Se ha hablado mucho sobre el videojuego como algo más que simple entretenimiento, sobre si se puede utilizar como medio para contar historias o simplemente para transmitir un mensaje importante y concienciar a la sociedad. Y la respuesta es que sí, claro que se puede, de hecho ya hay varios juegos que lo hacen como por ejemplo This War of Mine o Koral, los cuales ya analizamos en nuestra web. What Happened es otro de esos juegos que pretende remover conciencias, ¿pero lo consigue? vamos a descubrirlo.

En What Happened nos metemos en la mente -literalmente hablando- de Stiles, un adolescente normal y corriente que tiene que lidiar con el día a día de una sociedad que está en su contra. Cada mañana debe enfrentarse al instituto, lugar de origen de muchas de sus pesadillas, traumas y miedos. La vida de Stiles se encuentra tan al límite que solo se imagina una salida posible, pero antes de ello se embarcará en un viaje interior que quizás le haga cambiar de opinión.

Como se puede intuir, este juego trata temas tan de actualidad hoy en día y tan serios como son la ansiedad, la depresión o el acoso escolar, entre otros. Guiados por una representación física de la mente de Stiles, nuestra misión será ir avanzando a través de nuestros propios recuerdos para intentar encontrar cierta lógica y sentido a toda nuestra vida hasta el momento y evitar el fatal desenlace.

A través de una vista en primera persona para acrecentar aún más la sensación de empatizar con el protagonista, iremos caminando por distintos lugares no solo reales, sino también rincones imaginarios sacados de la mente de Stiles, con el objetivo de encontrar ese «activador» que nos lleve a la siguiente área. A veces basta con caminar por las diferentes estancias, otras en cambio requieren resolver un pequeño puzle no muy complejo o incluso huir de ciertos enemigos, pero en cualquier caso lo que haremos el 99% del tiempo es caminar.

Realmente hay que alabar la capacidad del estudio Genius Slackers, responsables del juego, de lograr crear una excelente representación de una mente con trastorno depresivo. El «Stiles malvado», que simboliza los más oscuros y negativos pensamientos del subconsciente, no dejará de meter el dedo en la llaga para recordarle al protagonista todo lo que hace mal, que nadie le quiere y que nadie le echará de menos si desaparece. Es maravillosa la forma de mostrar como la propia mente puede ver enemigos donde no los hay y crear muros imaginarios. Me parece una forma bastante acertada de aproximarse a los pensamientos de una persona con este tipo de problemas, los cuales nunca son fáciles de transmitirle a los demás.

También hay que admitir la valentía los creadores a la hora de tratar los temas. Mientras otros juegos que pretenden concienciar suelen utilizar metáforas o insinuaciones para adornar la situación de manera no tan explícita, What Happened nos habla directamente y sin tapujos sobre  temas como el suicidio, las autolesiones o la ultraviolencia como solución, queriendo romper así el tabú sobre estos temas. Decisiones de diseño que, aun sabiendo que pueden y van a resultar polémicas -con alta probabilidad de censura en ciertos países-, pretenden reflejar una realidad palpable de personas en dicha situación.

Hasta ahora hemos hablado del argumento del juego, de como pretenden concienciar, dar a conocer a la población la realidad de estos temas y de cómo es su jugabilidad, y aparentemente parece tener buena pinta. Pero es otra de mostrar la otra cara de la moneda, los errores y defectos del juego que, sinceramente, tienen muchísimo peso y acaban lastrando la que podría haber sido una gran experiencia narrativa.

El primer gran defecto es su casi nula interacción jugable, pues casi todo lo que vamos a hacer va a ser caminar, caminar y caminar. Estamos prácticamente ante un juego puramente contemplativo, donde el término walking simulator adquiere un significado casi literal y no precisamente en el buen sentido. Caminaremos por el instituto, caminaremos por el bosque, caminaremos por la oscuridad…Cómo mencioné anteriormente, en ocasiones tendremos que resolver puzles que nos saquen un poco de la rutina pero se pueden contar con los dedos de una mano y son muy similares entre ellos.

La otra gran pega es su duración, que puede llegar a alcanzar las 8 horas en una partida normal. Suena irónico que considere como defecto una duración que prácticamente triplica a la que suele ser habitual en este tipo de juegos, pero esta es una de esas ocasiones en las que cantidad no es igual a calidad. El juego dura aproximadamente 8 horas, de las cuales le sobran  la mitad a causa de un ritmo muy mal llevado, un manejo muy lento y una repetitividad enorme.

Creo que los autores no han sabido acertar en este aspecto, pues tendremos que revisitar varias veces lugares como el instituto además de encontrar multitud de pasillos interminables y guiados en los que solamente podremos caminar lentamente mientras la voz en off nos habla, dando como resultado un juego tedioso y aburrido. Da la sensación de que los autores no eran capaces de quedarse con una sola idea e intentaron meter como fuese todas las situaciones que se les habían ocurrido para no dejar ideas descartadas en el tintero, lo que al final ha acabado pasando factura.  Sinceramente creo que reducir la duración del juego y mostrar solo unos pocos pasajes le hubiese beneficiado mucho, pues el mensaje que nos quiere transmitir ya queda muy claro en el primer par de horas y lo que hace a partir de ahí es retroalimentarse constantemente sin aportar nada nuevo.

En cuanto al apartado gráfico también tendremos que lamentar ciertas cosas. El motor utilizado es el Unreal Engine, motor muy versátil que permite resultados muy buenos, y visualmente hablando no se ve mal, aunque podría ser mejor ya que recicla muchos elementos y algunos modelados son algo pobres. El problema son los numerosos fallos de animaciones y la mala implementación, pues encontraremos bastante clipping o elementos que directamente desaparecen -en una ocasión incluso desapareció el interruptor interactivo que permite salir del juego-. También vamos a encontrar numerosos fallos de scripts, pues a veces ciertas secuencias que deberían saltar no lo hacen y tenemos que volver a pasar por el mismo sitio para que se activen.

What Happened intenta transmitir un mensaje muy necesario en la sociedad de hoy y lo recalca especialmente en su tramo final, pero quizás la inexperiencia del estudio ha acabado por hacerle más mal que bien a una obra que podría haber sido muy notable. Al final consigue su objetivo a medias, ya que los numerosos defectos van a acabar distrayendo nuestra atención de lo realmente importante. Se le puede -y se le debe- dar una oportunidad por su valentía, pero conociendo de antemano que estamos ante un viaje contemplativo de varias horas donde la jugabilidad pasa a un segundo plano.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Homerun PR