En el año 2013 se ponía a la venta Guacamelee!, uno de los indies más laureados de los últimos años. Con su estética ambientada en la cultura mexicana y su gran sentido del humor, rápidamente supo ganarse el corazón de los jugadores y de la crítica. Ahora, cinco años después, nos llega su esperada secuela: Guacamelee! 2 llega a nuestras consolas.

Han pasado siete años desde la derrota de Calaca y de su plan de fusionar el mundo de los vivos con el de los muertos. Juan, ahora padre de familia retirado y bajo de forma, se pasa los días añorando sus tiempos como luchador y héroe del pueblo. No le durará mucho la tranquilidad, de repente un día aparecen unas misteriosas figuras negras en el cielo que amenazan con destruirlo todo. Juan debe volver a ponerse su máscara en un viaje a través del tiempo y dimensiones paralelas para lograr salvar el «mexiverso».

Tras esta rocambolesca historia nos encontramos con un juego que sigue las bases del original: estamos ante un metroidvania plataformero en el que tendremos que abrirnos paso mediante mamporros a través de templos y mazmorras. A medida que vayamos avanzando, iremos consiguiendo nuevos poderes que nos permitirán explorar nuevas zonas y revisitar las anteriores en busca de objetos a los que no podíamos acceder en su momento.

Contamos con un mapeado totalmente nuevo -aunque visitaremos lugares de la primera entrega-, caminaremos por manglares, montañas……e incluso el mismísimo infierno. Todo ello acompañado por unos bellos gráficos, totalmente coloridos, casi de dibujos animados se podría decir. En esta ocasión, el aspecto gráfico es más vistoso respecto a la primera parte gracias a nuevos efectos visuales como reflejos o polvo, resaltando aún más lo bien que luce. Nos acompañan también unas pegadizas melodías de temática mexicana que tararearemos sin parar mientras viajamos por ahí. Todo en conjunto consigue transmitir la esencia de México que no nos abandonará en ningún momento.

Es necesario hablar también del increíble diseño de niveles: cada elemento del escenario está colocado al milímetro para aprovechar cada nueva habilidad que consigamos, de forma que suponga el mismo reto tanto avanzar como retroceder, todo un ejercicio de imaginación que se agradece bastante. Se vuelve a cometer, sin embargo, el mismo error de la primera parte: un backtracking anecdótico que se limita a conseguir cofres para aumentar la vitalidad y la energía. Todas las habilidades principales y necesarias se encuentran en el camino principal y no conseguiremos nada realmente importante volviendo hacia atrás, más allá de que queramos conseguir el 100% de coleccionables.

Hablando de dicho backtracking, mención especial merece la dificultad del mismo: dura, exigente, difícil, pero nunca injusta ni imposible. El recorrido principal no nos supondrá demasiado trabajo -aunque en los niveles finales se puede hacer un poco cuesta arriba-, pero si queremos completarlo todo nos tocará sudar la gota gorda. Las zonas secretas se convierten en un auténtico desafío en los que poner a prueba nuestra habilidad -y paciencia- con el mando, lugares en los que debemos tener un dominio absoluto del timing y precisión milimétrica para poder superarlos, solo aptos para profesionales de verdad.

Entre las novedades de esta secuela contamos con un nuevo sistema de habilidades. A lo largo del camino iremos encontrando personajes que nos proporcionarán árboles de habilidades con los que desbloquear nuevas mejoras a cambio de monedas. Otro gran añadido es el modo cooperativo, hasta 4 jugadores podrán unirse en cualquier momento de la partida, pudiendo elegir entre varios personajes de la primera entrega como Tostada o Jaguar Javier. Por desgracia el cooperativo es puramente local, ni rastro de un modo online que le habría sentado estupendamente.

Y eso es todo, hasta ahí las pocas novedades de esta segunda parte. Aunque no es necesariamente algo malo, Guacamelee! 2 peca de ser demasiado continuista, en ningún momento transmite sensación de ser una secuela hecha y derecha que suponga un salto evolutivo en la franquicia, incluso en varios momentos sentiremos estar jugando a una expansión de la primera parte. En su lugar, coge todos los puntos fuertes del juego original y sabe potenciarlos para crear un juego con una base jugable sólida como una roca, divertido y muy adictivo.

El fuerte tono de humor también hace acto de presencia, convirtiéndose en otra de las grandes señas de identidad de este juego y de la saga en general. Nos encontraremos cientos de cameos y referencias a la cultura popular, videojuegos, series o películas, tanto en imágenes como en los propios diálogos, no dudando incluso en burlarse de temas espinosos como los DLC de pago. Son tantas las situaciones en las que sonreiremos al reconocer todas las bromas que es difícil contarlas todas. De la misma forma, el tema del mexiverso y las distintas dimensiones dan para mucho juego y para una gran cantidad de humor absurdo que nos provocará más de una carcajada.

En Guacamelee! 2 no solo nos limitaremos a finalizar la historia. Como ya comentamos anteriormente, hay más cosas que hacer en forma de coleccionables y desafíos, misiones secundarias -pocas respecto a la primera parte- y nuevos niveles de dificultad que se desbloquean. Todo ello nos puede llevar alrededor de las 10-11 horas si queremos completarlo todo, aunque también podremos intentar completar el juego en el menor tiempo posible para colocarnos en lo más alto del ranking online, lo cual le da una nueva visión a la forma en la que se ha desarrollado esta entrega.

Guacamelee! 2 es un juego muy notable. Drinkbox studios sabe bien lo que hace y no deja nada al azar, es un juego perfectamente construido en todos sus apartados, como una pequeña obra de ingeniería. Su dificultad justa y bien medida es idónea tanto para novatos como para los más experimentados. Se inspira demasiado en la primera parte y no hay un salto realmente grande del que se esperaría de una secuela, pero si os gustó la entrega original no hay ningún inconveniente para disfrutar de esta de la misma manera.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por VIM Global