Aaaah la PSX…..una de las consolas más famosas de la historia y la entrada de Sony en el mundo de los videojuegos. Mientras que Nintendo 64 tenía la perfección en forma de juego como era Super Mario 64, muchos usuarios de la Playstation original solo podíamos soñar con tener un juego de semejante calibre en nuestra plataforma y esos referentes fueron a parar en Crash Bandicoot y Spyro, dos sagas que a pesar de que no conseguían estar a la altura del juego del fontanero, se ganaron el cariño del público y fueron auténticos éxitos de venta. El caprichoso destino quiso que los derechos de ambas franquicias fueran a parar a manos de Activision, la cual después de varios juegos mediocres que prácticamente enterraron a los personajes, decidió darles una nueva oportunidad en forma de remakes de los juegos originales. Lo hizo primero con Crash Bandicoot N’sane trilogy y posteriormente con el recopilatorio que nos ocupa ahora: Spyro Reignited Trilogy.

Spyro Reignited Trilogy es una recopilación que reúne las tres primeras entregas del dragón morado con un lavado de cara totalmente adaptado a los tiempos actuales. Este recopilatorio fue lanzado originalmente en Playstation 4 y Xbox One en 2018, consiguiendo de esa manera que la franquicia dejara de ser exclusivo de la consola de Sony al igual que ocurrió con la franquicia del marsupial. Casi un año más tarde, el juego ha llegado al resto de plataformas como son Nintendo Switch y PC, y lo hace de la mejor manera posible.

Pero antes de nada, me gustaría hablar un poco sobre los juegos originales para meternos en contexto, descubrir todo lo que representaron en su momento y así poder valorar mejor esta colección:

Spyro the dragon

La primera entrega de la saga fue desarrollada en el año 1998 y podríamos decir que fue el juego que catapultó a Insomniac games a la fama. En este juego tomamos el control de Spyro, un pequeño dragón morado al que el resto de dragones no se toman en serio por su pequeño tamaño y por no saber volar. Un día, el malvado Gnasty Gnorc roba todas las joyas del reino y convierte a todos los dragones en estatuas, a todos excepto a nuestro protagonista, que tendrá la tarea de rescatar sus compañeros y derrotar al villano.

Spyro the dragon es básicamente un plataformas de recolección como también lo eran Crash Bandicoot o Banjo-Kazooie. Nuestra tarea era encontrar todas las joyas que se encontraban esparcidas en cada nivel y rescatar a los dragones que también se encontraban en sitios estratégicos. Dichas joyas se presentaban de diferentes maneras, ya fueran al aire libre o escondidas en recipientes que debíamos romper de diferentes maneras con nuestra variedad de ataques.

Nuestro dragón era capaz de lanzar fuego por la boca y embestir con los cuernos, mecánicas que tendremos que alternar para derrotar a los enemigos según la ocasión lo convenga. También es posible planear durante un periodo limitado de tiempo para alcanzar lugares que con el salto normal no son accesibles, aunque existían niveles especiales en los que podíamos volar libremente para chamuscar todos los objetivos dentro de un tiempo límite.

Spyro 2: Ripto’s Rage

Un año después, en 1999, llegaba la secuela del afamado juego. En esta ocasión, Spyro decide pegarse unas vacaciones en la costa del dragón tras la derrota de Gnasty Gnorc,  pero debido a un error de cálculo acaba en el mundo de Avalar. Allí descubre que un malvado tirano llamado Ripto ha instaurado su reinado del terror y ha esclavizado a la población local. Spyro decide pasar un tiempo allí para buscar los 14 talismanes del reino y acabar con el villano

Esta nueva entrega ampliaba el universo del juego que se mantendría para futuras entregas, especialmente en la inclusión de nuevos personajes secundarios: Elora, una fauna que nos guiará en la búsqueda de los talismanes; Cazador, un guepardo bobalicón experto en tiro con arco y el profesor, un topo científico y causante de que Ripto llegase a Avalar a través de un portal.

Se mantenía la misma jugabilidad que en la anterior entrega pero ampliando nuestro repertorio de movimientos, con un Spyro capaz de escalar paredes, dar pisotones o bucear, todo ello previo pago de joyas que debíamos entregarle a Ricachón, un oso banquero que siente especial predilección por el dinero. Aquí desaparecía el rescate de las estatuas de dragones y se sustituye por la obtención de orbes de cristal, para lo cual normalmente teníamos que hacer alguna misión secundaria dentro del nivel en cuestión.

Spyro: El año del dragón

La tercera entrega llegaba nuevamente un año más tarde, en el año 2000 -año que coincide con ser el año del dragón según el calendario chino, de ahí el juego de palabras del título-. En este tercer título, una bruja malvada conocida como La hechicera, junto a su ayudante Bianca, decide robar todos los huevos de dragón del reino para realizar un poderoso ritual. Spyro y sus amigos tienen que viajar hasta un reino que se creía desaparecido para rescatar todos los huevos y acabar con la enemiga y su ejército de Rinocs.

Sin ninguna duda la novedad más importante de esta entrega era que por primera vez contábamos con nuevos personajes jugables aparte de nuestro eterno dragón, y además no eran pocos: teníamos a Sheila la canguro, Byrd el pingüino sargento, el yeti Bentley con su cachiporra y un mono del espacio conocido como Agente 9. Incluso podíamos controlar a Sparx, la libélula que nos acompaña desde la primera entrega y hace las veces de indicador de salud.

Una vez más el sistema de juego era el mismo pero en esta ocasión cogía ideas de las dos entregas anteriores. Volvía el rescate de dragones ahora convertido en rescate de huevos, que podíamos encontrar tanto ocultos por el escenario como en forma de recompensa al hacer minjuegos y misiones secundarias. Se incluían también algunos minijuegos interesantes, siendo posiblemente el más conocido el de skateboard, en el que podíamos hacer tricks y movimientos para alcanzar la máxima puntuación posible.

 

Después de esta -no tan- breve introducción a los juegos originales, es hora de hablar de esta remasterización. El remake ha venido por parte de las desarrolladoras Toys for Bob y Iron galaxy, que ya se encargaron en su día del excelente remake de Crash Bandicoot. Lo más importante a destacar es ante todo el gran cariño y respeto por la obra original, siendo totalmente fieles al material original pero añadiendo su pequeño toque de reimaginación. No hay nada fuera de lugar ni que desentone, ya que todo es igual que en los juegos originales pero con mejores apartado gráfico, lo que significa que todas las gemas se encuentran en el mismo lugar, mismos elementos, plataformas, enemigos, etc…..Hay que destacar en especial el trabajazo que se han dado con la primera entrega, donde cada uno de los 80 dragones rescatables tiene su propio diseño original, sin reutilizar modelados como ocurría en el juego de PSX.

Este remake, realizado con el motor Unreal Engine, le ofrece al juego un tono cartoon lleno de colorido, destacando sobre todo las increíbles animaciones faciales que podrían perfectamente hacer pasar las escenas del juego por una serie de animación actual. Este increíble apartado visual conlleva a su vez una dificultad añadida para los juegos, me explico: mientras que en las entregas originales de PSX la hierba se representaba con una textura plana de color verde pegada al suelo, era fácil localizar las gemas con tan solo echar un vistazo, pero en esta nueva versión se nos hará más difícil localizarlas debido a que la vegetación es real y pueden ocultar las gemas -en especial las de color verde- a simple vista. Esto es especialmente frustrante cuando solo nos quedan una o dos gemas por encontrar y nos obliga a dar mil vueltas por el nivel hasta dar con ellas.

Hablando de estas nuevas versiones, hay que destacar el gran trabajo hecho especialmente en la versión de PC, en la que podremos jugar a una resolución de 4K  y framerrate ilimitado, mientras que en las versiones de Playstation 4 y Xbox One nos teníamos que conformar con 1080p y 30fps. La versión de Switch es quizás la que peor parada sale técnicamente hablando, ya que cuenta con una resolución de 720p tanto en modo portatil como en dock y también a 30 fotogramas por segundos. El framerrate se mantiene totalmente estable en todas las versiones y muy raras veces cae salvo algún momento puntual con montones de elementos en pantalla, pero nada que resulte especialmente grave.

 

Hay que tener en cuenta que estamos ante un remake muy fiel a las entregas originales, para bien o para mal. Con esto quiero decir que estamos ante productos de hace 20 años donde la jugabilidad y los valores del juego eran otros. Por lo tanto, nos vamos a  encontrar con juegos que hoy día pueden resultar simplones y con una dificultad baja que no supondrá problema al jugador medio, dando más sensación de estar enfocado a los nostálgicos que a intentar atraer a las nuevas generaciones, lo cual no quiere decir que estos últimos no vayan a disfrutar de los juegos ni mucho menos.

Es hora de hablar del sonido, y en el muy buen sentido. En esta ocasión contamos con un nuevo doblaje -totalmente en castellano- muy profesional para cada uno de los personajes, mejorando por mucho el que tenían las entregas originales. Respecto a la música, seguimos contando con la excelente banda sonora compuesta por Stewart Copeland en las tres entregas, en esta ocasión con nuevos arreglos para darle un sonido más acorde a la generación actual pero respetando en todo momento las composiciones originales, aunque si somos unos nostálgicos podremos jugar utilizando la banda sonora clásica de PSX y alternar entre la antigua y la actual con tan solo cambiarla en el menú de opciones.

Spyro Reignited Trilogy no se limita simplemente a darle un upgrade visual a los juegos, tambien se atreve a añadir sus propios contenido. Como novedad tendremos los puntos de habilidad en cada una de las tres entregas: una especie de «logros» que debemos conseguir realizando ciertas cosas en niveles concretos. Esto no solo sirve para aumentar la duración de la trilogía -que puede llevarnos perfectamente unas 20 horas– , sino que también sirve para desbloquear la galería de imágenes donde encontraremos bocetos y artworks realizados para la ocasión.

 

En conclusión, Spyro Reignited Trilogy es un remake más que a la altura, hecho por y para fans. Toys For Bob y Iron Galaxy han realizado una de las mejores adaptaciones que se pueden hacer de un juego, respetando la obra original en todo momento pero sin dejar de aportar su granito de arena, devolviendole al personaje toda su gloria que llevaba años desaparecida. Por mi parte y a la vista del gran trabajo realizado, me encantaría ver más remakes de juegos clásicos a manos de dichos estudios y que los jugadores actuales puedan seguir conociendo los juegos que nos hicieron pasar horas frente al televisor en su momento.