Teslagrad fue uno de esos juegos emblemáticos en el panorama indie. En forma de juego de puzles y habilidad, controlábamos a un joven con la habilidad de controlar el magnetismo, lo que nos enfrentaba a desafíos interesantes mientras recorríamos una enorme torre. 10 años después y sin hacer demasiado ruido, sus creadores Rain Games vuelven con su secuela, Teslagrad 2, que se pone a la venta para todas las plataformas actuales.

Teslagrad 2 se sitúa en el mismo contexto histórico pero varios años después de la primera entrega. Controlamos a una nueva protagonista, Lumina, una joven teslamante que ve como el ejército enemigo ataca su barco volador y acaba perdida en territorio rival. Su misión será la de lograr volver a casa con su familia. Lo llamativo de la trama es lo que consigue transmitir utilizando medios poco convencionales, no encontraremos ni una sola línea de diálogo ni de texto en todo el juego, todo se narrará a través de pequeñas cinemáticas, grabaciones que encontraremos y dibujos que narran sucesos históricos.

Estamos ante un juego bastante continuista respecto a la primera entrega, pero añadiendo algunos toques de metroidvania que potencia más la exploración y el revisitar antiguas zonas. Aunque en este caso la exploración se limita a conseguir los diferentes coleccionables que se ocultan en el mapeado, que no son otra cosa que cartas que narran la historia del juego a través de dibujos, un coleccionable que ya podíamos encontrar también en el primer Teslagrad.

Nuestra protagonista contará con poderes electromagnéticos que tendrá que utilizar para resolver puzles y avanzar por el mapeado: en los tramos azules seremos repelidos, mientras que en las zonas rojas nos pegaremos a las paredes. Completan el plantel de movimientos el salto, el impulso que nos permite atravesar paredes y barreras y por último la habilidad de agarrar objetos. No serán los únicos movimientos que podamos hacer, a medida que vayamos avanzando conseguiremos nuevas habilidades y movimientos bastante interesantes y útiles.

Lo cierto es que las mecánicas y puzles están muy bien diseñados y son originales, aprovechando al máximo las posibilidades del electromagnetismo y las habilidades obtenibles. Los puzles son variados y desafiantes pero nunca frustrantes, a veces nos llevarán más tiempo de la cuenta superarlos -muchas veces a causa de otros factores que nada tienen que ver con nuestra habilidad- pero nada imposible que no se consiga dándole un poco al coco.

También tendremos combates, aunque no de la forma que uno se esperaría. No existen mecánicas de combate como tal -o al menos no hasta bien avanzado el juego- pero los enemigos saldrán a nuestro paso y no nos quedará otra que esquivarlos para sobrevivir, otras veces los venceremos utilizando elementos del escenario o los poderes que normalmente usamos para resolver puzles, pero no contamos con un botón de ataque ni habilidades dedicadas a tal efecto. En las luchas contra jefes finales se aplican las mismas reglas, pero cuentan con mayor espectacularidad y se tienen en cuenta nuestras carencias combativas.

Donde el juego brilla con luz propia es en su apartado audiovisual. Teslagrad 2 es un juego precioso y eso lo consigue gracias a sus espectaculares gráficos disfrazados de «Falso 2D», es decir, todos los elementos del juego son objetos poligonales en 3D, pero gracias a sus trucos de cámara y colocación de los elementos ofrecen la sensación de que se trata de un juego puramente 2D dibujado a mano y el resultado es realmente espectacular. A eso se le suma una atrayente ambientación nórdica con poblados y edificios de corte vikingo, así como paisajes invernales y boscosos que recuerdan a los países del norte.

De igual calidad es la banda sonora, con temas vocales y orquestales compuestos por Jørn Lavoll y Linn Kathrin Taklo que son maravillosos, los cuales van desde temas ambientales hasta marchas militares. En cuanto a la traducción, como ya dijimos, no habrá ni una sola línea de diálogo ni de texto en todo el juego, por lo que es irrelevante el idioma que escojamos, aunque si nos quedamos tranquilos los menús se encuentran en perfecto castellano.

El mayor punto negativo de Teslagrad 2 se encuentra en su duración y rejugabilidad. No es un juego muy complicado y en tan solo dos horas estaremos viendo los créditos finales, quizás otro par de horas más si queremos conseguir el 100% y encontrar todos los coleccionables y las habilidades secretas y tras eso, no hay nada más que hacer -salvo si volvemos al enfrentamiento final que nos llevaremos una sorpresa-. Es uno de esos juegos en los que me ha entristecido haberme quedado con ganas de más, pues es verdad que al final sabe a poco y cuando la aventura comienza a explotar todo su potencial es cuando tristemente llega a su fin.

En resumidas cuentas, Teslagrad 2 ofrece una gratificante y cautivadora experiencia cuyo único delito es no querer ir más allá y conformarse con lo mínimo. Sé que suena repetitivo, pero de verdad creo que es una lástima que se haya perdido la oportunidad de crear algo más grande y convertirse en uno de esos juegos que pasasen a la historia, me he sentido frustrado en ese aspecto. De todas formas, no se trata de un mal juego ni mucho menos, de hecho me parecería imperdonable no jugarlo ya que rebosa calidad por sus cuatro costados.