Vivimos una etapa de la industria en la que por suerte, para un servidor, los plataformas de desplazamiento lateral vuelven a estar de moda. Light Fall pertenece a este género y supone un digno representante del mismo, puesto que conjuga elementos tradicionales que gustarán al jugador asiduo a este tipo de títulos, como elementos innovadores que suponen un toque de aire fresco. Analizamos el juego desarrollado por Bishop Games, en su versión de PC en las siguientes líneas.

 

Un envoltorio precioso

Light Fall entra por los ojos nada más comenzar el juego. Ofrece unos gráficos minimalistas y visualmente muy atractivos. Bien es cierto que el mundo en el que se mueve pretende transmitir la sensación de oscuridad, peligro y a veces opresión, pero no por ello está carente de encanto y belleza.

El tono predominante es el de los colores fríos, aunque en algún escenario se nos muestran cálidos para ambientar mejor la zona en cuestión. Nos movemos continuamente en parajes cuyos elementos se visualizan como sombras para que de este modo, se pueda destacar con color los peligros que nos acechan y beneficiar así el plataformeo y la propuesta jugable denominada «speedrun».

El apartado sonoro redondea este envoltorio, puesto que nos ofrece melodías a la altura de lo visual, cambiando su dinamismo según la situación y acompañándonos en nuestro viaje de una forma notable. Los efectos cumplen sin más su papel, eso sí.

El juego nos ofrece un conjunto visual notable.

 

TRASFONDO AMPLIABLE AL GUSTO DEL CONSUMIDOR

Nuestra historia gira alrededor de dos figuras. Por un lado, el niño al que controlamos y que desde un comienzo se nos deja claro que no es alguien común precisamente. Esconde un pasado que queda oculto a los ojos del jugador debido a la pérdida de la memoria que ha sufrido el protagonista. Por otro, tenemos a Stryx, un búho que nos aconsejará, nos guiará y hará las veces de narrador a medida que atravesemos las fases de Light Fall. Me gustaría destacar en este punto que Stryx, como elemento puramente narrativo es genial, tanto por su voz como por el modo que tiene de contarnos lo acaecido en el mundo de Numbra — todo ello mediante subtítulos en castellano —. No obstante, no es oro todo lo que reluce en este sentido. Y es que la narrativa principal es atractiva y amena, pero si el jugador desea profundizar en lo que ha sucedido previamente a los momentos que vivimos, deberá hacerlo a través de unos textos anormalmente largos que podremos desbloquear en los tótems de guardado.

El lector podrá preguntarse sobre por qué esto en sí mismo es algo negativo ya que podría tratarse de un detalle muy personal el que nos guste o no. El problema es que Light Fall es un juego dinámico en el que se nos propone detenernos a cada poco para que leamos auténticas parrafadas que rompen totalmente con el dinamismo de su parte jugable y que además, pone un contrapunto extraño a la voz de Stryx que como digo sí es un elemento narrativo que casa con la filosofía del apartado jugable.

Llegados a este punto y por si no ha quedado claro, estos textos son totalmente optativos y podemos jugar de forma en la que salvemos este escollo. Pero aquí tenemos otro aspecto que bajo mi perspectiva es ampliamente mejorable, y es que si quieres encontrar un reto considerable a lo largo de los primeros niveles de Light Fall, es imprescindible que explores y te adentres por zonas y pasadizos que desembocan en auténticas pruebas de habilidad y precisión plataformera. Y estas zonas a su vez son las que te dan la posibilidad de desbloquear los textos que cito con anterioridad, ya que una vez superado el reto, deberemos recolectar un material que al devolverlo al tótem de guardado más próximo activará la lectura de ello. Evidentemente podemos marcharnos sin leer el texto y no romper así la dinámica, pero sinceramente, una vez que has pasado por algunas zonas especialmente complicadas, si la recompensa es nula puede llegar a cansar a determinado tipo de jugador que busque algo más allá que la puramente resultante del reto. La solución quizá habría sido aligerar la carga narrativa de los mismos para hacerlos menos tediosos porque el trasfondo es atrayente pero la forma en la que se recrea el autor, no. Por no decir que en cualquier caso, el recurso de la lectura en un título como este no me parece el mejor vehículo para contar una historia.

Nuestro protagonista junto a Stryx.

 

Los jefes finales de fase

Esa estructura de fase terminada en enemigo final que muchos videojugadores amamos, está presente en Light Fall de forma notable, y es que las mecánicas para derrotarlos suelen ser bastante atractivas y variadas, poniendo siempre en juego tu habilidad a la hora de realizar los saltos y los reflejos que necesitaremos para no sucumbir en el intento.

En ocasiones será necesario que aprendamos ciertos patrones del enemigo en cuestión ya que en las primeras intentonas nos sorprenderán de algún modo por la rapidez a los mandos que requieren y la agilidad mental necesaria para reaccionar a tiempo.

Esto tiene su máximo exponente en el enemigo final. Es muy reseñable el incremento de dificultad que supone el enfrentarse a él, hasta el punto en el que podemos destinar casi el mismo tiempo a derrotarlo que el que nos ha llevado llegar hasta este punto a lo largo de todo el juego.

No es un enemigo con una dificultad injusta, pero sí que eleva excesivamente el reto que se nos plantea de forma abrupta y puede suponer un elemento insalvable para algunos jugadores.

La propuesta jugable en cada jefe resulta muy atractiva.

Un control preciso con una propuesta jugable original.

Sin ningún lugar a dudas, el mejor apartado de Light Fall es su control. Es absolutamente preciso y responde a las mil maravillas, asunto que no es en absoluto baladí en un juego de este género que ha de buscar por todos los medios no frustrar al jugador por imprecisiones en el mismo. Siempre que muramos, será por un salto mal calculado, el ataque de algún enemigo o una mala planificación a la hora de elegir la ruta. Rutas que por otro lado suelen ser bastante evidentes a pesar de la destacada verticalidad de la que hace gala Light Fall, ya que se nos muestran con elementos diferenciadores del resto del escenario que suelen estar puestos ahí para favorecer el speedrun.

Este speedrun es muy satisfactorio como añadido al título una vez que superemos la aventura principal, pero por lo que he podido comprobar, el equilibrio que supone diseñar fases para que puedan ser superadas de este modo con la exploración que podemos llevar a cabo de más pausadamente, en ocasiones choca. Y es que algunas veces podremos superar zonas de la forma más sencilla posible al atravesar pasadizos que nos hacen saltarnos algunos peligros. Pasadizos que como digo favorecen dicho speedrun pero que a nada que explores facilita la parte plataformera.

He querido dejar para el final para destacarlo de modo especial, lo que hace verdaderamente única la jugabilidad de Light Fall. Y es que sin entrar en el por qué —ya que forma parte del guión— es necesario que seamos conscientes de lo original que es el que podamos crear nuestra propia plataforma en forma de cubo para avanzar por los escenarios. Este cubo es vital para el desarrollo del juego ya que podremos crearlo a nuestros pies de forma totalmente fluida, o manejarlo a nuestras anchas para colocarlo en un lugar estratégico para saltar hacia ello o trepar a él. Sus usos son muchos y variados y se nos van introduciendo poco a poco para que aprendamos a dominar cada uno de ellos, como por ejemplo a modo de escudo o como objeto arrojadizo para atacar a los enemigos.

Tiene un potencial enorme que en mi opinión podría haberse explotado todavía más para redondear su diseño de niveles.

Los elementos peligrosos se nos destacan sobre el escenario.

 

En definitiva, estamos ante un título muy recomendable a nada que te guste el género de las plataformas. Light Fall entra por los ojos y solamente tiene algunos aspectos a pulir para que no choquen ciertas propuestas jugables y relacionadas con la narrativa. Con una duración correcta, que dependerá siempre de la habilidad de quien esté a los mandos y la opción de superar cada nivel lo más rápidamente posible para mejorar tus tiempos y compararlos con los de los demás, se nos antoja un juego al que como mínimo deberíamos tener en cuenta en nuestras compras cuando andemos indagando en el catálogo que podemos encontrar en PC, PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch, plataformas para las que ha sido lanzado.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Bishop Games