Desde hace décadas, Taito ha sido uno de los pilares del mundo arcade, dejando una huella imborrable con títulos que han definido géneros y marcado la infancia de millones de jugadores. Con Taito Milestones 4, la compañía nipona junto a Clear River Games nos traen la cuarta entrega de su serie de recopilatorios para Nintendo Switch, continuando la labor de rescatar juegos clásicos de los años 80 y principios de los 90 y preservarlos para nuevas generaciones, sin olvidar a los nostálgicos que crecieron frente a las máquinas recreativas. Este volumen sigue la filosofía de sus predecesores, una selección de diez juegos variados, desde puzles y plataformas hasta beat’em ups y shooters, con una emulación cuidada a través de los Arcade Archives de HAMSTER Corporation y opciones de juego modernas, pero respetando la esencia de los originales.
Taito Corporation es una empresa japonesa dedicada al desarrollo y distribución de videojuegos. Una de sus mayores curiosidades es que fue fundada en 1953 por el empresario ruso Michael Kogan, y aunque en un principio se encargaba de distribuir arcades estadounidenses en Japón, en la década de los 70 comenzó a desarrollar sus propios videojuegos, comercializando su primer videojuego arcade en 1973. En 1977 Taito crearía uno de sus mejores hits con Space Invaders, juego atemporal que ha salido en infinidad de sistemas y aún hoy en día recibe tributo en recopilatorios o nuevas versiones del clásico de la compañía nipona. Pero la fama y la gloria no acabarían con Space Invaders, sino que Taito nos dio también Bubble Bobble, Darius, Arkanoid o Elevator Action por poner algunos ejemplos de sus clásicos atemporales. En el año 2005 Square Enix compró la mayoría de las acciones de Taito Corporation, pasando ésta a ser una subsidiaria del grupo Square Enix.

Este cuarto recopilatorio incluye otro diez clásicos de Taito, publicados originalmente para Arcade en la década de los 80 y principios de los 90. Los juegos incluidos en Taito Milestones 4 son:
- Water Ski (1983)
- Field Day / The Undoukai (1984)
- Typhoon Gal (1985)
- Arkanoid (1986)
- Bonze Adventure (1988)
- Kuri Kinton (1988)
- Syvalion (1988)
- Don Doko Don (1989)
- Cameltry (1989)
- The Ninja Kids (1990)
Water Ski (1984) es un juego deportivo que simula esquí acuático. Su mecánica sencilla y directa es ideal para partidas rápidas y para equilibrar la tensión de los juegos más intensos, aportando la variedad de la colección.
Field Day / The Undoukai (1984) nos introduce a mini-juegos deportivos inspirados en competiciones escolares japonesas. Su mecánica sencilla aporta variedad y un toque de humor, funcionando como un respiro frente a los títulos más intensos del recopilatorio.

Typhoon Gal (1985) .
Arkanoid (1986) se confirma como la gran estrella del recopilatorio. Este clásico redefine la fórmula de Breakout, añadiendo potenciadores como la barra alargada, bolas múltiples o láser, enemigos que se mueven y niveles con bloques indestructibles que requieren planificación y reflejos. Los niveles avanzan en dificultad, combinando precisión y estrategia, y la emulación en Switch se siente fluida y fiel al arcade original, con controles muy cómodos tanto en Joy-Con como en Pro Controller. La música, los efectos y la sensación general transmiten esa tensión y satisfacción que definieron a los arcades de los 80, convirtiéndolo en un punto fuerte imprescindible.
Bonze Adventure (1988) propone acción y plataformas con un aire místico japonés. Controlamos a un monje que recorre niveles llenos de enemigos y obstáculos, combinando saltos precisos con ataques y poderes especiales. La progresión de dificultad y la variedad de enemigos hacen que cada nivel sea entretenido, aunque no alcanza la intensidad de otros títulos.
Kuri Kinton (1988) es un beat’em up ambientado en la China clásica. Los niveles cortos y frenéticos requieren reflejos y timing, con enemigos que obligan a aprender patrones y a planificar ataques. La la acción directa lo hace de lo más entretenido dentro de la colección.

Syvalion (1988) es un shoot’em up donde controlamos un dragón robótico. La velocidad de los niveles, la variedad de enemigos y los jefes que requieren cierta preparación lo convierten en uno de los juegos más emocionantes de la colección. La banda sonora y los efectos amplifican la sensación arcade, ofreciendo un nivel de tensión y diversión superior a muchos otros títulos del recopilatorio.
Don Doko Don (1989) es un beat’em up ligero con estética caricaturesca. Golpeamos enemigos y recogemos objetos mientras avanzamos por niveles cortos, ideales para sesiones rápidas. Su mecánica simple y divertida cumple su cometido, aunque no destaca tanto como los tres anteriores.
Cameltry (1989) destaca por su originalidad. En lugar de mover la bola directamente, giramos el escenario para guiarla por laberintos hasta la meta. Cada nivel es un puzle de precisión y velocidad, donde cada giro es importante. La fluidez de la mecánica, la necesidad de reflejos y la sensación de control lo hacen un juego sorprendentemente adictivo, con un diseño que sigue siendo único incluso décadas después.
The Ninja Kids (1990) combina plataformas y acción con un estilo caricaturesco. Controlamos pequeños ninjas que deben superar obstáculos y derrotar enemigos en niveles progresivos. Es entretenido y mantiene la atención sin ser demasiado complejo.

Como en entregas anteriores, Taito Milestones 4 utiliza la emulación de Arcade Archives con todas las opciones habituales, guardado de partidas, filtros visuales, rankings online y ajustes de pantalla. La estabilidad es total, sin caídas ni problemas de rendimiento, y los controles se sienten naturales en cualquier configuración de Switch. La fidelidad al original es notable y permite disfrutar de la experiencia arcade sin complicaciones.
Donde sigue habiendo margen de mejora es en los extras, al igual que en los volúmenes anteriores, no hay galerías, entrevistas ni contenido histórico adicional, y la selección de juegos puede parecer algo aleatoria para quienes busquen únicamente los clásicos más famosos. Sin embargo, esto no resta valor a la experiencia principal: jugar y disfrutar de los títulos en su forma original sigue siendo el núcleo de la colección.
En conjunto, Taito Milestones 4 se confirma como un recopilatorio sólido y fiel al espíritu de la serie. Arkanoid, Cameltry y Syvalion destacan como los pilares de la colección, mientras que el resto de los títulos aportan variedad, humor y entretenimiento. Es una excelente oportunidad para revivir la historia del arcade de los 80 y descubrir joyas que a veces pasaron desapercibidas aunque se echa en falta más de mimo en los extras, más allá de las opciones de emulación. Para los amantes de los arcades y los coleccionistas, Taito Milestones 4 es una adquisición interesante al igual que sus entregas anteriores, pero aquellos que esperen una experiencia más completa o un homenaje definitivo al legado de Taito podrían quedarse con ganas de más.

