Os voy a ser sinceros desde el primer momento: el género de los survival me tiene ya un poco quemado, quizá por la falta de innovación en muchos títulos. Aunque Nested Lands no va exactamente por ese camino, y es que hace algo que no ocurre muy a menudo: además de ser un survival donde cuidar lo más básico, también incorpora elementos muy marcados de simulación y gestión de colonias, algo que solo habíamos visto bien integrados en juegos como ASKA o Sherwood Builders. Hemos estado probándolo estos días antes de que salga en acceso anticipado y, si llega pulido, puede convertirse en un verdadero pozo de horas para muchos jugadores.
Para situaros un poco, nuestro personaje despierta en una playa, nauseabundo, con una nota de sus padres, quienes pertenecían al antiguo reino de Norovellir. Al abrir los ojos, el protagonista observa al que será el único habitante cuerdo de la zona, Balder, un señor que nos guiará en un mundo sumido por la peste y la desesperación. Él nos enseña lo básico para sobrevivir y empezar a forjar nuestra leyenda en un lugar asolado por la enfermedad. El juego cuenta con un sistema de misiones bastante sencillo para guiarnos y un árbol de habilidades que, aunque aún no está del todo implementado, ya sugiere direcciones claras de progresión.

Como ya he dicho, aparte de ser un survival con los típicos valores de hambre, sed e incluso enfermedad -que pueden afectar de forma significativa a nuestras estadísticas-, Nested Lands va un paso más allá con su sistema de plaga, que tiene múltiples etapas y consecuencias tácticas que obligan a gestionar cuidadosamente la expansión de nuestra colonia. Esto nos empuja a buscar agua, medicina y medios de higiene, y no solo a farmear recursos básicos.
El gran aliciente del juego es la creación de una colonia desde cero. Lo primero que tendremos que hacer será construir un consejo, y a partir de ahí se nos abrirá un abanico de posibilidades: una vez reunidos nuestros primeros aldeanos, podremos empezar a crear una sociedad con roles definidos. Algo que no me ha terminado de convencer del todo es que, en esta versión anticipada, algunos aldeanos se limitan a realizar solo tareas concretas, lo cual puede restringir ligeramente la progresión, aunque por otro lado simplifica la gestión en ciertos aspectos. No obstante, el sistema de gestión es bastante creativo y hay una buena variedad de oficios, edificios y opciones de producción que mantener en orden.

Algo que he echado en falta durante toda mi aventura ha sido la posibilidad de tener un minimapa en el HUD para orientarme mejor. Aunque el inicio ha sido un poco lento, el área donde decidí asentarme tenía casi todo lo necesario para sobrevivir y pude avanzar con relativa rapidez. Aun así, también he echado de menos tener más compañeros en la prueba, ya que el juego puede ser multijugador cooperativo para hasta cuatro jugadores, lo que está pensado precisamente para amenizar los primeros compases y repartir tareas con amigos.
El mapa y el contenido del que disponemos en Norovellir en esta versión anticipada todavía es algo escaso y puede llegar a hacerse repetitivo con el tiempo, pero las 10‑15 horas que ofrece actualmente se sienten sinceras para un juego en Early Access. Se nota, eso sí, que muchas mecánicas están en evolución y que acabará recibiendo más biomas, eventos y sistemas de gestión más profundos con futuras actualizaciones.
Otro de los puntos que aún debe pulirse es el combate: actualmente los enemigos nos detectan y vienen directamente a por nosotros, lo que hace que el enfrentamiento sea bastante simple -retroceder un poco y asestar un golpe suele ser suficiente-. Asimismo, los campamentos enemigos tienden a ser similares entre sí, por lo que ese sería otro aspecto que yo trabajaría para mejorar la variedad y el desafío.

En el apartado audiovisual, el juego cumple tanto a nivel visual como sonoro. No es nada del otro mundo, pero transmite bien la sensación de mundo brutal y desolado en el que sobrevivir. La banda sonora es bastante minimalista y, en muchas ocasiones de exploración, pasa casi desapercibida, pero los efectos de sonido están bien seleccionados y toman protagonismo, mejorando la inmersión, especialmente cuando nuestros aldeanos empiezan a murmurar o a toser por la enfermedad.
En definitiva, Nested Lands en su versión 0.7.8.2 no es un mal juego de supervivencia. La conexión entre el género survival y la gestión de colonias se siente realmente fresca y con mucha personalidad, aunque todavía es un juego muy lineal en su contenido y que puede caer rápidamente en la monotonía. No obstante, se disfruta bastante más en cooperativo que en solitario, y si eres fan del género, esta versión anticipada ya te dará unas horas de vicio interesante mientras su desarrollo continúa evolucionando hacia algo más profundo.
