Las primeras eliminatorias de la temporada arrancaron con la enorme sorpresa que supuso la caída de New York Excelsior en la primera ronda. Un equipo que parecía que ya tenía pie y medio en la final. Por desgracia, las emociones terminaron ahí: el resto de partidos fue una sucesión de repasos donde no hubo disputa alguna. A cambio de unas jornadas aburridas, llegamos a una final muy espectacular y cargada de tensión. El resultado fue el que todos vaticinaban, pero no hay dudas de que vimos uno de los mejores partidos de Overwatch.

Seoul Dynasty 3 – 1 New York Excelsior

Convertirse en la decepción de la competición es ya una tradición para los chicos de Excelsior. Muchos de ellos tienen un historial similar cuando jugaban para LW Blue y de momento la historia sigue repitiéndose. Probablemente Dynasty no sea mejor equipo, pero su experiencia en eliminatorias ante grandes equipos es un aval para estas situaciones. Una de las claves fue renunciar a imitar la composición de New York para jugar Sombra y así intentar anular las virtudes del rival. Pero lo que todos tenemos claro es que, si a Nenne le hubiese salido bien su graviton para capturar a Michelle en el último mapa, Excelsior habría remontado la eliminatoria sin mayores problemas.

Boston Uprising 0 – 3 Vancouver Titans

El conjunto de Boston no ha sido una mala referencia a la hora de poner en práctica el meta. Su consistencia y evolución le ha llevado hasta los playoffs, pero una vez se han enfrentado a un rival realmente serio, las alabanzas no han servido de nada. El dominio de Vancouver fue tal que Bumper terminó aburriéndose y decidió jugar como tuviese enfrente a los guiris aleatorios que te tocan en tus equipos de rankeds. Ni aun así Uprising estuvo remotamente cerca de poner en jaque a estos Titans que caminaban con la mirada fija en la final.

Atlanta Reign 1 – 3 Philadelphia Fusion

El encuentro que más expectativas generó en los cuartos de final pronto se convirtió en un festival de desilusiones donde ambos equipos jugaron el meta de la peor forma posible. Tan solo Poko y su increíble habilidad para posicionar las bombas de D.Va consiguieron maquillar el choque. Philadelphia demostró que su clasificación a estas eliminatorias se debe en buena parte a la facilidad de su calendario mientras que Atlanta volvió a ser ese conjunto irregular que se vuelve inestable cada vez que no tiene la delantera en el marcador, cometiendo errores inexplicables como desperdiciar una y otra vez ultimates tan importantes como el graviton y la trascendence.

San Francisco Shock 3 – 0 Toronto Defiant

Si de Fusion se puede decir que su calendario fue fácil, con Shock ocurre todo lo contrario. El partido fue una masacre donde San Francisco reclamó su plaza en la élite de la liga, así como seguir propulsando la carrera de un Super que cada vez tiene a menos competidores en la pugna por ser el mejor main tank. Toronto puede quejarse de lo mucho que se ha infravalorado su actuación en esta primera fase, pero a la hora de la verdad fueron, literalmente, invisibles.

Overwatch League 2019 Stage 1 Playoffs / Photo: Stewart Volland for Blizzard Entertainment

Seoul Dynasty 0 – 4 Vancouver Titans

Sin duda ya era demasiado pedir que Seoul se cargase a otro favorito, pero al menos podrían haber ofrecido una lucha más disputada. El aburrimiento de los Titans llegó a tal extremo que Bumper se puso a jugar Hanzo y Tracer por las risas y aun así siguieron ganando de forma cómoda. En Seoul se conforman con que Fissure no pille un nuevo rebote y exija ser traspasado por enésima vez.

San Francisco Shock 4 – 0 Philadelphia Fusion

En la entrevista post partido del duelo contra Atlanta, Eqo se mostró bastante triste a pesar de la victoria. Se sentía desolado por lo mal que había llegado a jugar su equipo y sabía perfectamente que solo un milagro podía salvarles del siguiente choque. Para San Francisco los milagros no existen y consiguió su pase para la final con muy poca oposición. En Philadelphia sí creen, concretamente en la iglesia de Carpe, a la que ya están rezando para que el meta cambie y permita a la estrella coreana lucirse de nuevo. Aun así, sigo con la duda acerca de qué habría pasado si Fusión hubiese apostado por Fragi en lugar de Sado como main tank, ya que el jugador finlandés podría haberse lucido con Goats.

San Francisco Shock 3 – 4 Vancouver Titans

Los antiguos miembros de Runaway fueron fieles a sus costumbres de participar en una final muy disputada y decidida por pequeños detalles. Su experiencia de estar contra las cuerdas en partidos importantes fue una carta esencial. Por otra parte, los jugadores de San Francisco terminaron exhaustos tras el esfuerzo colosal que supuso estar tan cerca de ganar a un equipo de ensueño. Vancouver terminó imponiéndose en esta maratón, con un último mapa en el que Shock quedó completamente a merced de los campeones.

Haksal debería haberse alzado con el reconocimiento a mejor jugador del partido. Se sigue infravalorando la labor de Brigitte en el meta. Por mucho que sea un héroe fácil de jugar, su uso es más complejo de lo que aparenta, especialmente en una época donde los equipos llevan tanto tiempo perfeccionando la composición Goats. El posicionamiento de Haksal fue una de las claves de la superioridad de Titans respecto a sus rivales. Es muy común ver a Brigitte morir la primera en las batallas, debido a que no tiene la suficiente vitalidad como para aguantar toda la artillería de las trincheras y muchos jugadores tienden a sobre extenderse. En este partido la diferencia fue bastante evidente, con Rascal siendo continuamente castigado mientras que Haksal era un objetivo muy difícil de conseguir.

Respecto a Bumper, su estilo agresivo está siendo cada vez más criticado, llegando a asegurar que, si no estuviese rodeado de tanto talento, su estilo generaría errores muy costosos. Precisamente, una de las virtudes de Vancouver es como todo el equipo sabe jugar alrededor de la locura que es Bumper. Y en esta final, con un gran conjunto como Shock dispuesto a penalizar esa agresividad, se pudo ver la magnífica capacidad de adaptación de los Titans para jugar de una forma más pasiva cuando es necesario. Por otra parte, Super tuvo una actuación prodigiosa, mejor que la de Bumper incluso. Por ello, San Francisco estuvo muy cerca de la victoria.