Comanche es una franquicia de juegos de helicópteros de combate con bastante solera en el panorama videojueguil. Desde que en 1992 NovaLogic presentara un revolucionario simulador de helicópteros de combate basado en el popular pero malogrado RAH-66 Comanche del ejército de los Estados Unidos, múltiples entregas, expansiones con misiones adicionales, y versiones multijugador fueron viendo la luz a lo largo de los años 90.

La mayoría de las entregas gozaron de un merecido éxito, ya fuera por su bien implementado manejo, o por su revolucionario Voxel Space Engine, un motor destinado a trabajar con voxels en lugar de con vectores, que permitía mostrar elementos más detallados y realistas. En 2001 se lanzaba Comanche 4, otro éxito para la franquicia, y último juego de esta hasta el juego que nos ocupa. Y es que en 2004, el ejército de los Estados Unidos cancelaba el programa «Comanche» con apenas 2 prototipos construidos, y lógicamente no tenía mucho sentido seguir sacando juegos basados en estos aparatos, o al menos eso se pensaba hasta que THQ Nordic decidió resucitar la franquicia 19 años después.

En la Gamescom de 2019, THQ Nordic, dueña de los derechos de la franquicia Comanche después de la adquisición de NovaLogic, anunciaba el retorno de esta saga de la mano de la desarrolladora alemana NUKKLEAR, y bajo el formato de juego multijugador 5 vs 5. Esto despertó la alegría de los usuarios por el retorno de Comanche, y el recelo por verlo en manos de un estudio bastante desconocido.

En marzo de 2020 el juego llegó a Steam en formato Early Access, y por sorpresa, encontramos que un modo para un jugador había comenzado a integrarse en el juego. Esta nueva entrega, de nombre simplemente Comanche, transcurría en un futuro cercano, y nos presentaba un tutorial donde aprender el manejo del helicóptero, el modo para un jugador, que inicialmente constaba de 3 misiones divididas en 5 partes cada una, y el modo multijugador, ya sea en solitario o por equipos. El pasado 26 de agosto veía por fin la luz la versión 1.0 y el juego salía de Early Access con varias diferencias respecto a su inicio.

Seguimos teniendo el tutorial que ahora se llama Zona de Pruebas, un modo Campaña con 7 misiones, la opción de repetir las misiones de la Campaña que ya hayamos completado, el modo Conflictos con un único objetivo a cumplir en 11 pruebas que iremos desbloqueando, y finalmente el modo Multijugador. Podemos ver que al final el juego ha evolucionado de forma diferente a como fue planteado de inicio -primero como juego multijugador por equipos cuando fue anunciado, luego con una campaña para un jugador consistente en 3 misiones cuando fue lanzado en formato Early Access, y finalmente como un juego más completo en su versión final-.

Al estar basado en un futuro cercano, nuestros Comanche estará bastante bien dotado de tecnología avanzada, como sistema de camuflaje total, o autoapuntado del arma principal, y no solo eso, sino que podremos desbloquear hasta 4 modelos de Comanche adicionales -5 en total-, cada cual con sus características y habilidades propias. Además cada Comanche viene equipado con un dron, que nos servirá para múltiples situaciones, aunque sobre todo para reconocimiento e infiltración en edificaciones enemigas. Al igual que el helicóptero, tenemos 4 tipos de drones, cada uno con armamento diferente.

Comanche tiene un sistema de progresión que nos dará la oportunidad de conseguir todas estas máquinas adicionales, además de desbloquear skins para estas. Antes de comenzar a jugar, en nuestro hangar podremos elegir qué modelo de Comanche pilotar y personalizarlo, al igual que el dron. El modo para un jugador es asequible con el helicóptero predeterminado, pero para el multijugador, será importante elegir la máquina con la que mejor nos desenvolvamos.

Una vez en el juego, nuestro Comanche tendrá un arma principal -una ametralladora- que se recalentará si mantenemos un fuego continuo y deberemos dejar enfriar, y como arma secundaria unos misiles que siguen una trayectoria recta desde nuestra cabina. Una tercera arma son los misiles rastreadores, de menor cantidad pero efectividad absoluta. Luego tendremos unas medidas antimisiles, para intentar evitar el impacto de los enemigos, los controles de movimiento típicos, con ascenso, descenso, avance y retroceso, la opción de flotar -hover-, y la habilidad especial del modelo de Comanche que pilotemos en el momento. También podremos desplegar al dron -parte importante de la jugabilidad- que tiene unos controles simples pero bastante manejables y destruirlo, cuando ya no lo necesitemos.

El juego es compatible con teclado y ratón siendo éste el control más recomendado, también con mando -en el Steam Controller faltaban controles importantes por mapear aunque ha mejorado desde la versión de acceso anticipado- y aún se está implementando el control por HOTAS, funcionando en algunos modelos si y en otros no, y teniendo que ser mapeados por el usuario. También podremos elegir desde el menú si queremos un control realista o uno más arcade, siendo este último la mejor opción en general, aunque para algunas misiones el control realista nos puede ir un poco mejor.

El modo Campaña que consta de 7 misiones sigue un hilo argumental, nos propone una duración sobre las 4 y 5 horas -las dos primeras misiones duran una hora cada una para después ver la duración de las siguientes reducida a la mitad-. Cada misión se divide en varios pasajes con objetivos distintos donde tendremos que usar nuestro Comanche tanto en misiones de combate, como en misiones de infiltración, alternándose con otras secciones donde usaremos el dron para acceder a interiores de bases enemigas o neutralizar pequeños objetivos.

En el apartado técnico podemos decir que Comanche tiene una apariencia interesante, con escenarios de cierta belleza, pero que más allá de intentar no chocarnos con el terreno, poca interación tendremos con él. Y aunque el juego tiene un rendimiento aceptable y la sensación de velocidad no esta mal implementada, técnicamente tampoco veremos ninguna filigrana, y todo parecerá un poco genérico -sobre todo las estructuras enemigas cortadas todas por un mismo patrón-.

Veinte años han pasado desde que el notable Comanche 4 viera la luz, y la pregunta ahora es si de verdad necesitábamos esta quinta entrega que desde su presentación ha tenido una clara falta de personalidad. De un juego online competitivo ha ido evolucionando a un juego más estándar con sus modos para un jugador y un contenido acorde, pero que le ha faltado encontrar su propia alma y salirse un poco de la repetitividad de su estructura, y la apariencia génerica que puede llegar a trasmitir. Quizá Comanche no era una franquicia adecuada para resucitar, y esta última entrega, aunque interesante de probar, no ha quedado a la altura de su legado.

 


Este análisis ha sido realizado en PC mediante una copia cedida por Dead Good Media