Supplice es uno de esos títulos que hoy llamamos «boomer shooters», aquellos que apelan a la nostalgia para resultar atractivos a viejos jugadores, y quizás atraer a alguno nuevo en el proceso. Supplice usa sprites en dos dimensiones y un movimiento rápido pero sin salto, para que os hagáis una idea de a lo que os vais a enfrentar. 

Se trata de un juego en early access con contenido bastante limitado, pero que nos servirá para saber el futuro del título como experiencia completa. La historia es irrelevante, siendo una mezcla entre Doom y Duke Nukem, donde una especie de aliens zombies han tomado un planeta que se estaba terraformando. El juego ofrece fragmentos de la historia en consolas a lo largo de los niveles, con largos textos que sinceramente carecen de mucho interés. Estamos ante un juego en early access, es seguro que la historia se va a quedar a medias, aunque esto es algo bastante poco importante en este tipo de juegos. 

Pero vamos a lo que importa, la jugabilidad. Supplice ofrece una al más puro estilo Doom clásico, con mucha velocidad y sin la posibilidad de saltar. Esto último limita bastante la construcción y diseño de los mapas, pero el juego ofrece bastante calidad en ese aspecto. Si no os gustan los típicos juegos de buscar y encontrar la «tarjeta amarilla» para entrar en una nueva zona, Supplice se os hará bastante cuesta arriba. Tampoco puedo añadir mucho más respecto al diseño de niveles porque solo hay dos mapas disponibles en este momento. Para esto tendremos que esperar un poco más.

Las armas son también bastante típicas, excepto el arma básica. En vez de la típica pistola, tenemos en nuestras manos un taladro industrial, con una modalidad cuerpo a cuerpo y un disparo de aire que debe recargarse. Personalmente soy muy fan de esta arma, y esa es una de esas cosas que le podría dar personalidad al título si se usa de forma inteligente. Yo no conozco muchos juegos en primera persona con un taladro de arma, solo me viene Bioshock 2 a la mente. Las demás armas están bien, aunque en los mapas disponibles tampoco hay mucha variedad. Ametralladoras, escopeta… lo típico. La sensación de disparo en el juego es buena, y eso es lo importante.

Los mapas disponen de secretos y muchos recovecos que visitar, en eso se parece mucho al Doom original. Además de los dos disponibles -que son muy pocos, para que engañarnos-, también hay disponibles mapas hechos por la comunidad, que estoy seguro de que servirán para hacer más amena la espera del resto del juego.

A Supplice aún le queda un largo camino que recorrer, pero se nota que la base tiene calidad. Los desarrolladores indican que el precio subirá cuando se acerque la fecha de salida del juego, pero nunca superando los veinte euros, con lo que quizá ahora sea un buen momento para hacerse con él. Si os apetece es apoyar a lo que parece que va a ser un boomer shooter de lo más digno, no sé a qué estáis esperando, Supplice es vuestro juego.

 


Este artículo ha sido realizado en PC mediante una copia cedida por  Hyperstrange