Deep Silver, distribuidora mundialmente conocida que ya nos ha traído éxitos como la saga Metro, Saint’s Row o Dead Island, a veces también se animan con juegos de corte independiente. Windbound es obra de la desarrolladora australiana 5 Lives Studio y aquí en nuestro país, es Koch Media quien se encarga de traérnoslo a nuestras plataformas. Cojamos nuestra barca que vamos a empezar a navegar por este análisis.

En Windbound las palabras son más bien escasas y casi toda la información se nos mostrará de manera visual. Controlamos a la joven Kara, una nativa del archipiélago que un día se ve sorprendida por una fuerte tormenta mientras navega en su barca, destrozándola y dejando a nuestra protagonista al borde de la muerte. Kara se despierta milagrosamente viva pero en la orilla de una playa que no le resulta familiar, por lo que a partir de ese momento tendrá que sobrevivir como pueda para regresar a su hogar.

Como ya se puede intuir a estas alturas, estamos ante un juego principalmente de supervivencia y crafteo. Kara tendrá que ir explorando las diferentes islas que encontraremos en nuestro camino y obteniendo recursos de la naturaleza para fabricar nuestras propias armas y objetos que nos ayuden a salir de allí. Todo ello mientras utilizamos nuestra barca para explorar el mar y el resto de localizaciones que vayamos encontrando, donde puede haber más y mejores recursos.

Nada más empezar una nueva partida se nos ofrecen dos modos de juego diferentes: Supervivencia e Historia, cada uno con diferencias notables entre ellos. En el modo supervivencia la dificultad es más elevada, los enemigos reciben menos daño -y nosotros recibimos más- y en el caso de que muramos tendremos que comenzar la historia desde el capítulo 1. El modo historia en su lugar nos ofrece una experiencia más relajada centrada en la narrativa, donde los combates no son tan duros y nuestra muerte nos permite comenzar desde el capítulo actual en el que nos encontremos. La decisión está en nuestra mano, pero 5 Lives Studio nos aconseja jugar al modo supervivencia si queremos vivir la experiencia verdadera tal y como ellos la tenían en mente.

Lo más llamativo es quizás la mecánica del barco, pues inevitablemente se nos van a venir a la cabeza montones de recuerdo de The Legend of Zelda: Wind Waker, en el cual se inspira muy fuertemente como se puede ver a simple vista. Podremos construirnos nuestra propia embarcación y comenzar a surcar las aguas para visitar las diferentes islas y localizaciones. Cabe destacar especialmente las físicas del agua, bastante trabajadas y realistas, es una maravilla ver como el empuje de las olas y la fuerza de las mismas influyen en el movimiento y la velocidad de nuestra embarcación. Sin embargo, la navegación no está exenta de problemas, en ocasiones veremos cómo al desplegar la vela no nos moveremos a pesar de tener el viento a favor, o detalles como no poder alternar entre usar la vela y remar cuando queramos -porque en muchas ocasiones la vela nos va a suponer un estorbo más que otra cosa-, sino que debemos elegir una cosa u otra y nos veremos obligados a construir y destruir materiales cada vez que queramos cambiar de método.

A decir verdad, Windbound cuenta con una estructura bastante repetitiva a pesar de su libertad y rejugabilidad. Cada nuevo capítulo de la trama tendremos que hacer lo mismo: encontrar tres llaves situadas en torres que se encuentran entre las diferentes islas, entrar a la cámara especial en el que nos narrarán una leyenda antigua y volver a aparecer en un nuevo mar para encontrar otras tres llaves. Esto sería emocionante y entretenido si el mapeado fuese muy extenso y plagado de islas, pero no es el caso, pues el mar es pequeño y contará como mucho con apenas 4 o 5 islas, haciendo muy sencilla la búsqueda y desincentivando la exploración.

El grueso del juego lo conforma el tema del crafteo y la supervivencia. Kara tendrá que ir recopilando recursos y combinarlos entre ellos para crear nuevas herramientas con las que poder hacer más sencilla su travesía. Para ello tendremos que recoger plantas, piedras e incluso montar campamentos donde prepararnos mejor y curtir pieles. Al principio tendremos solo unas pocas fórmulas de fabricación, pero cuanto más construyamos y vayamos recogiendo nuevos materiales, más objetos podremos crear. también habrá que prestar atención a nuestras barras de salud y energía, las cuales irán disminuyendo con el paso del tiempo y tendremos que alimentarnos para que vuelvan a la normalidad.

¿Cuál es el gran problema de todo esto? que el crafteo no es necesario, o mejor dicho, tendrá más o menos importancia dependiendo de cómo queramos enfocar la experiencia. Me explico: podemos enfocar la experiencia a la exploración y mejora de nuestro personaje y ahí sí que será útil e importante la fabricación de objetos, pero si lo que queremos es completar la historia principal el crafteo se reduce a la mínima expresión, pues podremos ir a tiro hecho directamente a por las llaves de cada isla ignorando todo lo demás y no será necesario construir nada. De hecho, en ningún momento me he visto obligado a utilizar herramientas tan básicas como el hacha o el martillo, no me ha sido necesario ni lo he llegado a echar en falta, y eso no es necesariamente bueno.

La dificultad además está muy mal medida en el sentido de que recibimos ventajas importantes prácticamente desde el comienzo del juego, lo que hace que la fabricación de elementos para sobrevivir pierda su sentido. ¿De qué me sirve construir un palo afilado que se desgasta rápidamente si en la siguiente isla me puedo encontrar una lanza de metal muy duradera, o incluso una irrompible si tenemos la suerte de recibirla en la cámara ancestral? ¿Para qué voy a mejorar mi embarcación al máximo si con la canoa básica y el remo puedo llegar a cualquier parte sin apenas diferencias? ¿Debo perder el tiempo en cocinar la carne a fuego lento si en cualquier isla puedo encontrar bayas y setas que me puedo comer al instante? Todas estas cuestiones nos las haremos durante la partida y en muchos casos llegaremos a la conclusión de que no merece la pena esforzarse salvo que queramos hacerlo por pura preferencia personal.

Finalizando ya el análisis y por hacerlo con buen sabor de boca, el apartado audiovisual es de lo mejor de Winbound. La atmósfera de soledad y calma está muy bien conseguida y es todo un gustazo perderse por ahí a explorar las islas. La música es totalmente relajante y nos invita a navegar por ahí sin descanso alguno solo por el placer de hacerlo. En cuanto a los textos, como dijimos antes, no hay conversaciones ni diálogos salvo frases sueltas que nos van contando la historia de las islas y las descripciones de los objetos, todo ello totalmente en castellano.

A pesar de mi crítica, Windbound es un juego muy logrado en sus sensaciones y lo disfrutaremos mucho, pero teniendo en cuenta que 5 Lives Studio no ha conseguido crear una conexión total de todos los elementos que querían ofrecer y nos deja un regusto de que el conjunto podría haber sido mucho mejor de lo que es. A pesar de eso, por un precio de 29’99€ tendremos supervivencia de la buena y un pequeño paraíso al que escapar cuando queramos.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Koch Media