Hay ocasiones en las que un título te entra directamente por el apartado artístico, y en este caso a mí me ocurrió así. ¿Ambientación oscura? Vamos a darle una oportunidad. ¿Jugabilidad que recuerda a otro roguelite al que le metí más horas de las que estoy dispuesto a admitir? Entonces es algo a lo que hay que dedicarle más tiempo para comprobar si la comparación que hizo mi cerebro era acertada o si simplemente me estaba dejando llevar por lo que veía. Porque Cinderia tiene una estética oscura que, salvando las distancias, puede recordar a Darkest Dungeon y una jugabilidad muy cercana a Cult of the Lamb, y con esas dos referencias en mente, ¿cómo voy a resistirme a ver qué tal ha salido?
Lo primero que hay que aclarar es que Cinderia se ha lanzado en Steam mediante Early Access este 30 de marzo de 2026, así que todo lo que voy a comentar corresponde a esta primera versión, que puede cambiar o evolucionar con el tiempo. En estos primeros días ya ha recibido varios parches para corregir algunos errores, y solo hace falta que también vaya recibiendo más contenido en el futuro para reforzar la base que ya tiene. El juego está ambientado en un mundo reducido a cenizas por la maldición de una bruja catastrófica, y nosotros asumimos el papel de uno de los pocos supervivientes capaces de absorber magia negra corrupta sin perder la voluntad, utilizando ese peligroso poder para contraatacar e intentar devolver el equilibrio a un mundo que prácticamente ha desaparecido.

He notado que el juego comparte algunos elementos con Hades y Dead Cells, pero al mismo tiempo logra forjar su propia identidad gracias a su sistema de fusión de cartas, una mecánica que permite modificar de forma bastante profunda las habilidades activas durante la partida combinando tipos de daño y distintos efectos. Hay varios personajes jugables -yo de momento solo he logrado desbloquear a uno-, y actualmente el juego ofrece más de 180 habilidades activas por personaje, más de 130 piezas de equipo y más de 500 nodos de mejora disponibles en el lanzamiento, algo bastante destacable si tenemos en cuenta que se trata de un Early Access. Aun así, Cinderia ya ofrece una base de contenido bastante completa que, de expandirse con el tiempo, podría dar lugar a un juego realmente sólido dentro del género.
La mecánica principal de Cinderia se basa en el sistema de fusión de brasas. En cada partida recolectamos brasas, que son fragmentos de magia corrupta, y las combinamos con cartas de hechizo para transformar nuestras habilidades activas en variantes nuevas y más poderosas. Una habilidad de espada corta fusionada con una brasa de hielo puede convertirse en Filo Helado, añadiendo ralentización y cadenas de golpes críticos, mientras que la misma habilidad combinada con una brasa de sombra se transforma en algo completamente distinto. Con más de 100 combinaciones de habilidades activas disponibles en el Early Access, el abanico de posibilidades es bastante amplio y permite experimentar con diferentes estilos de juego en cada intento.

Además de la fusión de habilidades, el juego incorpora mejoras pasivas, activadores de combos y sinergias de equipo que aportan más profundidad a cada partida. Los diferentes personajes jugables, cada uno con su propio conjunto de habilidades, hacen que la forma de enfrentarse a los enemigos cambie notablemente según a quién controles, evitando que todas las runs se sientan iguales. El contenido actual abarca 5 capítulos con aproximadamente 8 encuentros con jefes, además de docenas de salas de eventos aleatorios que modifican el desarrollo de cada partida. El combate es rápido y satisfactorio, y aunque solo he probado otro personaje aparte del principal, se nota que no es simplemente un cambio de apariencia, sino que realmente cambia la forma de jugar y de enfrentarte a cada situación.
La perspectiva 2.5D aporta una sensación de profundidad visual bastante interesante, y el trabajo de animación, tanto en las habilidades del jugador como en los ataques de los jefes, transmite que ahora mismo es una de las prioridades del estudio. En general, el apartado artístico funciona bien para reforzar la ambientación oscura del juego y acompañar el ritmo del combate, ayudando a que cada enfrentamiento resulte visualmente atractivo y fácil de seguir incluso cuando la pantalla se llena de efectos.
La rejugabilidad dependerá en gran medida de cuántas configuraciones viables consiga mantener el juego en sucesivas partidas. Cinderia ofrece más de 300 objetos únicos y más de 500 nodos de mejora, cifras que sugieren una diversidad de configuraciones real a largo plazo, más allá de una simple ilusión de variedad. La principal advertencia sigue siendo el contexto del acceso anticipado: el equilibrio irá cambiando con el tiempo, algunas combinaciones serán claramente dominantes y la comunidad aún está descubriendo qué funciona realmente bien y qué solo lo parece. De hecho, algunas combinaciones pueden llegar a ser muy poderosas; en mi caso conseguí vencer al jefe de la primera zona al segundo intento, pero en las quince partidas posteriores me ha resultado imposible volver a derrotarlo, lo que demuestra que el equilibrio todavía está en proceso de ajuste.

Lo que sí es cierto es que la traducción del juego es mejorable, aunque el propio estudio es consciente de ello, ya que al iniciar el juego te recomiendan usar los textos en inglés para tener una experiencia más completa. También avisan de que se trata de un Early Access y comentan, en tono aparentemente humorístico, que esperan que las futuras actualizaciones no hagan explotar tu partida guardada, algo que probablemente sea una broma interna del equipo, pero que deja claro que el desarrollo sigue en marcha y que todavía pueden producirse cambios importantes en el sistema.
En líneas generales, Cinderia es un juego que ya se siente bastante completo en su primera versión de acceso anticipado. Tiene una base jugable sólida, una mecánica de fusión interesante y suficiente contenido como para mantener el interés durante bastantes horas, por lo que ahora solo queda ver cómo evoluciona con las futuras actualizaciones y si el estudio consigue ampliar el contenido sin romper el equilibrio general del juego. Si mantienen este ritmo de mejoras y pulido, puede terminar convirtiéndose en un roguelite muy a tener en cuenta dentro de la escena independiente.