En 2003 Ubisoft Paris nos ofreció lo que en su día muchos medios especializados presentaron como el primer first person shooter en cel-shading -dato del que realmente desconocemos su veracidad pero que en su día fue utilizado de forma generalizada-, hablamos de XIII, un título que estaba basado libremente en los primeros cinco volúmenes de la serie de novelas gráficas belgas de 1984 del mismo nombre, creadas por el escritor Jean Van Hamme y el artista William Vance. El juego fue lanzado para los sistemas más importantes de la época, PlayStation 2, GameCube, Xbox, y PC. Aunque no cosechó malas críticas, no funcionó demasiado bien en ventas y ello imposibilitó una secuela que continuase la historia de nuestro protagonista.

A pesar de que con los años el título se ha ido envolviendo en un halo de culto como tantas otras obras con el paso del tiempo, nadie podía esperar de que el desarrollador y editor francés Microïds planease el lanzamiento de un remake del título original. Este remake es desarrollado por PlayMagic y publicado por Microïds, y es lanzado en 2020 para PlayStation 4, Xbox One y PC. Pero aquí comienzan los problemas, pues el juego aparece con muchos bugs gráficos, sonoros y jugables, un rendimiento inestable, problemas en el gunplay ocasionados por lo anterior, y lo peor valorado por la crítica, un cambio en el apartado artístico y en el sistema de iluminación y de sombras que rompen totalmente la personalidad del juego original.

Mientras el juego original de 2003 se veía como un cómic en movimiento gracias al uso de color y texturas planas, la tridimensionalidad de este remake le daba un aspecto muy genérico, más propio de Fortnite que del XIII de Ubisoft. Microïds no dudó en pedir disculpas por el estado del juego, y contrató al estudio Tower Five para solventar todos estos problemas, añadir algunas mejoras -como el multijugador online, que previamente era local- y para preparar las versiones de Nintendo Switch, PlayStation 5, y Xbox Series. Septiembre de 2022 ha sido el momento elegido para que las nuevas tres versiones vean la luz con todas las mejoras ya implementadas, y que las versiones anteriores se vean actualizadas gratuitamente a esta nueva build.

Antes de ver como ha quedado finalmente este remake después de su puesta a punto, vamos a hablar un poco de uno de los elementos más interesantes de XIII, su historia. Nos despertamos en una playa, herido por arma de fuego y no sabemos donde estamos, quienes somos, ni como hemos llegado allí, lo único que sabemos es que tenemos una llave de una caja de seguridad de un banco en nuestro poder, y unas habilidades tácticas y de combate muy superiores. Y muy pronto tendremos que poner nuestras habilidades en uso al tener que escapar de varios sicarios que quieren acabar con nosotros, mientras vamos descubriendo nuestra identidad -solo tenemos un tatuaje con un XIII en números romanos- y nuestra implicación en el asesinato del presidente de los Estados Unidos de America.

Si bien su argumento es bastante tópico y el argumento está lleno de clichés de historias de espías, es justo decir que mantiene al jugador interesado gracias a un buen ritmo y a la variedad de situaciones a la que nos enfrenta sus 34 niveles. Aunque parezca un número elevado, los niveles no son largos y son bastante lineales, y acabar la campaña principal nos puede llevar entre 5 y 6 horas. Dispondremos de un arsenal de 15 armas aunque también podremos apostar por el sigilo -obligatorio en algunos niveles-. Un elemento muy característico de como se desarrolla la acción es que, emulando el origen de novela gráfica del título, en varias ocasiones veremos flashbacks u otros sucesos en viñetas que aparecerán en nuestra pantalla, incluso con onomatopeyas de los sonidos de la acción de ese momento.

Hay que hablar también de los enemigos, a unos podremos matarlos, a otros deberemos dejarles solo inconscientes si no queremos fracasar en la misión, pero todos ellos nos dispararán a matar. Además del modo Campaña, contamos con un modo multijugador online de hasta 13 jugadores -en la primera versión del remake era solo offline- aunque se antoja escaso con solo dos modos de juego y 3 mapas disponibles. El propio juego original de 2003 contaba en algunas de sus versiones de un modo online más robusto y con más contenido.

Como ya hemos mencionado, el cambio artístico ha afectado negativamente al resultado final de este remake. No es que visualmente se vea mal, pero ha perdido el carisma que mostraba el título original el cual se veía como un cómic en movimiento gracias al uso de color y texturas planas. Aunque con esta actualización del remake se ha intentado volver un poco más a los orígenes, el resultado se ha quedado más cerca de la primera versión que del título original. El rendimiento afortunadamente si ha sido mejorado y por ejemplo esta nueva versión de Switch corre a 30 frames por segundo bastante estables. El apartado sonoro sigue siendo el mismo del título original de 2003, y en este destacaban las voces de la versión española, con voces perfectamente reconocibles como la de Ramón Langa.

También se han mejorado otros fallos con esta nueva build como bugs, problemas de IA, pequeños problemas de gunplay, etc… aunque aún nos encontraremos algunos de ellos en la versión actual. Al título, aunque parezca mentira decirlo, aún le queda trabajo, pues jugablemente está más descompensado que el juego original, con algunos niveles que son un paseo, y otros niveles que son un infierno por la abrumadora cantidad de enemigos que no estaban en el juego de 2003. Es justo decir que aunque parezca que tiene varios puntos negativos, la mejora respecto a la versión de 2020 ha sido grande, sobre todo respecto a rendimiento, pero nos gustaría que Microïds siguiera puliendo lo que esté en su mano -el apartado visual más fiel al original ya lo damos por perdido- y que XIII finalmente tenga el remake que se merece.

 


Este análisis ha sido realizado en Nintendo Switch mediante una copia cedida por Meridiem