EVERSPACE 2: Galactic Edition es la edición definitiva de la gran aventura espacial de ROCKFISH Games, una versión que reúne el juego original junto a sus dos grandes expansiones, Titans y Wrath of the Ancients, además del Supporter Pack. Después de analizar EVERSPACE 2 en 2023, volvemos ahora a esta aventura con todo su contenido disponible y aprovechando, además, la reciente llegada por sorpresa de esta edición a Nintendo Switch 2. Han pasado unos años desde nuestro primer viaje al Cluster 34, pero volver a pilotar nuestra nave ha servido para comprobar que seguimos ante uno de los juegos espaciales más completos y divertidos que podemos encontrar.
Si habéis jugado a EVERSPACE, el desarrollo del juego incluía mecánicas roguelike con la vuelta al comienzo con cada muerte, algo que se justificaba argumentalmente como que cada vez que caíamos se creaba un nuevo clon de nosotros que volvía al punto de inicio, pero con el aprendizaje y mejoras adquiridas. Pues bien, en EVERSPACE 2 se eliminaron estas mecánicas y se optó por una jugabilidad más convencional cercana al looter shooter, una decisión que ya nos pareció acertada en su momento y que, después de disfrutar de todo el contenido publicado posteriormente, seguimos considerando uno de los grandes aciertos de esta segunda entrega.

Tras los acontecimientos de la primera parte, nuestro protagonista, el último clon existente de Adam Roslin, intenta ganarse la vida de forma más o menos honrada mientras pasa desapercibido para las fuerzas del orden. Sin embargo, durante una misión de escolta todo sale mal y acaba siendo capturado. A partir de ahí comenzará una aventura que nos llevará a explorar distintas partes de la galaxia mientras intentamos encontrar la forma de escapar permanentemente de todas las facciones que nos persiguen, para lo que contaremos con nuevos aliados. Si no hemos jugado al primer juego, la historia nos irá dando las claves necesarias sobre los acontecimientos anteriores para seguirla sin problemas.
Y aquí es donde la Galactic Edition gana verdadero peso, ya que no estamos únicamente ante el juego que conocimos en 2023. Titans amplía la experiencia con nuevas historias relacionadas con el Dreadnought y el Leviathan, nuevos personajes, equipamiento y desafíos repetibles, mientras que Wrath of the Ancients nos lleva a una aventura posterior a los acontecimientos principales, con nuevas misiones secundarias, cuatro sistemas estelares adicionales, nuevos enemigos, armas y equipamiento y una nueva nave, la Wraith. Todo ello hace que el viaje por el Cluster 34 sea considerablemente más amplio y que, una vez terminada la campaña original, todavía tengamos motivos para seguir explorando.
A la hora de ponernos a los mandos de nuestra nave comprobaremos que el manejo sigue siendo uno de los grandes protagonistas. La nave se maneja muy al estilo de un first person shooter, pudiendo apuntar los cañones con independencia de la orientación de la nave y con poca inercia a la hora de cambiar de dirección en movimiento, pudiendo hacer strafes, rolls u otros movimientos de evasión. Es un sistema muy arcade, accesible y tremendamente divertido, con una fuerte reminiscencia a juegos clásicos del género como Terminal Velocity o, sobre todo, Descent. Podremos utilizar dos tipos de armamento principal y dos tipos de armamento secundario y cambiar entre ellos en cualquier momento, mientras que para desplazarnos tendremos el postquemador para un avance rápido, la velocidad de crucero para recorrer mayores distancias y la hipervelocidad para cambiar de sistema.

Conforme hagamos misiones y abatamos enemigos iremos subiendo de nivel, lo que comportará un aumento de nuestras estadísticas, y cada cierto número de niveles iremos ganando habilidades pasivas que podremos activar. Estas habilidades pueden cambiarse en cualquier momento, permitiéndonos adaptarnos a las diferentes situaciones y combates que se nos presenten. No serán decisivas por sí solas, pero sí una ayuda importante al margen de la nave y de la equipación que tengamos.
Como buen looter, el equipo conseguido es esencial y aleatorio. Será muy importante mantener nuestra nave con su equipamiento actualizado para tener garantías de éxito, y muy pronto comprobaremos que quedarnos atrás en armamento o equipo es una invitación a morir una y otra vez. Pero no basta con equipar objetos de mayor nivel: entre piezas similares tendremos que escoger aquellas que mejor se adapten a nuestras necesidades. No podemos afrontar una escaramuza contra naves superiores con dos armas principales que se recalienten demasiado rápido o nos veremos superados enseguida. El equilibrio es la clave, sin descuidar que nuestra nave esté siempre actualizada.
El tipo de enemigo marcará muchas veces qué armas utilizar, ya que algunos serán sensibles únicamente al daño en el casco, otros contarán con casco y escudos y otros tendrán además una armadura externa. A esto se suma una enorme cantidad de posibilidades de personalización, fabricación y mejora. Podremos recoger o comprar recursos que servirán para mejorar nuestras armas y equipamiento, crearlos si disponemos de los planos necesarios o desbloquear las habilidades de nuestros aliados mediante sus propios árboles de habilidades. También podremos comerciar con nuevos modelos de naves y diferentes secciones de fuselaje, permitiéndonos personalizar nuestra nave hasta encontrar la configuración que mejor se adapte a nuestra forma de jugar.

La exploración también tiene un peso importante. Esta segunda entrega introdujo el combate planetario y, aunque no existe una enorme variedad de planetas y la sensación al combatir no cambia radicalmente respecto al espacio, sigue siendo un añadido interesante que ayuda a romper el ritmo. Además de las batallas encontraremos puzles, desafíos de tiempo, puertas cerradas que tendremos que aprender a abrir y multitud de actividades secundarias. Más de una vez, mientras viajamos hacia un destino lejano, aparecerá una señal desconocida o una llamada de socorro que hará que nos desviemos para investigar qué está ocurriendo. Es precisamente esa sensación de que siempre puede aparecer algo interesante la que consigue que la exploración resulte tan satisfactoria.
Y aunque el contenido adicional de la Galactic Edition no cambia los fundamentos que ya conocíamos, sí consigue ampliar considerablemente una fórmula que ya funcionaba. Titans y, especialmente, Wrath of the Ancients hacen que el universo sea más grande y nos proporcionan nuevas razones para seguir mejorando nuestra nave después de haber terminado la historia principal. El resultado es una aventura que puede superar ampliamente las cincuenta horas si queremos exprimir todo lo que ofrece, algo que convierte esta edición en una propuesta especialmente completa para quienes todavía no se hayan adentrado en el Cluster 34.
EVERSPACE 2 sigue siendo visualmente muy atractivo. Sin requerir de efectos gráficos de última generación, su apartado artístico nos ofrece auténticas estampas espaciales dignas de inmortalizar con el Modo Foto que incluye el juego. Los distintos sistemas, estaciones, planetas, restos de naves y estructuras abandonadas consiguen transmitir esa sensación de encontrarnos ante un universo enorme y lleno de lugares que merece la pena investigar. El apartado musical acompaña perfectamente los momentos de tensión y también los de exploración y soledad entre restos de estaciones espaciales de tiempos pretéritos, una auténtica delicia para el jugador.

Para esta nueva versión hemos jugado a EVERSPACE 2: Galactic Edition en Nintendo Switch 2, plataforma a la que acaba de llegar por sorpresa con todo el contenido incluido. La versión de Nintendo Switch 2 funciona realmente bien y, aunque estamos ante un juego especialmente exigente en lo visual, podemos disfrutar de la aventura a 30 imágenes por segundo de forma estable, manteniendo además el atractivo de sus escenarios y combates. No es la versión que mejor luce del juego, pero poder disfrutar de toda esta aventura espacial también en formato portátil es una excelente noticia.
El cambio en las mecánicas de juego en esta segunda parte en detrimento de las mecánicas roguelike del primer EVERSPACE ha dado un resultado netamente superior, sin desmerecer a la primera entrega. Haber pasado por un largo periodo de Acceso Anticipado le sentó muy bien al juego, y los contenidos publicados posteriormente han terminado de convertirlo en una experiencia todavía más completa. EVERSPACE 2: Galactic Edition conserva un manejo arcade bastante accesible para cualquier tipo de jugador, pero al mismo tiempo ofrece suficiente profundidad en personalización, exploración y progresión como para mantenernos enganchados durante decenas de horas. Y si esto todavía no os convence, el apartado audiovisual os acabará por convencer: nunca el espacio fue tan bonito.

