La escena española vuelve a la carga y lo hace como mejor sabe, mostrando talento y originalidad por los cuatro costados. Tras quedar finalistas en varios premios internacionales, los valencianos Devilish games nos traen Path to Mnemosyne, su juego más personal y ambicioso hasta la fecha que llega a PC y pronto lo hará tambien a Playstation 4, Xbox One y Nintendo Switch

En Path to Mnemosyne nos enfrentamos a un juego de puzles con una fuerte carga narrativa. Controlamos a una niña perdida en lo que parecen ser sus propios recuerdos y a través de laberínticos niveles debemos llegar hasta el final y descubrir más cosas sobre nuestra persona, todo ello aderezado por un curioso estilo visual e intrincados rompecabezas.

Si no habéis entendido bien de qué trata el juego no os preocupéis, no sois los primeros a los que le pasa. La trama está ahí pero contada a cuentagotas y sin revelar demasiado, limitándose a pequeñas imágenes estáticas una vez superada cada sección o a una voz en off que de vez en cuando nos va guiando por nuestro camino. Quizás el problema del argumento es que es demasiado difuso y deja gran parte del trabajo de comprender lo que ocurre a la imaginación del jugador, los dos finales -bueno y malo- tampoco ayudan demasiado a entender por qué estamos ahí y que nos ha ocurrido. Se hubiese agradecido que dieran más repuestas, o al menos «indicios», para ayudar a comprender mejor la historia.

Lo más llamativo de Path to Mnemosyne es sin duda su jugabilidad: nos encontramos con un único camino prefijado que podremos recorrer hacia delante o hacia atrás en cualquier momento, lo cual no impide que esté cargado de exploración aunque suene contradictorio. Este camino se recorre mediante un zoom infinito en plano secuencia, ya que no hay transiciones ni cortes en ningún momento. En este camino único nos iremos encontrando puzles y obstáculos que debemos resolver jugando con la perspectiva o activando interruptores que alterarán nuestro recorrido. Lo cierto es que es más difícil de explicar que verlo en movimiento.

La otra gran bondad de este juego es su apartado visual. El juego está completamente dibujado a mano y en blanco y negro excepto pequeños toques de color para los objetos claves. El efecto zoom al que hacíamos mención anteriormente sumado a los increíbles diseños provocan un espectáculo visual increíble y muy original, mostrando dibujos perturbadores que ayudan a crear una atmósfera de inquietud que nos acompañará durante todo el juego.

Y como recorrer un único camino sin nada más que hacer sería muy aburrido, los puzles se encargan de darle vidilla al juego, de hecho todo el juego es un puzle en sí mismo. Ya desde bien pronto nos empezamos a encontrar con obstáculos en los que tendremos que rotar el propio camino para continuar avanzando o con una serie de portales que nos hace saltar de un punto a otro, desorientándonos para que encontremos el camino a seguir. También debemos encontrar unas esferas azules que, una vez reunidas cierta cantidad, nos permiten enfrentarnos al «puzle final» de cada tramo.

Hay que decir que Path to Mnemosyne es un juego difícil. Aquí no hay medias tintas ni facilidades, los puzles son de los de darle muchas vueltas a la cabeza, de esos de tener una libreta al lado apuntándolo todo. Es un tipo de dificultad que siempre va de menos a más, si algo te resulta complicado todo lo que venga a continuación será más difícil todavía. Devilish games ha querido transmitirle al jugador la misma sensación de agobio y de estar perdidos que siente la protagonista y creo que han sabido lograrlo. Para superar estos puzzles y seguir avanzando más nos vale tener una buena orientación espaciotemporal y fijarnos bien en el escenario, ya que a veces la clave se oculta delante de nuestras propias narices.

El apartado sonoro también es muy curioso, mostrándonos un hilo musical en forma de sonidos perturbadores que se van acentuando cuanto más caminamos y cesan si nos detenemos. En cuanto al idioma nos encontramos con textos en español y voces en inglés sin posibilidad de cambiarlas, a pesar de que sea un juego que se puede disfrutar en cualquier lengua, choca un poco que las voces no estén también en castellano tratándose de un juego 100% español.

Path to Mnemosyne es un juego realizado con cabeza y que pretende resultar toda una experiencia para los sentidos. Devilish Games han querido transmitirle al jugador las mismas sensaciones que sufre nuestra protagonista y lo consigue con más o menos acierto. Su elevada dificultad, la duración -en apenas dos horas podemos completar el 100%- y su poca rejugabilidad juegan un poco en su contra, pero aun así es necesario jugarlo aunque solamente sea por su original concepto.

 


Este análisis ha sido realizado con una copia cedida por Devilish games