Los juegos tácticos por turnos son una de mis debilidades; si encima tienen una historia grandilocuente y son muy largos, mi interés se multiplicado. Pues Brigandine Abyss es la mezcla perfecta de estos elementos, pero lamentablemente no está exento de fallos. Acompañadme al continente de Meltitea para conquistarlo, o morir en el intento.

Brigandine Abyss es un juego táctico por turnos con estética japonesa, donde administramos un imperio y combatimos enemigos. De hecho, aviso a los navegantes: tanto la historia como el aspecto visual son al estilo de los JRPGs más clásicos. No son para todo el mundo.

La historia del juego es típica, al menos en las campañas que he jugado. Porque sí, hay seis campañas distintas, cada una con territorios distintos del continente. La escritura es bastante anime, como ya he comentado, pero los personajes se hacen querer y la diferenciación entre las unidades hace que sea divertido ir probando las facciones. Pero en general, la historia del juego se centra en cómo el imperio Solginat se ha desmadrado y tendremos que enfrentarnos a ellos. Son portadores de la Brigandine, una poderosa armadura que potencia a aquel que la lleve.

Brigandine Abyss se divide en dos tipos de jugabilidad. Pasaremos bastante tiempo en ambas, pero la principal es el combate. Deberemos manejar en cada mapa tres destacamentos con una media de cinco criaturas cada una. Los combates no son rápidos, pero una vez hayamos jugado un tiempo empezaremos a automatizar nuestros movimientos. 

Un combate tendrá un gran número de unidades distintas, dependiendo de la región. Tendremos magos, unidades cuerpo a cuerpo y a distancia y los líderes. Los líderes también entran en estas categorías, y deberemos de construir un equipo equilibrado. Por supuesto algunas unidades son débiles contra otras, y viceversa; sin embargo he notado que importa más el nivel de las criaturas que cómo afectan sus puntos fuertes o débiles.

Los combates son interesantes pero hay una estrategia clara; matar a los generales enemigos. Una vez hayan muerto, todas las unidades de su escuadrón desaparecerán. Eso significa que si ejecutamos bien nuestra estrategia podemos ganar sin tener casi bajas, y teniendo en cuenta que la IA de los enemigos no es ninguna maravilla, a veces será demasiado fácil. Cabe decir que he jugado al juego en dificultad media, por lo que en las más altas igual la cosa cambia.

Brigandine Abyss sabe que a veces las peleas son rutinarias, por lo que nos ofrece un sistema para que el combate sea automático. Personalmente no animo a usarlo, ya que tiene fallos, pero para que las unidades se muevan de forma rápida y directa sirve. El problema viene cuando hay que atacar; he visto como mis unidades hacen objetivo a una empalizada que estaba ahí para protegerlos. Este sistema necesita un parche, por ahora solo recomiendo usarlo para mover. 

Terminando con el combate, aunque a veces, la mayoría, sea divertido, otras pasa a ser un simple trámite, y sinceramente es demasiado lento. Creo que el juego tiene demasiados combates y muchos de ellos no aportan mucho. Creo que si hubiera sido más comedido en lo que propone hubiera sido mejor. Se trata de un juego para los más cafeteros. Si queréis completar lo que propone serán fácilmente centenares de horas, sobre todo en las dificultades más altas.

Esta duración se potencia por la segunda jugabilidad de Brigandine Abyss, la administración del imperio. En esta fase podremos mejorar a nuestra unidades, completar misiones (de forma automática), entrenar y varias cosas más. Esto simplemente se hace a través de menús, pero tendremos que comprar muchas cosas, llevar la cuenta de nuestros recursos y varias cosas más. En general, se me ha hecho tedioso y creo que es otra cosa que debería de poder automatizarse. El problema real viene en que si no contratas unidades, les compras objetos o las entrenas, los enemigos sí que lo harán y no les seguirás el ritmo, lo que acabará con la derrota asegurada. Además, las civilizaciones (por llamarlas de alguna manera) se parecen muchísimo entre sí; más allá de las unidades, hay pocas diferencias.

Una vez hemos hecho esas misiones, estamos bien entrenados y tenemos nuestro objetos equipados, toca atacar a alguna ciudad vecina, o simplemente movernos de un lado a otro para proteger nuestros intereses; estos movimientos y ataques tienen bastante chicha y es interesante buscar el equilibrio entre ataques y defensa. Cuando hayas pasado unos cuantos turnos, habrá un combate importante que hará avanzar la historia. De esta forma combinamos combates secundarios (aunque no lo sean tanto realmente) con combates de historia, y la trama avanza.

Los controles  estan preparados para el mando así que recomiendo ese control; se puede jugar con teclado y ratón, pero hay momentos en los que será un poco engorro. Visualmente es un juego muy resultón, los escenarios y unidades en tres dimensiones se complementan muy bien con los personajes en estilo anime. En ciertos mapas he tenido problemas con la camara pero han sido momentos puntuales. Los efectos y animaciones de combate son simples, pero es que hay mucho de todo, por lo que es normal. Musicalmente hablando, cumple sin destacar. Los temas acompañan la acción y los diálogos, y las voces de los personajes en japonés dan la talla. Personalmente creo que es un juego que no destaca en este campo, ni para bien ni para mal.

En resumen, Brigandine Abyss se podría definir como juego nicho. Hay juegos del género que hay que jugar antes, pero si estos os han dejado con ganas, os encontraréis con un buen contendiente. Muchas historias, combates y estrategias que montar para llevar a nuestra civilización al éxito. Solamente os diré una cosa: vais a necesitar bastante paciencia, eso por descontado.