Mexican Ninja es una poronga con sentido, y lo digo en el bueno siempre. El nuevo juego del debutante estudio colombiano Madbricks  sobre papel suena muy bien, juntar narcos y yakuzas, y mejor aún si tenemos en cuenta que el único que puede detenerlos es el último de los ninjas. Así arranca un beat ‘em up roguelite que no es para todos los públicos, ya que las barbaridades están servidas en bandeja. 

Os pongo en situación: Neotokio es manejada desde hace tiempo por los narkuzas, nosotros encarnaremos a EL, y, nuestro objetivo es acabar con los 5 cabecillas que mueven la criminalidad en Neotokio. En cuanto a personajes, el gringo está solo, aunque podremos conseguir skins nuevas con ciertas habilidades pasivas como Don Ramen que consigue un 20% más de dinero en la run. Cada vez que iniciemos nuestra run, nos encontramos a unos personajes que nos entregarán una nueva misión y por lo general al terminar la run, la habremos completado si logramos sobrevivir, habiendo 12 atuendos para desbloquear. 

Mexican Ninja

Y es que estamos ante un beat ‘em up roguelite donde nos abriremos paso a mamporro limpio. El juego no es fácil y lo más seguro es que no nos lo pasemos a la primera, más que nada porque nuestro ninja empieza siendo un enclenque y aunque consigamos habilidades activas llamadas jutsus mexicanos -como el Vergazo, un jutsu de fuego que nos permite dar un fuerte testarazo- no será suficiente. Aquí es donde entra la rejugabilidad y es que en cada nivel iremos consiguiendo monedas que nos servirán más tarde. Y si limpiamos el nivel, lo más seguro es que nos recompensen.

Por lo general encontremos varios tipos de altares, unos nos dan habilidades pasivas y los budas dorados nos permitirán conseguir un poquito más de vida o pegar un pelín más de fuerza, pero siempre acabando en un Boss. La progresión es la típica de un roguito, aunque en este juego los eventos serán muy limitados. Aún así, lo más seguro es que fracasemos y aquí es donde entra la base del juego: contamos con sistema de almas, por lo que morir no es el final de nuestra ruta, al contrario, y esto es gracias a qué cuando entramos en el Ilhuícatl -el cielo- podremos gastar nuestra plata en el camino del burro, un árbol de habilidades pasivas que nos permitirá mejorar la curación o aumentar el daño entre otras cosas. Y por otra parte también podremos gastar la plata en el mero mero – el dios supremo-, este árbol nos servirá para conseguir nuevos movimientos para añadir a nuestro set inicial, lo cual le da un chute importante a la jugabilidad. Aún así, el juego presenta problemas notables que hacen que la experiencia pase de un notable a un suficiente raspado. 

Y es que el título empieza siendo divertido, pero a poco que llevamos un rato jugando, nos damos cuenta que la variedad de escenarios y enemigos es muy limitada. Los enemigos tienen patrones muy sencillos y repetitivos, y lo mismo pasa con las semillas de mundo, que rápidamente caerán en la monotonía. Pero lo cierto es que Mexican Ninja falla en algo más qué evidente y es que su cámara nos lastrará en muchas ocasiones la experiencia de juego. El principal problema es que la cámara nos deja vendidos, el juego va cambiando el enfoque de la cámara lateral y en un juego en el que si morimos empezamos de cero, esto es realmente molesto. Pero no queda solo en eso, en muchas ocasiones los enemigos son invisibles debido a que quedan fuera del radio de acción de la cámara y si hablamos de coleccionables e items, muchas veces quedan ocultos, algo que si estuviera bien hecho no habría problema, pero el juego te obliga a ir pulsando el golpe en cada momento porque sino puede que te saltes algo. 

Además, el juego no cuenta con modo cooperativo y está es sin duda una de las cosas que más podría atraer a un peleas callejeras, esa competitividad con tu colega para ver quién mata más enemigos o quien hace el combo más alto. Por último y no menos importante, indicar que el título puede ser jugado con mando y posee compatibilidad parcial con Steam Deck, ya que el juego presenta alguna que otra rascada de fps y los textos a veces son demasiado pequeños para poder leerse bien. 

En lo visual, apuesta por un detallado pixel art de 16 bits. Su estética fusiona el cyberpunk de luces de neón en «Nuevo-Tokyo» con la iconografía popular mexicana. Los personajes lucen diseños caricaturescos y siluetas muy diferenciadas, permitiendo que la acción y los efectos de los Mexican Jutsus sean muy vistosos. Y en el apartado sonoro, apuesta por una combinación de ritmos latinos con música electrónica y toques japoneses. Vamos, una fumada que va de maravilla y va acompañada por voces cómicas y gritos de guerra para reforzar su aspecto desenfadado. Mexican ninja nos llega subtitulado a 6 idiomas y doblado en latino en inglés, por lo que escuchareis más de una vez alguna vegada.

En definitiva, Mexican Ninja ha podido ser un buen beat ‘em Up, en conjunto parece tener elementos diferenciadores y ser original, pero lo que sobre el papel va de maravilla terminando quedando como un resultado incompleto. Muy penalizado por su cámara, y la falta de enemigos realmente diferenciadores lo lastra en exceso, pero con un par de updates esto es mejorable y el resultado puede pasar de un simple entretiene a «esto es la p****». En conclusión, si buscas un beat ‘em Up no es malo, pero no sé encuentra dentro del elenco de los grandes del género.