Cualquiera que haya sido joven en los 90 ha tenido que oír hablar de Rugrats en alguna ocasión. Creada por Arlene Klasky, Gábor Csupó y Paul Germain, la serie de animación debutó en 1991 y se convirtió rápidamente en uno de los grandes pilares del canal Nickelodeon. Su propuesta era sencilla pero muy efectiva, mostrar el mundo desde la imaginación de un grupo de bebés, con Tommy Pickles como eje principal, acompañado por personajes tan reconocibles como Carlitos, los gemelos Phil y Lil o la siempre dominante Angélica. Ese enfoque tan particular acabó convirtiendo la serie en un fenómeno cultural que trascendió la televisión, dando lugar a películas, merchandising y, como era habitual en la época, una buena cantidad de videojuegos en consolas como PlayStation, Nintendo 64 o Game Boy.
Rugrats: Retro Rewind Collection recupera precisamente esa etapa del videojuego basado en licencias, reuniendo seis títulos lanzados originalmente entre finales de los 90 y principios de los 2000. El recopilatorio incluye Rugrats: Search for Reptar -1998, PlayStation-, Rugrats: Studio Tour -1999, PlayStation-, Rugrats: The Movie -1998, Game Boy-, Rugrats: Time Travelers -2000, Game Boy Color-, Rugrats in Paris: The Movie -2000, Game Boy Color- y Rugrats: Castle Capers -2001, Game Boy Advance-. En conjunto, es un repaso bastante representativo de cómo se intentó trasladar el universo de la serie a distintos géneros y plataformas, desafortunadamente con resultados muy dispares.
El más importante del conjunto es, sin duda, Rugrats: Search for Reptar. Lanzado en PlayStation, se trata de una aventura en 3D con estructura de exploración y minijuegos donde los bebés recorren diferentes escenarios en busca de piezas de un rompecabezas. En su momento destacó por intentar ir un paso más allá dentro de los juegos de licencia, ofreciendo cierta libertad de movimiento y variedad de situaciones. A día de hoy sigue siendo el título más interesante del recopilatorio, aunque también arrastra los problemas típicos de su generación, controles poco precisos, cámara incómoda y un diseño que alterna momentos simpáticos con otros bastante simples.

Rugrats: Studio Tour, también de PlayStation, mantiene la idea de minijuegos pero con una estructura más cerrada. Aquí nos movemos por un estudio de cine participando en diferentes pruebas y retos muy cortos, con una progresión más lineal. Es un juego claramente más limitado que Search for Reptar, sin demasiadas pretensiones, pensado más como complemento que como experiencia principal. Dentro del contexto de su época, cumple sin destacar especialmente en ningún apartado.
En el terreno portátil, el recopilatorio incluye varias entregas muy representativas del juego de licencia en Game Boy y Game Boy Color. Rugrats: The Movie es un plataformas sencillo basado en la película, con niveles cortos y mecánicas básicas que cumplen sin más. Rugrats: Time Travelers apuesta por una historia de viajes en el tiempo con fases muy simples y un desarrollo bastante directo, mientras que Rugrats in Paris: The Movie repite la fórmula de plataformas ligeras con poca profundidad pero bastante fidelidad al material original. En general, son juegos muy accesibles, claramente pensados para un público infantil, pero limitados en variedad y profundidad jugable.
Por último, Rugrats: Castle Capers, ya en Game Boy Advance, es probablemente el más elaborado de los juegos portátiles incluidos. Mantiene la estructura de plataformas, pero con niveles algo más trabajados y un diseño ligeramente más ambicioso dentro de sus limitaciones. Aun así, sigue estando lejos de ofrecer una experiencia profunda o especialmente destacable si lo analizamos desde una perspectiva actual.

En conjunto, todos los juegos del recopilatorio comparten una característica evidente, pertenecen a una etapa del videojuego en la que las licencias televisivas eran productos muy orientados al público infantil, con desarrollos relativamente modestos y sin aspiraciones demasiado elevadas en lo jugable. Esto no significa que no tengan su encanto, sobre todo si en su día disfrutamos con los dibujos, pero sí que su valor actual está muy ligado a la nostalgia y al interés por la franquicia más que a su calidad intrínseca como videojuegos.
Donde Rugrats: Retro Rewind Collection intenta aportar algo más es en su capa de modernización. El recopilatorio incluye funciones como guardado rápido, rebobinado, filtros visuales tipo CRT, un museo virtual con cajas y manuales escaneados y un reproductor de música con las bandas sonoras originales. Estas mejoras no transforman los juegos ni los actualizan de forma profunda, pero sí ayudan a suavizar algunas de sus limitaciones, especialmente en algunos de los títulos más limitados o con una dificultad poco ajustada a estándares actuales. Son añadidos prácticos que nos facilitan la experiencia sin alterar su esencia original.
También es importante entender qué tipo de producto es este. No estamos ante una reinterpretación ni ante remasterizaciones profundas, sino ante una preservación de juegos clásicos con pequeñas comodidades modernas. En ese sentido, su valor principal está en permitir el acceso a títulos que, de otra forma, estarían dispersos en sistemas antiguos y con una disponibilidad muy limitada. Y el verdadero valor acaba residiendo en nuestra nostalgia y si disfrutamos en su día con la serie o las películas, si no es así posiblemente este recopilatorio pierda todo su encanto.

En la valoración global, Rugrats: Retro Rewind Collection es un recopilatorio claramente orientado a la nostalgia. Funciona mejor para quienes crecimos con la serie o con estos juegos que como propuesta de interés general para cualquier jugador actual. Search for Reptar sigue siendo el título más potente del conjunto, mientras que el resto de juegos reflejan muy bien las limitaciones típicas de los juegos de licencia de su época. Las mejoras añadidas ayudan a hacer la experiencia más llevadera, pero no cambian el hecho de que estamos ante productos muy ligados a su contexto original.
Al final, este recopilatorio tiene sentido si se entiende como lo que es, una conservación de una etapa concreta del videojuego basada en una franquicia muy reconocible, con todos sus altibajos. Para quien busque profundidad jugable o propuestas modernas, se quedará corto. Para quien quiera revisitar aquella época concreta de Nickelodeon en formato interactivo, cumple razonablemente con su función.

