House Flipper es uno de esos juegos que, a pesar de estar englobado dentro de los llamados «simulator» y que a priori se podía esperar poco de él, acabó siendo un auténtico éxito, llegando a superar las más de 8 millones de unidades vendidas y dando pie a varias expansiones e incluso a una secuela que un servidor analizó en esta web. Lanzado en el 2018, ahora la desarrolladora Frozen District ha decidido que es buena idea volver a traerlo de vuelta con un recopilatorio para PC -llegando a PS5 más adelante- que incluye todo el contenido lanzado y varias mejoras técnicas.

De esta forma, House Flipper Remastered Collection da exactamente lo que dice su nombre: una versión que incluye todos los dlcs y además una remasterización del apartado gráfico. Lo primero que llama la atención al iniciar el juego es, evidentemente, el apartado visual, ya que se ha hecho un importante cambio en texturas y modelados, pero destaca en especial el sistema de iluminación, otorgándole un aspecto más parecido al de la segunda entrega. Aun así tampoco es que suponga un salto revolucionario en cuanto a gráficos, pero si hacemos la comparativa con el juego original, el cambio se nota bastante.

En cuanto a la jugabilidad tampoco tiene mucho misterio, el modo historia -por llamarlo así, ya que es el único modo de juego que hay-, nos pone en la piel de un manitas que debe ir aceptando encargos de reformas que la gente quiere hacer en sus casas. Nada más empezar nos darán nuestra primera vivienda, la cual servirá como base de operaciones y desde ahí podremos hacer todas las gestiones. Usando nuestro ordenador portátil, tendremos que ir aceptando los encargos y cumpliendo con las tareas que nos exigen, además de otras tareas de las que hablaremos más adelante.

En total tendremos alrededor de 100 trabajos por realizar sumando el contenido de todos los DLCs. Cada uno además se nos presenta con una pequeña historia introductoria sobre la vida de sus propietarios y el motivo de las reformas. Si bien la mayoría no son especialmente relevantes, es gracioso ver que cada reforma tiene su trasfondo detrás y su razón de ser, algunas incluso llegando a desarrollar ciertas subtramas entre personajes.

Al iniciar el juego nos darán la opción de elegir el modo clásico, que nos propone ir avanzando en el juego desde cero y conseguir todas las herramientas poco a poco, o bien tenemos la opción de  jugar con todos los elementos desbloqueados desde el principio, según lo que prefiera cada jugador. Lo cierto es que las nuevas herramientas añadidas respecto al juego base ofrecen una de cal y una de arena, ya que mientras algunas son bastante útiles como la luz ultravioleta para detectar esas manchas de suciedad que se nos escapan a simple vista o la cámara aérea que nos ayuda a realizar mejor la distribución de algunas habitaciones, a otras no les veo tanto sentido como por ejemplo el lanzallamas o el gancho para escalar paredes, ya que si bien facilitan algunas tareas, no hacen nada que no hagan ya otras herramientas existentes, pero ahí están para quien las quiera usar.

Pero si nos cansamos de hacer reformas para otros, siempre podemos hacerlas para nosotros mismos. Y es que también tenemos la posibilidad de convertirnos en agentes inmobiliarios y comprar propiedades en mal estado con la intención de repararlas y amueblarlas adecuadamente para luego poder venderlas o alquilarlas. Una vez la saquemos a la venta, tendremos una lista de personas interesadas en el inmueble en cuestión y será tarea nuestra decidir a quien se la vendemos. Esto es algo que le da cierto toque de gestión al juego, a pesar de que el núcleo jugable no cambia.

Como ya hemos comentado anteriormente, esta nueva versión incluye todos los DLCs aparecidos hasta la fecha, que son bastantes como para nombrarlos todos -bueno, lo haré igualmente: Apocalypse, Garden, HGTV, Cyberpunk, Luxury, Pets, Farm, Pop Art Furniture Pack, Dine Out y Party Furniture Pack-. La mayoría solamente añaden nuevos tipos de objetos y más trabajos de reforma, pero nos vamos a centrar en los que posiblemente sean los dos más importantes y los que cambian totalmente la manera de jugar: Pets y Farm.

En Pets, como su propio nombre indica, se introducirán las mascotas. Esta expansión nos permite hacernos cargo de uno o más animales de todo tipo, habiendo desde mascotas domésticas como perros, gatos o hamster hasta otras más exóticas como iguanas, serpientes o arañas. Cada una de ellas la podremos cuidar, acariciar, alimentarlas o jugar con ellas para cubrir sus necesidades, algo que a mi personalmente me ha recordado al clásico Nintendogs pero en versión pasada de rosca. Y si queremos tener un animal de compañía pero no tenemos tiempo para cuidar de el, siempre podemos dejarlo en un hotel de mascotas para que se encarguen por nosotros, con la posibilidad de recogerlas cuando queramos.

Por otra parte, Farm nos ofrece la oportunidad de tener una apacible vida de granjero. Este contenido nos permitirá crear nuestra propia granja con la posibilidad de sembrar semillas de todo tipo, labrar el campo e incluso tener animales como vacas, ovejas o caballos. A medida que pase el tiempo tendremos que ir regando las plantas , cosechar los frutos y luego venderlos para sacarnos un ingreso extra. Lo cierto es que quizás sea el dlc más interesante de todos por la manera en la que nos permite ignorar completamente la mecánica principal para jugar a nuestra propia manera, como si se tratase de un subjuego dentro de otro juego.

A pesar de todo lo comentado, se echan en falta algunos elementos que sí están presentes en la secuela y que le darían mucha más vida al juego, como por ejemplo el multijugador cooperativo, el modo sandbox para crear nuestras casas desde cero o el contenido de la comunidad que le da al juego una rejugabilidad casi infinita, pero sería pedir por pedir para terminar de redondear un juego que de por sí ya es bastante completo y da para decenas de horas.

En definitiva, el contenido del juego base por sí solo quizás se pueda hacer un poco repetitivo y aburrido, pero la versión House Flipper Remastered Collection nos deja un título muy completo lleno de posibilidades. Es bastante interesante cómo se complementan todos los dlcs y la manera en la que podremos usar elementos y herramientas de unos en otros, creando una experiencia global mucho más satisfactoria. No es que sea un imprescindible de la historia de los videojuegos, pero dentro del subgénero de los simuladores definitivamente estamos ante uno de los mejores y de los merecen mucho la pena.