A pesar de estar en una generación -más bien a final de generación para unos, o media generación para otro- todavía sorprende la recuperación de algunas IPs que realizan las compañías de videojuegos en forma de versiones HD o remasterizaciones de los títulos originales. Este relanzamiento de juegos de otras generaciones anteriores suele obedecer a dos motivos no excluyentes, refrescar la IP de cara a una posible nueva entrega, o sacar un rendimiento económico a un trabajo ya hecho y amortizado con la mínima inversión posible. No sabemos aún el motivo de la desarrolladora alemana Crytek para traernos esta remasterización del primer Crysis, pero ha sido una sorpresa después de los 7 años que han pasado desde la última entrega de la franquicia.

Para recordar los inicios de la franquicia Crysis -formada por 4 juegos- y su primera entrega publicada en 2007, hay que mencionar antes la primera entrega de otra franquicia más famosa si cabe, Far Cry de Ubisoft, juego desarrollado por Crytek con su engine Cryengine, y publicado por Ubisoft en 2004. Far Cry nos presentaba un shooter en primera persona que se desarrollaba en unos entornos tropicales abiertos similares a los que luego pudimos ver en Crysis, con una calidad de detalle, y una distancia de dibujado impresionante para su época. El Cryengine era un engine formidable ya entonces, y 3 años más tarde pudimos ver como su segunda versión, el Cryengine 2, hacía sudar a los ordenadores más potentes de su época con Crysis.

Argumentalmente esta primera entrega de Crysis es mucho menos compleja que sus secuelas, pero aún así es lo suficientemente interesante para llamarnos la atención y animarnos a continuar. Estamos en 2020 y un equipo de científicos estadounidenses hace un descubrimiento aterrador en una isla del Mar de China Meridional. Todo contacto con el equipo se pierde cuando el Gobierno de Corea del Norte cierra rápidamente el área. Estados Unidos responde enviando un equipo de élite conocido como Raptor para reconocer la situación, pero a pesar de la resistencia norcoreana, no se pueden ni imaginar a lo que se van a enfrentar. Encarnaremos al soldado Nomad, provisto de un nanotraje especial que nos proporciona habilidades físicas mejoradas como el camuflaje óptico, el súper salto, la súper velocidad, la mayor resistencia a las balas, y la regeneración de nuestra vida.

Pero todas estas ventajas que otorga nuestro nanotraje tienen un coste de energía que recuperaremos poco a poco, por lo que será muy importante pensar muy bien la estrategia a seguir en cualquier refriega para afrontarlas con garantías. Y esta es una de las cualidades más importantes que nos ofrece Crysis, un pseudo mundo abierto -más limitado de lo que parece aunque más que suficiente- donde tendremos que cumplir varios objetivos conforme la historia va avanzando, y donde tendremos bastante libertad para elegir el cómo afrontar cada situación con el uso de nuestras habilidades mejoradas, y con un arsenal bastante generoso el cual además tendremos la opción de mejorar con un sistema de mejoras por módulos. Hay que aclarar que la IA de los enemigos, que no nos pondrán las cosas fáciles a pesar de todo, no es muy avanzada, y es posiblemente donde más se note que estamos ante un juego de 2007 con mecánicas que hoy en día se encuentran mucho más depuradas en shooters más modernos.

Crysis era un portento técnico. Cuando salió en 2007 no había PC que lo moviera con soltura en su máxima configuración gráfica, simplemente estaba a otro nivel que ha tardado años en alcanzarse. Cuando en 2011 PlayStation 3 y Xbox 360 recibieron una versión realizada con el Cryengine 3, tuvieron que hacer bastantes concesiones gráficas, incluso llegaron a perder un nivel -que sigue ausente en esta versión- pero también se ganó en efectos e iluminación, debido a las capacidades más avanzadas del nuevo motor. Esta remasterización versionada para Switch por Saber Interactive -que ya hicieron la proeza de versionar The witcher 3 para la consola de Nintendo-, proviene directamente de aquella versión, aunque en principio parece que las texturas han sufrido algunos recortes más, y el framerate no es tan estable, sobre todo en modo portátil, con lo que si tenemos la opción, jugar en el dock es lo más recomendable.

A pesar de esto, sigue sorprendiendo ver a Crysis corriendo en una portátil y, concesiones técnicas aparte, si no tenemos a mano una versión mejor, la de Nintendo Switch cumplirá su misión, manteniendo a grosso modo lo mejor del Crysis original, manteniendo su acción y destrucción -podremos destruir casi todos los elementos del escenario- aunque perderemos el nivel llamado Ascensión debido a sus requerimientos técnicos. El apartado sonoro es igual de bueno que el del original, que ya de por si era muy notable, con temas que acompañan maravillosamente la acción.

No vamos a decir que este Crysis Remastered es innecesario, sobre todo porque aún no conocemos la motivación de Crytek para su lanzamiento -esperemos que una nueva entrega venga de camino-, y porque el juego original tiene ya 13 años y en ese tiempo, el mercado se ha renovado con nuevos usuarios que seguramente no todos hayan disfrutado de la obra de Crytek, pero lo que sí es cierto es que en la versión analizada -la de Nintendo Switch ya que es la única de momento a la venta-, nos es difícil verle sentido a la palabra Remastered, pues el juego queda por detrás técnicamente de la versión original, salvo en el motor de iluminación y algunos efectos que si se ven mejor y se nota que son más modernos. A pesar de esto, sigue contando con dos ventajas: una es la consabida portabilidad, que jugar un Crysis en portátil no deja indiferente, y la otra es la calidad inherente del título, que ya era sobresaliente en su día, y obviamente sigue siendo un juego muy a tener en cuenta.

Si no conocéis el juego original -o sus versiones de PlayStation 3 y Xbox 360- y os apetece un shooter de garantías en la híbrida de Nintendo, Crysis Remastered se postula como una de las mejores opciones en cuanto a calidad jugable se refiere. Y aunque técnicamente ya no impresiona, y ha tenido que hacer varias concesiones, sigue viéndose muy bien, sobre todo con las mejoras que ya recibió en su anterior versión en consolas. Además el control ha sido adaptado de forma muy sencilla para el uso de las habilidades, y se ha añadido apuntado por giroscopio para los que gusten de este tipo de control. Con Crysis Remastered vuelve al panorama actual la franquicia más famosa de Crytek, esperamos que sea para quedarse.

 


Este análisis se ha realizado con una copia cedida por Crytek