Con Sun Wukong VS Robot tengo un pequeño mosqueo. Estamos ante otro juego publicado por Ratalaika Games, lo que significa como en tantas ocasiones, juego menor o muy desapercibido de hace unos años en PC, adquirido y porteado por dos perras gordas para PlayStation 4, Nintendo Switch y Xbox One, aunque también meten en la ficha a Series S/X y PS5 con la excusa de la retro de las máquinas anteriores. No viene por ahí mi queja. Tampoco por la calidad, el notable es bien merecido. No, mi berrinche viene porque esté interesante juego de Bitca no haya ido más allá, teniendo camino para hacerlo.

Hace pocos días hablaba de la excelente salud de los metroidvanias, y aquí viene otro representante dentro de este género, o subgénero. Realmente Ratalaika ya ha publicado otros títulos humildes imbricados en este estilo de juego de acción, plataformas, exploración y backtracking. Pero echando un ojo a las innumerables entradas que esta editora nos ha ofrecido en 33bits, afirmo que este es el mejor en esta categoría, y uno de los mejores títulos publicados por ellos.

Que alguien me explique qué sentido tienen las puñeteras scanlines en el siglo XXI, por favor.

En una horrorosa intro que nos hará dudar si se nos ha estropeado la tele/monitor, por el homenaje barra tontería de meter scanlines -nunca entenderé la nostalgia por esta absurdez-, veremos como el legendario Dios Mono de la mitología china es apresado por cuatro individuos, sus poderes inhibidos por una enjoyada corona, y retenido en un tanque de contención. Salimos del mismo, y ya solo nos queda darle candela a esos impresentables, a través de cuatro escenarios interconectados como le toca a este tipo de juegos.

Por suerte esa manía de meter líneas donde no toca no se aplica al diseño visual del juego, que se presenta limpito y pulido. Dentro del neo-retro sabemos que hay mucho homenaje a los 8-bits, con preferencia por muchos desarrolladores por el estilo visual que ofrecía la NES. Aquí se ‘baja’ y tenemos gráficos y paletas de color que recuerdan más a la Coleco Vision, aunque con un gusto excelente en diseño. Lo que puede parecer pocho en pantallas estáticas, funciona muy bien cuando se ve en movimiento. 

Tralla por todas partes, no podemos bajar la guardia.

Con esos mimbres de sencillez, tenemos un metroidvania sin duda duro y machacante para el jugador. Los primeros compases pueden imponer un poco, los enemigos nos dañan a la mínima, nuestro querido bastón parece muy corto para nuestra tarea de luchar, pegamos saltos formidables pero no contamos con más habilidades a priori para avanzar.

Por suerte, poco a poco no solo nos haremos a la dinámica, ayudados por un excelente control, sino que irán apareciendo las esperables mejoras y nuevas habilidades. Pero… no lo harán de la forma acostumbrada. Tenemos tres armas secundarias para repartir daño a go-go que sí encontramos al revisar los escenarios, pero el derrotar a los jefes no nos proporciona habilidad alguna, no. A medida que aplastamos máquinas, o alguna cosa más rara también, vamos acumulando experiencia, y en unos calderos, la cambiamos por mejoras para Son Goku.

Esto es chocante sin duda, porque el doble salto y el dash tan habituales en el género se adquieren pagándolos, y no desbloqueándolos tras alguna lucha o prueba. Dicho de otra forma, hacemos más fuerte al Dios Mono con grindeo puro y duro. No es que necesitemos ponernos a recolectar experiencia, pero el abrumador impacto ante la dificultad de algunas secciones puede hacer tomar la opción de tomar esa decisión.

Simpáticos animalitos que hay que eliminar cuanto antes mejor.

Es que, quieras o no, la mejora de ataque, o el recibir menos daño son de agradecer. Luego hay mejoras de vida y espíritu -que mide lo que podemos usar los tres poderes secundarios- a tutiplén durante el juego, o potenciadores para esas armas secundarias, premiándose la exploración mucho. El mapa no es muy grande, tampoco la duración, y es sorprendente el partido que se les saca a ambos aspectos, sumado a esa tarea de acumular experiencia para mejorar.

Es una dinámica extraña la que tiene el juego con esto, porque solo un jefe proporciona una habilidad extra, pasando del doble salto -si lo hemos adquirido- a uno más adicional. Entre lo fluido del juego, esos tres saltos y el dash, sumado a dos ventajas ante superficies peligrosas, la movilidad del juego se hace muy elevada. El pequeño y travieso Dios Mono hace honor a su leyenda. Y los combates van subiendo en complicación además, pero se hace bastante divertido afrontarlos, o salir echando patas de ellos. 

Pero la brevedad pasa factura, en otros juegos un par de horas puede dar una obra maestra, aquí claramente se hace poco. Y se hace poco porque la cosa funciona. Vale, alguna arista, como combates chupados contra algún jefe frente a otros bastante desafiantes. Poca música, pero la que suena y cuando suena, merece. Y ya cuando derrotas a los cuatro jefes, y no tienes porqué hacerlo en orden, sale una muy escueta pero divertida secuencia final y los breves créditos, no hay mucha gente en este proyecto. Sí, sin scanlines, gracias. Una última zona tras liberarnos de la corona, y un mega-jefe final le hubieran subido algunos enteros.

Este jefe mola lo suyo, y tenemos que ponernos las pilas con él.

Hasta los usuales 1000g/platino facilongos que acostumbra Ratalaika siguen aquí, y yo creo que hubiera estado bien guardar al menos un hito para quienes completen el 100%, con todas las mejoras. Pero en el mapa tampoco hay indicaciones de cuantos secretos has conseguido. Quizás muchos jugadores se enfadarían por quedarse a las puertas de la perfección por esto, en un juego tan corto.

Pues en PC esto ya tiene cinco años, está a un precio bajísimo -2,39 en Steam, aún más barato mientras escribo estas líneas-, y los 4,99 acostumbrados en consola. No se ha continuado ni ampliado de ninguna forma. Ahora mismo Bitca tiene una especie de Wario Ware en Early Access que me tienta a darle un meneo.

Sun Wukong VS Robot me parece un juego perfecto para esos momentos de transición de juegos más serios, o para desconectar, que no lo haréis mucho rato. Pero os dejará un buen sabor de boca, que de eso se trata.

De vosotros depende que haya más capítulos de Dragon Ball Super.

 


Este análisis ha sido realizado en PlayStation 4 mediante una copia cedida por Ratalaika Games