Acción y aventuras, puzles y acción, aventura gráfica con toques de acción… cualquier término podría ser casi correcto para denominar al nuevo título de los canadienses Over the Moon, la continuación directa de The Fall un título de 2014 que ya analizamos aquí, no hace mucho, con motivo de su lanzamiento en Nintendo Switch. Y la verdad que no puede haber mejor carta de presentación para The Fall Part 2: Unbound, una segunda parte donde todo se ha intentado llevar un paso más allá, tanto lo bueno como lo menos bueno, pero que sigue las premisas de su primera parte a pies juntillas, y eso en principio no puede ni debe ser malo.

En esta segunda parte volveremos a tomar el control de la misma I.A., la Autonomous Robotic Interface Device — A.R.I.D. — que en la primera entrega controlaba el exoesqueleto de combate Mark-7, del que tomaba control como resultado de un fallo del módulo de soporte vital y el posible estado de peligro del piloto. Aunque quien haya jugado al primer juego conocerá qué había detrás de todo esto, y justo en el final es donde empieza esta nueva aventura.

La primera pregunta que nos haremos es si es necesario haber jugado al primer juego para abordar esta segunda parte, y aunque la respuesta es que no es indispensable, sí que es recomendable para entender la evolución de A.R.I.D. El cómo induce ciertas situaciones para poder romper sus propias reglas de programación,  el hecho de tratar de cumplir su misión, la hacen consciente y peligrosa, y su sorprendente giro final. Todos estos son elementos que merecen la pena ser jugados y experimentados por uno mismo, pero que si no es el caso, se nos resumirán en un vídeo al principio de esta segunda entrega. No es lo mismo, pero por lo menos servirá para no empezar totalmente perdidos.

 

 

Como ya hemos dicho anteriormente, volveremos a tomar el control de A.R.I.D., solo que esta vez, y debido a los eventos acaecidos en el primer juego, no tendremos cuerpo y nuestra consciencia se encontrará dentro de una red global, donde debemos de neutralizar un ataque que se está efectuando contra nosotros y que nos impide recuperar nuestro cuerpo, y encontrar a su causante. Para ello tendremos que interactuar entre la red global donde somos una entidad digital con nuestro antiguo cuerpo y sus habilidades, y el mundo real donde podremos tomar el control de otros tres androides: un mayordomo, un soldado y una androide de compañía — sí, es lo que estáis pensando —, cada uno con sus habilidades, y sus limitaciones, además de sus propias reglas.

Vemos que la premisa es muy similar al del primer título. Volvemos a tener una aventura de perspectiva lateral con elementos de backtracking y muchos puzles que resolver. También vuelven los pasajes de acción, que desafortunadamente vuelven a ser toscos, poco intuitivos y cortan bastante el ritmo, aunque por suerte, se nos da la opción al principio del juego de elegir un modo donde estos pasajes de acción han sido eliminados, para centrarnos solo en la historia… un gran acierto. Y de nuevo, la joya de la corona es la narrativa, que hace que el argumento nos absorba totalmente y nos tenga pegados a la pantalla para ver como avanza la historia de una A.R.I.D. desatada, que ya no tiene más reglas que las que ella misma se dicta, y la primera es básica y que implica muchas consecuencias, salvarse a si misma. Volvemos al mismo mundo distópico de la primera entrega, del que no tenemos detalles, y del que iremos sabiendo más conforme avancemos.

Pero no es oro todo lo que reluce, ya que como hemos nombrado antes, las nefastas secciones de acción, que aunque exista la opción de obviarlas, no exime del tirón de orejas a los chicos de Over the Moon, que han tenido cuatro años para aspirar a algo más. No es necesario convertir el juego en un shooter, por supuesto, pero sí haber encontrado una formula más suave, intuitiva y divertida que hicieran estas secciones más interesantes y jugables. Pero hay más, y es el perfecto ejemplo de cómo una de sus mayores virtudes, se convierte en un problema si se abusa de ella, y es la narrativa. Brillante pero innecesariamente alargada, todo está muy bien contado, pero llega un momento donde se nos cuenta lo mismo, y quizá hubiera sido cuestión de no alargar el juego, que es tres veces más grande que la primera entrega, o de meter variedad que se echa en falta en la recta final. Curiosamente el primer juego adolecía del mismo problema, aunque realmente no afectaba al desarrollo porque cuando lo empezábamos a notar, se acababa el juego, sin embargo aquí es más acentuado, aunque también es cierto que este punto negro puede mitigarse si el jugador queda absorbido por la historia y no le importa la repetición de situaciones, lo que hace finalmente que este problema sea totalmente subjetivo y nos afecte o no, aunque es necesario mencionarlo.

 

 

El apartado técnico ha intentado ir un paso más allá de sus primera entrega, mejorando los gráficos, aunque su mejoría es relativa, y tampoco notaremos que han pasado cuatro años entre las dos entregas. De todas formas siguen siendo muy sólidos, con varios efectos de luces, y con el mismo apartado artístico predominantemente oscuro con un marcado uso de luces y sombras, que son el denominador común de una atmósfera opresora donde no sabremos dónde acecha el siguiente peligro. Hay que destacar que las partes en la red global son ligeramente distintas, con un tono aún oscuro, pero más azulado y con menos sombras, una correcta interpretación de un entorno cibernético. Volvemos a tener menús y textos con apariencia de prompts de MS-DOS, lo cual siempre ayuda con la ambientación. Sin embargo hay que mencionar que alguna textura nos llamará la atención por su baja calidad. Esperamos que para el cierre de la trilogía, se cuiden un poco más estos detalles técnicos.

En el apartado sonoro nada que objetar, una banda sonora ambiental que acompaña perfectamente, con un marcado uso de ritmos electrónicos, unos efectos muy logrados, y un doblaje, al inglés, de muchísimas líneas de diálogo, con una calidad muy elevada.

 

 

Como conclusión, hay que destacar que si nos gustó The Fall, este Unbound nos va a gustar como mínimo igual, sino más. Se repiten los aciertos y los fallos, pero como en la primera entrega, la balanza se sigue decantando hacia sus bondades, que confirman un juego notable. Sin embargo, es una pena que después de cuatro años se hayan repetido los mismos problemas sin apenas intentar solucionarlos, más allá de poder obviar los pasajes de acción, que nos hará preguntarnos si los chicos de Over the Moon no recibieron ningún feedback de su primera entrega o si los elogios a su argumento y narrativa les embriagó y en eso se centraron para esta segunda entrega. Falta una entrega que cerrará la trilogía de A.R.I.D., esperemos que esta vez no se conformen con un juego notable y vayan a por el sobresaliente. Las virtudes de este juego son muchas, pero sus problemas evidentes, esperemos que hayan tomado nota de ellos. Por lo demás, The Fall Part 2: Unbound es un título más que recomendado, hayas o no jugado a su primera parte — mejor si has jugado —, ciencia ficción, moralidad, ética, ideología, elementos que esta obra aúna de forma muy satisfactoria.

Podemos encontrar The Fall Part 2: Unbound en Nintendo Switch, Playstation 4, Xbox One y PC a un precio de 16.99€. Un precio realmente ajustado y muy interesante.

 

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Plan of Attack