La maldita Guerra

La guerra ha sido un tema recurrente generación tras generación en el mundo del videojuego. Desde la vetusta Magnavox Odyssey hasta la más moderna Nintendo Switch, la guerra ha estado siempre ahí, a veces en forma de ficción, otras representando la realidad. La hemos visto en infinidad de géneros, en plataformas, en acción, en estrategia, en rol… Tocando todos los palos jugables. Así mismo también la hemos jugado desde diferentes bandos, buenos, malos, neutrales, etc. Pero nunca antes lo habíamos hecho desde el punto de vista de las víctimas civiles de las guerras. Con This War of Mine, ahora si.

This War of Mine es un simulador social, como pueda ser Los Sims de Maxis, pero que en lugar de preocuparnos por las frivolidades típicas de una vida virtual, tendremos que preocuparnos de que nuestros personajes tengan algo que comer, cómo calentarse, protegerse y en definitiva, cómo sobrevivir como víctimas indirectas y olvidadas de un conflicto armado. Así pues, 11 bit studios, un estudio polaco afincado en Varsovia, ha plasmado este simulador en un conflicto con una muy fuerte inspiración en la guerra de Bosnia, y más precisamente en el nefasto sitio a Sarajevo.

 

 

Sobrevivir a veces sabe hasta mal

En This War of Mine la premisa es clara, sobrevivir hasta el alto el fuego, eso es un número de días que en cada partida se decide aleatoriamente, por lo que nunca sabemos hasta dónde deberemos de llegar. Empezaremos en una casa donde nuestros personajes tendrán que convivir y organizarse durante el día, construir muebles, defensas, cocinar, comerciar o incluso entretenerse. La casa está llena de habitaciones y podremos construir a lo largo de todas ellas. Cada habitante de la casa tendrá una característica diferenciadora: uno será mejor cocinero, otro experto explorador con más espacio en la mochila y otro negociará mejor, por ejemplo, entre muchas otras características. Además tendremos que preocuparnos de que nuestros personajes coman, duerman, se mediquen y recuperen si caen enfermos, y de que se animen en caso de que estén tristes por su situación, o por lo que hayan tenido que hacer. Como en esta Complete Edition habrá niños, tendremos que jugar con ellos también. Durante el día, podrán visitarnos otros vecinos ya sea para pedirnos ayuda a cambio de una cantidad de recursos, comerciar, o para pedirnos que los aceptemos en nuestro refugio, con lo que pasarían a ser parte de nuestro grupo.

Durante la noche la jugabilidad cambia levemente, ya no hay que gestionar nuestro refugio, sino salir a por materiales. Podremos elegir cuál de nuestros personajes sale a rebuscar, y cuál o cuáles se quedan vigilando en el refugio o durmiendo, con el riesgo, otra vez aleatorio, de que nos ataquen durante la noche, nos roben y nos hieran a un personaje. Al personaje que hemos elegido para rebuscar, lo mandaremos a una de las varias localizaciones que hay disponibles, que se irán ampliando a medida que pasan los días, y que van desde un supermercado derruido, hasta una base militar, un aeropuerto, varias casas, un mercado, un hotel, etc. En cada zona se nos dirá qué tipo de materiales podremos encontrar y en qué cantidad, además  del nivel de peligro. Y es que una vez que estamos fuera, pueden pasar varias situaciones: por ejemplo, puede que demos con un refugio de gente normal, como nosotros, que no serán hostiles y nos planteará el dilema moral de si robarles todas sus pertenencias para sobrevivir nosotros a costa de ellos.

Esta moralidad tendrá un peso muy grande en la jugabilidad, porque si actuamos bien, podemos condenar a nuestro refugio al hambre o perder a algún miembro herido por no tener la medicina requerida, pero robar a una familia indefensa hará que nuestro personaje se sienta mal, deprimido y pueda incluso llegar a abandonar al grupo a su suerte.

Pero esa no será la única situación que nos encontraremos en nuestras salidas: puede ser que el lugar que visitemos esté desierto, de esa forma no habrá ningún problema moral, pero también puede ser que nos encontremos con NPCs hostiles o neutrales que se vuelvan hostiles en caso de molestarlos o intentar tocar sus pertenencias. Para estos necesitaremos llevar mucho cuidado y usar el sigilo, escondernos en zonas oscuras preparadas para ello y si es posible estar lo más alejados de ellos, porque nuestro movimiento emitirá sonidos que pueden llegar a alertarlos. En caso de que sea irremediable, podremos pasar a modo combate, donde podremos atacar a otro NPC a puñetazos, con arma blanca si hemos conseguido alguna, o con arma de fuego. Aunque lo deseable siempre será que no nos pillen, y si lo hacen, correr, pues en los enfrentamientos podremos morir y esta muerte es permanente, además de que afectará al ánimo de nuestros compañeros negativamente.

Obviamente a mayor peligro, mayor cantidad de recursos y de materiales, con los que podremos ir creando más estaciones de trabajo de jardinería, para cultivar nosotros mismos, de destilar alcohol para comerciar, o mejorar la cocina. Todo a nuestra mano, pero todo con un precio, muchas veces moral, que nos puede costar la partida.

 

 

Una guerra gris

This War of Mine tiene un apartado artístico sobrio y frío, con predominancia de los grises, blancos, negros y azules que trasmiten tristeza y desesperanza. El jugador va a contagiarse de ello y 11 bit studios lo sabe muy bien. Las construcciones y exteriores están bien definidos, con unos escenarios en 2D dibujados como si estuvieran hechos a trazos de lápiz. Todo es evidente a simple vista, y se ayuda de un zoom para ver todo a más detalle. En los escenarios predomina la oscuridad para que podamos ampararnos en ella cuando vayamos a rebuscar materiales y recursos. Habrán habitaciones que no podremos ver hasta que no entremos en su interior o miremos a través de la puerta, y estas aparecerán también cubiertas por el mismo trazo a lápiz.

En el apartado sonoro podemos destacar tanto las melodías de marcado tono triste, la música clásica que podremos escuchar si creamos una radio, y los efectos de sonido, en especial cuando salimos de noche y el sonido pasa a ser un elemento jugable al poder ser descubiertos por este. Es interesante como la música se modula en momentos de tensión para darle más dramatismo al momento, y como de fondo siempre nos acompañaran ruidos de mortero y disparos de bala. De verdad que consigue poner los pelos de punta.

 

Cuando una experiencia se hace inolvidable

Esta versión completa para Nintendo Switch de This War of Mine incluye todo el DLC salido hasta la fecha, contando con más personajes, localizaciones y la inclusión de niños. También cuenta con This War of Mine Stories – Father’s Promise una historia completamente nueva y con un editor con el que crearnos nuestros propios personajes, nuestro refugio y las condiciones de la partida.

En definitiva, This War of Mine es una experiencia que nos puede llegar a doler jugar, que si sabemos ver más de su premisa jugable, nos vamos a dar cuenta de lo bien que se ha representado la miseria humana. Cómo la guerra, sin ser un protagonista presente, condiciona absolutamente todo, y que a veces sobrevivir a cualquier precio nos convierte en nuestro peor enemigo. El estudio polaco quería lanzar un mensaje con este juego, quería que sufriéramos lo que sufren los civiles inocentes, y asistiéramos a la pérdida de su inocencia. Lo han conseguido, y difícilmente lo olvidaremos.

This War of Mine: Complete Edition está disponible en la eShop de Nintendo a 39,99€.

 

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Evolve PR