Este análisis ha sido realizado en Xbox Series X mediante una copia cedida por PLAION
Cuando hablamos de boxeo en el terreno de los videojuegos, son pocos los títulos que han intentado captar con fidelidad la esencia de este deporte. Undisputed, desarrollado por Steel City Interactive, se ha posicionado como el heredero espiritual de sagas como Fight Night, ofreciendo un simulador que apuesta claramente por la autenticidad.
Su gran acierto radica en un sistema de combate profundo y táctico, que huye de los golpes espectaculares fáciles para recrear el boxeo como una disciplina exigente, donde cada intercambio de golpes, cada paso lateral y cada amago cuentan. El ritmo es pausado pero intenso, con una enorme variedad de combinaciones y estilos que hacen que cada combate se sienta distinto.
La lista de púgiles licenciados es otro de sus atractivos, con campeones actuales y leyendas del pasado, todos recreados con mimo tanto en lo visual como en sus características de combate. A eso se suma un modo carrera que, aunque todavía necesita pulirse, ya deja entrever la ambición de Steel City Interactive por construir un título de referencia en el género.
Antes de la llegada de The Takeover, Undisputed ya había recibido varios paquetes de contenido descargable que ampliaban su plantilla y ofrecían más variedad a los jugadores. Desde el WBC Edition Pack, con licencias oficiales y atuendos adicionales, hasta el reciente Mexican Monster Pack, centrado en la figura de David Benavidez, Steel City Interactive ha ido tejiendo un calendario de lanzamientos que busca equilibrar la inclusión de nombres legendarios con nuevas promesas y campeones actuales. Este camino progresivo ha servido tanto para enriquecer la experiencia de juego como para mantener vivo el interés de la comunidad entre actualizaciones importantes.
En este contexto llega The Takeover DLC, cuyo nombre no es casualidad: hace referencia directa al apodo de Teófimo López, el boxeador estadounidense conocido por sus hábiles contragolpes, combinaciones rápidas y movimientos atléticos. López se ha coronado campeón mundial en dos divisiones -peso ligero tras su victoria sobre Lomachenko, y más tarde en peso wélter con varios títulos en su haber-. Su estilo ofensivo, su potencia y su confianza en el ring han hecho de “The Takeover” una de las figuras más llamativas del boxeo actual, y ahora también de Undisputed.
Pero el DLC no se limita a Teófimo: añade un plantel de rivales de lo más variado y atractivo para los fans del deporte compuesto por Emanuel Augustus, apodado el maestro borracho, un boxeador tan impredecible como técnico, capaz de desquiciar rivales con su estilo poco ortodoxo. Janibek Alimkhanuly, peso mediano kazajo con un brillante pasado amateur y un ascenso meteórico en el profesionalismo. Sebastián Fundora, el “Towering Inferno”: con 1,97 metros de altura, es el campeón activo más alto del boxeo, un reto único en la división superwélter.
También tenemos a Tim Tszyu, estrella emergente australiana del peso superwélter, que ha sabido construir su propio camino a pesar de ser hijo del mítico Kostya Tszyu. Y por último pero no menos importante, Diego Corrales, recordado por su mentalidad guerrera y combates de leyenda en los años 90 y 2000, un homenaje necesario a una figura inolvidable.
Además, el pack incluye un nuevo set de accesorios y atuendos para púgiles ya presentes en el roster, entre ellos Canelo Álvarez, Terri Harper, Kell Brook, Roy Jones Jr. y Daniel Jacobs, lo que aporta variedad estética para los que disfrutan de personalizar sus combates.
En definitiva, The Takeover DLC refuerza el gran atractivo de Undisputed: contar con un elenco amplio y realista, en el que estilos y trayectorias contrastadas enriquecen la experiencia de la simulación. La llegada de Teófimo López como cabeza de cartel no solo justifica el nombre del contenido, sino que deja clara la ambición del estudio por tener siempre a los boxeadores más relevantes del momento.