REPLACED llega por fin a PC tras años de expectación, retrasos y un crecimiento constante del interés por parte de jugadores atraídos por su identidad visual tan distintiva. Ahora que por fin se ha lanzado, toca responder a la gran pregunta: ¿cumple este plataformas de acción cinematográfico en 2.5D con todo lo que prometía? La respuesta es compleja: REPLACED es un juego visualmente deslumbrante y narrativamente ambicioso que a menudo roza la grandeza, pero también está lastrado por problemas técnicos y de ritmo que le impiden alcanzar su máximo potencial, aunque aun así, incluso con sus imperfecciones, REPLACED destaca como uno de los lanzamientos indie más atmosféricos y memorables de los últimos años.

Lo primero que impacta de REPLACED es su dirección artística: una fusión impresionante entre pixel art y técnicas cinematográficas modernas. El mundo en 2.5D está empapado de luces de neón, calles lluviosas y arquitectura retrofuturista que resulta a la vez nostálgica y novedosa. Cada plano parece cuidadosamente compuesto, casi como si estuviera sacado de un storyboard, con un uso de la iluminación y de la cámara que eleva la experiencia muy por encima de lo que suelen intentar los juegos de desplazamiento lateral. Los escenarios de Phoenix‑City están llenos de detalles: carteles parpadeantes, zonas industriales en decadencia y callejones sombríos que parecen vivos incluso cuando no hay personajes en pantalla. El uso de la luz es especialmente impresionante, creando una sensación de profundidad y atmósfera que rivaliza con producciones de mucho mayor presupuesto. Es raro ver pixel art utilizado con tanta sofisticación, y REPLACED consigue que cada escena parezca una pieza de arte animado y esta ambición visual también se refleja en las animaciones, consiguiendo que los movimientos sean fluidos y contundentes, con secuencias de combate que parecen coreografiadas.

La historia de REPLACED se sitúa en una versión alternativa de los años 80, devastada por un desastre nuclear y transformada en una sociedad distópica donde la corrupción y la explotación son la norma. Phoenix‑City, el escenario principal, es un lugar donde los órganos humanos son moneda de cambio, los poderosos se aprovechan de los débiles y sobrevivir implica a menudo renunciar a la propia humanidad. Este mundo no es solo un telón de fondo: está profundamente integrado en la narrativa y en la jugabilidad. Uno de los protagonistas es R.E.A.C.H., una inteligencia artificial atrapada inesperadamente en un cuerpo humano, y esta premisa da pie a un enfoque emocional y filosófico muy particular, explorando temas como la identidad, la autonomía y el significado de ser humano en un entorno que trata los cuerpos como recursos.

La historia arranca con una secuencia intensa que marca el tono desde el primer minuto: oscuro, tenso y moralmente ambiguo. A medida que avanza la trama, aparecen personajes que reflejan la decadencia del mundo que habitan, cada uno con sus motivaciones y secretos. El juego abraza el noir ciberpunk, priorizando la atmósfera, el misterio y un ritmo narrativo pausado. Aunque el ritmo decae en algunos tramos intermedios, el conjunto es sólido y emocionalmente potente. Se nota que los desarrolladores querían crear una historia que dejara huella, y en muchos aspectos lo han conseguido.

La jugabilidad combina combate cuerpo a cuerpo, disparos, plataformas y exploración. Inicialmente el juego es muy similar a obras como Limbo, pero rápidamente descubrimos que se hace mayor énfasis en los combates que en los puzles. El combate es rápido, fluido y estilizado, priorizando el timing, las esquivas y los contraataques, asemejándose a una especie de Batman Arkham en dos dimensiones. Los enemigos golpean fuerte y los errores se pagan, pero los controles responden tan bien que superar cada combate resulta gratificante, de forma que cuando todo encaja, una esquiva perfecta, un contraataque contundente o un disparo final, el sistema brilla con fuerza.

Más allá del combate, REPLACED ofrece una exploración sorprendentemente rica. En determinado punto del juego veremos como empiezan a aparecer capítulos de planteamiento más abierto, similares a una especie de aventura gráfica en la que deberemos conversar con personajes para completar misiones y conseguir objetos que nos permitan avanzar. Phoenix‑City está llena de detalles, rutas ocultas y conversaciones opcionales que amplían el trasfondo del mundo. Hablar con NPCs, descubrir secretos y reconstruir la historia de la ciudad añade profundidad y rompe el ritmo de la acción de forma agradable y, si bien el ritmo en estas secciones puede ser irregular con algunas partes que son absorbentes y otras se sienten más lentas, la construcción del mundo es tan sólida que incluso los momentos más tranquilos mantienen el interés.

A pesar de sus virtudes, REPLACED no está libre de problemas, y la mayoría son técnicos. Hay todavía algunos que los desarrolladores deben pulir y que van desde pequeños fallos visuales hasta errores más serios que interrumpen el progreso, aunque, desde el momento en el que hemos tenido acceso al juego ya hemos visto publicados dos parches, lo que demuestra el compromiso existente a la hora de solucionar todos los problemas. El rendimiento es generalmente estable, pero no perfecto. Incluso en equipos potentes algunas zonas sufren caídas de frames, especialmente en momentos intensos, lo cual afecta a la experiencia.

La historia principal dura unas 12 horas, situándose en un agradable punto intermedio en el que no se llega a hacer pesada, pero tampoco corta. La rejugabilidad es limitada, ya que la estructura es lineal y muy centrada en la narrativa. Hay coleccionables y secretos, pero la mayoría de jugadores quedarán satisfechos con una sola partida.

REPLACED, en definitiva, es un juego de contrastes. Visualmente es deslumbrante, narrativamente ambicioso y mecánicamente satisfactorio, pero también está lastrado por problemas técnicos, que esperamos que se solventen progresivamente con actualizaciones, y un ritmo irregular en ocasiones. Aun así, la experiencia global es potente, ofreciendo un mundo ciberpunk que resulta creíble e inmersivo, y que visualmente apabulla, por lo que para quienes valoren la atmósfera, la narrativa y la dirección artística, REPLACED merece la pena sin duda. Sus fallos son reales, pero también lo es su brillantez. Es un juego que apunta alto y que en ocasiones tropieza, pero incluso en esos momentos sigue conservando su capacidad para fascinar.