Cuando dirigimos nuestra mirada videojugadora a Asia, normalmente pensamos de forma cuasiautomática en Japón, dejando para algunas pocas excepciones a China en nuestros pensamientos. Posiblemente esta sea una de esas ocasiones en las que merezca la pena dirigir allí nuestra atención.

TiGames es una compañía, poco longeva y menos prolífica por ahora, que tiene en su anterior haber tan solo el interesante Ancient Amuletor VR y que más recientemente nos trajo el juego que ahora nos ocupa, F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch.

Tras una vistosa cinemática inicial, y una posterior escena de introducción realizada con el propio motor del juego, F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch nos pondrá en la peluda piel de Rayton, un conejo humanizado que debe volver a enfundarse su arma favorita -un puño mecánico- para rescatar a su único amigo en Torch City, una ciudad futurista poblada por animales e invadida por ingenios mecánicos.

Bajo una atractiva estética dieselpunk, esto es, con reminiscencias a principios del siglo XX pero en el futuro, F.I.S.T.: Forges in Shadow Torch nos ofrece un título que podría enmarcarse, para ubicarnos fácilmente, en el género “metroidvania”, donde la acción se mezcla con un desarrollo no lineal de plataformeo, en el cual el desbloqueo de ciertas habilidades a lo largo de la aventura nos permitirá acceder a nuevas zonas en principio inaccesibles.

Una vez entremos en materia podremos disfrutar de un control bien pulido, como debe acompañar a un juego de este tipo. Los combates serán fluidos y nos permitirán enlazar ataques y, según vayamos desbloqueando el árbol de habilidades, valernos de un tipo de estrategias u otras según consideremos más ventajosas para nosotros. De esta forma por ejemplo, valiéndonos tan solo de los botones de ataque rápido, ataque fuerte y agarre, podremos realizar combos, una vez desbloqueados, que nos sirvan para barrer más fácilmente una zona de varios enemigos, o derribarlos con mayor celeridad, e incluso recuperar parte de la barra de energía tras realizar ejecuciones a los enemigos, una vez debilitados, si desbloqueamos la habilidad pertinente.

El plataformeo será igualmente satisfactorio, sobre todo una vez desbloqueadas las habilidades imprescindibles como el salto sobre la pared que podremos combinar con otras habilidades como el doble salto o el impulso para llegar a lugares, en principio, inaccesibles. Y la exploración está igualmente bien dispuesta, de forma que no llega a ser tediosa, aunque tal vez para los muy curtidos en el género pueda parecer sencilla en comparación con la de otros juegos de referencia.

Tanto en el aspecto del combate como el de las plataformas, F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch nos ofrece una experiencia directa y asequible, alejada de ciertos títulos muy apreciados por la comunidad pero que, tal vez, pueden hacerse cuesta arriba para los menos experimentados. Si bien podremos escoger nivel de dificultad, ninguno de ellos pondrá en apuros a ningún veterano. Y aunque los enemigos presentan variedad en sus ataques, nosotros también iremos ampliando nuestro arsenal, que podrá ser cambiado con una simple pulsación sobre la marcha posibilitando incluso jugar con ello durante nuestros combos.

Tras el desarrollo de cada nivel y, como no podría ser de otra forma, nos enfrentaremos a un jefe final que nos querrá poner en mayores aprietos. En total, superar F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch nos llevará entre quince y veinte horas según como nos planteemos el avance a través de sus niveles. En cuanto a la rejugabilidad, nos encontraremos con la propia de este tipo de títulos, es decir, si bien el tipo de juego se puede volver a disfrutar, no encontraremos un desarrollo alternativo que nos empuje realmente a volver a afrontar el juego más allá del propio placer de disfrutar del mismo.

En cuanto al apartado artístico y audiovisual podemos decir que TiGames ha realizado un buen trabajo, primero en cuanto la elección artística que ya hemos mencionado anteriormente, con un dieselpunk que entra por los ojos al mostrarnos la ciudad por la que nos movemos. A pesar de tener una base cromática algo monótona, se las han ingeniado para introducir elementos de color que contrasten con los tonos metálicos que, a menudo, primarán. Y técnicamente, aunque no se trate de un juego AAA ni que vaya a exigir una gran CPU ni GPU, tiene ciertos detalles como el pelaje de los animales solventado con bastante oficio y un resultado general muy vistoso.

En cuanto al sonido, nos encontramos con unos FX contundentes y una banda sonora que acompaña sin alardes el tipo de ambientación en el que nos encontramos, y que por momentos pensaremos en desactivar. F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch tiene, además de doblajes a los idiomas chino y al inglés, la opción de utilizar subtítulos en español que siempre se agradecen para poder seguir la historia y los diálogos que tendremos en momentos puntuales en caso de no dominar el inglés -o el chino-.

La historia tampoco es que sea la quintaesencia de la complejidad, pero siempre se agradece saber qué te están diciendo los personajes que nos iremos encontrando por el camino, aunque es casi imposible dudar sobre el siguiente paso a seguir puesto que los caminos se van desbloqueando a medida que avanzamos en la aventura de forma lineal y en el momento requerido, y además hay siempre algún icono en el mapa que nos indica a qué lugar tenemos que intentar acceder.

En conclusión, F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch es un juego que, si bien no pelea con los referentes del género ni con las apuestas más aclamadas, presenta una propuesta de factura notable y divertido de jugar. Un título muy disfrutable que no puede faltar en tu colección si aprecias los metroidvania y ya has agotado las opciones más evidentes.  F.I.S.T.: Forged in Shadow Torch está disponible desde este 6 de septiembre en versión física en Nintendo Switch, PlayStation 4 y PlayStation 5 editado por Meridiem Games.

 


Este análisis ha sido realizado en PlayStation 5 mediante una copia cedida por Meridiem