejorar nuestro equipamiento y armamento en un terminal como así comprar habilidades que faciliten futuras incursiones, como detonar una bomba al caer herido para acabar con los enemigos cercanos o curar de manera inmediata a nuestros compañeros incapacitados.

En lo técnico es un juego vistoso y con muy buen rendimiento: es colorido y tiene una combinación de estilo low-poly y detallado que le sienta como un guante. La banda sonora tiene temas bastante épicos dependiendo de la cueva en la que estamos cuando combatimos hordas.

El mapa será esencial para orientarnos por las cuevas

En resumen, Deep Rock Galactic es un FPS cooperativo y de minería muy original, divertido e intenso que goza de un excelente rendimiento. Una falta de mayor variedad de enemigos y una mejor colocación de los objetivos en los mapas son mis únicas pegas a este excelente título de Ghost Ship.

85%

 

– Jon Ortiz «Perforador»

Deep Rock Galactic es una de esas experiencias cooperativas que todo el mundo debería probar con sus amigos. Enanos, heavy metal, cervezas y minería son sus principales bazas. Estoy seguro de que con esos cuatro elementos ya os lo he vendido, pero si por algún casual no es así, atentos a mis experiencias como perforador en el grupo.

Mi trabajo es quemar a los enemigos y hacer caminos con la perforadora. El lanzallamas es un arma de doble filo, porque aunque puede eliminar grandes grupos de enemigos de forma bastante rápida, también puede impactar a los demás enanos. El fuego amigo es un problema, mis compañeros pueden dar fe de ello. De todas formas, para enemigos pequeños o amenazas menores hay una pistola de lo más apañado. Una vez hemos terminado de disparar, comienza la excavación.

Entre misión y misión dispondremos de un hub en el que podremos relajarnos, beber cerveza o comprar mejor equipo

La máquina perforadora es una herramienta indispensable. Hace enormes agujeros en tiempo récord, y aunque hay que vigilar el sobrecalentamiento, no será problema para un enano experto. La máquina es multiusos: lo principal será abrir camino cuando no haya problemas. Pero en el momento de huir, si no hay camino claro de vuelta, la perforadora será indispensable. Es una gozada minar y minar , sin un objetivo claro y con el sonido de la perforadora en los oídos. Por si fuera poco, también podemos usar la perforadora como arma contra los enemigos, aunque esta opción deberá ser siempre la última. Al fin y al cabo, la perforadora está hecha para minar materiales, no para llenarla con sangre de sucios bichos.

Si necesitamos excavar una zona realmente grande, incluso la perforadora será insuficiente. Para eso el perforador viene de serie con un buen par de cargas explosivas. Aunque las cargas, como he dicho, sirven para hacer explotar cualquier tipo de terreno, tambien sirven para eliminar a los enemigos más acorazados. Los jefes y demás calaña explotarán maravillosamente cuando les impactemos con esta carga.

Todas las armas y herramientas pueden mejorarse, al igual que podemos desbloquear beneficios para el personaje. Nuestro perforador será realmente útil en el juego, pero su objetivo principal no es acabar con las hordas de bichos que veremos en el título. Por eso depende mucho de sus compañeros, así que los beneficios que desbloqueé están relacionados con levantar a sus compañeros caídos más rápido, y a limitar el daño hecho por el fuego amigo.

Deep Rock Galactic es un juego muy configurable, con muchísimo contenido, y una muy buena variedad de misiones enemigos y ambientaciones. Las misiones van desde conseguir cierto material específico a matar criaturas, pasando por reparar material de la empresa. Aunque es un juego que permite a los jugadores avanzar en solitario -gracias a la ayuda de un majo robot que hará las veces de compañero- no lo recomiendo. Es la combinación de clases lo que hace que Deep Rock Galactic sea bueno. En una de las partidas nos faltaba uno de los enanos, el que se encargaba de poner plataformas, y la dificultad de la misión subió exponencialmente.

95%

 

– Juanma F. Padilla «Explorador»

Coffee Stain Publishing, la editora que nos trajo juegos como la saga Sanctum y el conocido Goat Simulator, nos ofrece el primer desarrollo de Ghost Ship Games, una pequeña compañía danesa independiente fundada por veteranos del mundillo como Henrik EdwardsKane & Lynch, Hitman: Blood Money, Freedom Fighters, Mini Ninjas, Jonas MollerLost Empire: Immortals, Far Cry 3, Tom Clamcy’s The Division, Mikkel Martin Peddersen -Watchmen: The End is Nigh, Total Overdose, Chili con Carnage-, Philip Mygind -Kalimba-, Robert Friss -Kalimba, Max: The Curse of Brotherhood, Max & the Magic Marker- y Soren Ludgaard-Total Overdose, Watchmen: The End is Nigh, Chili con Carnage-.

Deep Rock Galactic es un juego de acción cooperativa para entre uno y cuatro jugadores que parte de dos premisas muy sencillas: conseguir materiales y eliminar enemigos. Pero una definición tan simple no ayuda a hacerse una idea de cuan elaborado está este juego y las posibilidades que ofrece enmarcadas en esta sencilla propuesta.

En según qué cuevas la sensación de escala es enorme

Podemos escoger entre cuatro roles distintos, aunque siempre llevaremos un enano, del tipo de enano de las historias de fantasía. Y aunque parezca chocante a priori para un juego de acción donde necesitamos, entre una de las cualidades básicas, ser ágiles, lo cierto es que lo somos. Pequeños, rudos, y ágiles.

Por mi parte, siempre he estado encarnando el rol de explorador. Lo cual no deja de ser curioso porque seguramente sea el que peor se orientaba del grupo. Sí, podéis adivinarlo, llegué el último al reparto y era el único que quedaba libre. No obstante, como todos los roles que podáis escoger, ser explorador tiene sus virtudes y sus defectos.

Llevamos con nosotros cuatro ítems, a saber: arma principal, secundaria, lanzador de indicadores luminosos para mostrar bien caminos poco accesibles y que se queden ahí fijas, y un gancho, que es una de nuestras mayores bazas y características. Como arma principal y secundaria tendremos una tipo metralleta y la típica escopeta de doble cañón. Desde luego no serán las mejores, las más rápidas, ni las más potentes, ni con mayor capacidad, y aunque nos harán un apaño más nos valdrá no encontrarnos solos ante una oleada enemiga. Podremos mejorarlas, por fortuna, así como los otros objetos, el pico, las granadas, o nuestras propias cualidades como curación rápida, mejor huida… etcétera.

Pero donde destacaremos es en el uso del gancho. Nos permitirá ascender o descender sin depender de que alguien nos abra una ruta, tanto colgando cables para usar una tirolina, como a fuerza de perforar el terreno, y este juego también brilla por dejarnos perforar libremente por todo el escenario generado de forma procedural. Nosotros podremos subir y bajar grandes alturas de forma autónoma y eso nos ayudará mucho, tanto a explorar -obviamente-, como a conseguir objetos preciosos y objetivos necesarios e incluso, ¿por qué no decirlo? permitirnos una huida desesperada si nos vemos superados y alejados del grupo y somos conscientes de que nuestras cualidades luchadoras no van a ser suficientes.

A veces nos tocará luchar contra distintos jefes

Eso sí, llevar este tipo de personaje te hace consciente de lo bien pensado que está el juego para apoyarse unos roles en otros, y la dificultad añadida que supondrá jugar en solitario, aunque por supuesto, los más hábiles podrán atreverse.

85%

 

– Euyen Esquefa «Ingeniero»

En Deep Rock Galactic exploraremos cuevas. Muchas cuevas. Los objetivos serán relativamente variados, desde obtener cierta cantidad de un mineral determinado hasta acabar con determinados bosses o jefes, pasando por momentos en los que habrá que defender una posición o arreglar ciertos cachivaches que nos encontremos por el nivel. Para ello nos acompañarán 3 enanos más con los que será imprescindible la cooperación para poder superar todos los obstáculos.

Estas cuevas son procedimentales -nota pedante: decir procedural es decirlo mal, es un false friend del inglés-, lo que hará que cada vez el camino sea distinto sin que se sienta sensación de repetición. Además, estando a varios kilómetros de profundidad, la oscuridad será la norma general dentro de cada caverna, pero por suerte tendremos bengalas que nos servirán para ir alumbrando nuestro paso. Estas bengalas son infinitas -aunque con un tiempo de recarga-, por lo que podremos gastarlas a diestro y siniestro para conseguir luz a lo largo del camino.

El juego ha pasado dos años en Early Access, y se nota en la cantidad de contenido, que es altísima. Para este análisis hemos jugado un número considerable de horas y tengo la sensación de que aún no hemos visto nada. Con una atención al detalle enorme, veremos cuevas vivas. Cuevas de hielo donde el lanzallamas hace que aparezcan surcos en el suelo al fundirse este, estalactitas cayendo desde el techo, o grietas abriéndose desde el suelo. Cuevas con ventiscas de arena, o géiseres de fuego, o magnetizadas de tal forma que los escudos que rodean a los enanos están desactivados desde un primer momento. A cada partida que juego descubro un nuevo detalle, y aun me faltan montones que descubrir.

Ya se ha comparado Deep Rock Galactic con Minecraft, y es que esta comparación es evidente por una de las grandes novedades del juego de los enanos en relación con otros cooperativos: cualquier parte del entorno es destruible. Esto quiere decir que si necesito llegar de un punto a otro de la cueva puedo ir por el camino establecido o simplemente picar la pared y acortar el camino. Esto dará mucho juego, y a nada tendremos al perforador abriendo caminos casi sin pensarlo, dando al jugador un mapa totalmente dinámico. O veremos explosiones gigantescas que harán gigantescos boquetes en el entorno.

Unos entornos destructibles nos permitirán crear nuestro propio camino dentro de las cuevas

En mi caso me tocó llevar al ingeniero y, la verdad, me alegro de haber elegido esa clase. En este juego, al ingeniero se le puede considerar un facilitador, siendo su principal baza el poder crear plataformas para acceder a sitios que serían inaccesibles de otro modo. Como muestra de las sinergias que se pueden dar entre clases, puede darse el caso de encontrar un mineral en lo alto de una pared vertical, y, en ese caso, el ingeniero puede crear una plataforma para que el explorador pueda posarse en ella tras subir con su gancho y poder picar tranquilamente.

Pero el ingeniero tampoco va escaso de poder destructivo, y con una escopeta y un lanzagranadas podrá sembrar el caos entre los enemigos. A eso se le suma la posibilidad de crear torretas que acribillen automáticamente y a diestro y siniestro. Sin duda, esta es una clase versátil y necesaria en cualquier partida.

Deep Rock Galactic es, para mí, fácilmente el mejor cooperativo que he probado desde Left4Dead, y eso son palabras mayores. Clases bien balanceadas, donde todas son necesarias. Unas sinergias entre estas muy bien definidas, y que aparecen casi sin pensar, lo que demuestra el gran diseño de estas. Una grandísima atención al detalle -para muestra, la secuencia de entrada cuando se conecta un nuevo compañero una vez empezada la partida, que en vez de aparecer sin más llega en una cápsula espacial, flipé la primera vez que lo vi-. Mapas dinámicos y un juego muy divertido. Sin duda, una obra maestra.

Su principal tara, y por lo que no recibe la puntuación perfecta por mi parte, es su modo para un jugador. Se nota que desde Ghost Ship Games se ha intentado no dejar este modo de lado, y se ofrece la posibilidad de jugar con la ayuda de un dron que hará las veces de compañero, dron que puede incluso potenciarse comprando mejoras. Pero no es lo mismo que jugarlo, ya no con amigos, sino incluso con gente desconocida. Se agradece el esfuerzo, eso sí.

En el hub del juego tendremos un bar. Y cervezas y heavy metal, claro está. ¿Cómo puede no gustar un juego así?

Pero si os gustan los cooperativos y si tenéis amigos con los que podáis jugar, o ni eso, ya que el juego tiene a día de hoy una comunidad fiel, Deep Rock Galactic es un juego imprescindible en vuestras bibliotecas.

95%

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por PR Nordic