Mucha gente, sobre todo adultos que no han tocado un mando en su vida, sigue pensando que los videojuegos van solo de disparar y liarla parda. Y sí, claro que hay juegos violentos… pero igual que hay pelis, series o incluso noticias que van de lo mismo. Reducir todo el medio a eso es quedarse cortísimo. Si hubiera que desmontar ese argumento rápido, bastaría con enseñar cosas como Gris, Animal Crossing: New Horizons o Baba Is You: juegos que no necesitan pegar tiros para hacerte sentir cosas o contarte algo interesante. Y sí, Wax Heads entra de lleno en ese grupo.

Wax Heads ha sido desarrollado durante aproximadamente dos años y medio por Patattie Games. Este estudio está compuesto por dos personas: Murray Somerwolff y Rocío Tomé. El primero ya venía de dirigir cosas como Welcome to Elk, Spitkiss o Dead Pets Unleashed. La segunda es programadora, diseñadora y escritora centrándose en proyectos pequeños y experimentales como Diggy Doggo que ha incluido dentro de Wax Heads. Ellos mismos han comentado que de manera puntual han contado con ayuda para la banda sonora o para el guion, alcanzando un equipo total de unas ocho personas.

La premisa es sencilla: empiezas a currar en una tienda de vinilos llamada Repeater Records. El sitio pertenece a Morgan que formó parte de un grupo famoso de los 80 y la cosa no va precisamente bien. De hecho, el cierre está sobre la mesa. Tu misión: evitar que eso pase.

El día en Repeater Records tiene un ritmo marcado. Comienzas en la trastienda con tus compañeros. Con ellos comentaremos cosas que están pasando en la tienda y también las noticias; bandas que lo petan, otras que chapan y mucho cotilleo del sector. Cuando abrimos la puerta al público es cuando empieza la jarana. Los clientes llegarán preguntando, pidiendo y alguno que otro exigiendo, un disco. Es aquí cuando Wax Heads brilla. Uno podría pensar que este juego es un simulador de gestión de tiendas, ya sabéis, abrir sobres de cartas, organizar la tienda y demás. Pues no, Wax Heads es juego de puzles camuflado.

Pistas y vinilos: aquí se viene a pensar

Los clientes entran y no te dicen directamente lo que quieren. Te sueltan pistas: cómo hablan, cómo visten, lo que comentan… incluso lo que NO dicen. Y tú tienes que conectar todo eso para dar con el disco correcto entre un catálogo de más de 80. A veces parece obvio, pero otras no tanto: puede que te pidan algo concreto… pero en realidad necesiten otra cosa completamente distinta. Y ahí está la gracia.

Y hablando de leer, en Wax Heads, leeremos mucho y por suerte, bueno, o más bien, por el buen trabajo de Patattie Games, está muy bien escrito. Los más de setenta personajes que entrarán a nuestra tienda tiene su propia personalidad y nos alegraremos mucho de ver a alguno y a otro le cogeremos manía enseguida. La historia cuenta con muchos giros y secretos que nos tocará ir desentrañando entre recomendación y recomendación de éxitos. Todas las bandas tienen un trasfondo de lo más interesante que podremos ir descubriendo en programas, entrevistas, fanzines, … Según los creadores los grupos son ficticios pero seguro que alguno os recuerda a alguna agrupación real. Para que no todo sea resolver puzles, también hay minijuegos y momentos más ligeros: desde jugar a Diggy Doggo hasta diseñar carteles para la tienda. Son pequeñas pausas que le dan variedad y evitan que se haga repetitivo. Eso sí, hay un detalle importante: Wax Heads no es precisamente un juego “neutro”. Vas a encontrar personajes woke a montones.

Siendo un juego con una temática tan marcadamente musical, no podía fallar una banda sonora a la altura. En total hay veinte canciones compuestas para el juego, cada una perteneciente a un género distinto, desde el heavy metal hasta la electrónica. Pero la cosa no se queda ahí: cada uno de los vinilos que tiene su propia funda, con su arte -todos ellos espectaculares-, sus canciones en la parte trasera, una reseña y, alguna que otra vez, un secretito. Para abarcar todos estos discos Repeater Records se irá ampliando según avance la historia. Además, podremos poner la tienda a nuestro gusto desde una aplicación de nuestro móvil permitiéndonos cambiar secciones enteras de aspecto, comprar discos exclusivos o poner adornos por aquí y por allí.

En cuanto a estética, Patattie Games la describe como «cozy-punk». No lo habría dicho mejor, todo destaca pero hasta cuando hablamos de una banda que toca con una cabeza dentro de una lata, el conjunto mantiene un tono acogedor. Cuenta con una paleta de colores apagados, rollo vintage. Tiene ese punto acogedor, pero también raro, creativo y un poco caótico. Los personajes se resaltan del fondo con una marcada silueta y todos son reconocibles entre ellos, tienen mucho carisma sin grandes sets de animación y sus referencias parecen apuntar a comics como Scott Pilgrim.

En resumen: Wax Heads es de esos juegos que parecen pequeños pero tienen mucho dentro. No va de acción ni de reflejos, sino de observar, entender y conectar con lo que te rodea. Y eso, en un medio que todavía lucha contra ciertos prejuicios, tiene bastante valor.

Wax Heads está disponible desde el 5 de mayo de 2026 para Xbox One, Xbox Series y PC.