Todos tenemos predilección por historias que nos parecen interesantes, yo mismo he defendido juegos basados en la obra de Lovecraft aquí más de una vez. Esta vez, no vengo a defender, sino más bien a recomendar algo que bien podría considerarse una obra de culto, puesto que no he visto que tenga la legión de fans que se merece. No se trata de intentar inculcar mis gustos, aquí pido personalmente que le deis una oportunidad a STEINS;GATE RE:BOOT porque si sois fans de las buenas historias, os preguntaréis cómo habéis podido estar tanto tiempo sin conocer esta obra. Sin más, que empiece la «Operación Divergencia» (nombre provisional).
STEINS;GATE RE:BOOT es, como bien se puede entender, un remake de STEINS;GATE, la novela visual que salió en 2009. Pero ojo, no es un remake sin más, puesto que tiene contenidos del «remake» STEINS;GATE ELITE. Dicho así puede parecer un tanto enrevesado, pero al final solo son escenas extra y fragmentos animados. Es decir, es un remake de una visual novel que obtiene elementos de un antiguo remake. Parece enrevesado de entender, pero en materia no lo es tanto y, una vez nos ponemos con él, todo resulta bastante más sencillo de comprender.

¿El argumento? Ah, sí, Kyouma Hououin. Ah, quería decir Rintaro Okabe, es un chaval de 18 años que se autoproclama «científico loco» mientras actúa de manera extravagante y paranoica. Tiene alquilada una casa en la que, según él, ha montado el «laboratorio de artefactos del futuro» y se dedica a inventar -desastrosamente- cosas para ponerles nombres extravagantes (nombre provisional) [no, no es una anotación, siempre que crea algo añade el paréntesis]. No deja de hablar de una organización y de que todo es una elección de STEINS;GATE. Un día, acude a un centro para ver una conferencia sobre un reputado científico que afirma haber descubierto la forma de viajar en el tiempo. Mientras está en dicha conferencia, un satélite se estrella en la azotea y Rintaro se encuentra con un cadáver al intentar salir del edificio. Y hasta aquí puedo contar.
Soy consciente de que la sinopsis no cubre mucho, pero esta visual novel gana muchísimos enteros si no sabes absolutamente nada. Los personajes son bastante carismáticos, tanto los protagonistas -Kurisu lleva siendo el fondo de la pantalla de bloqueo de mi teléfono desde 2011- como los secundarios -Mr. Braun, Suzuha, Faris, Moeka… es que no hay ninguno que sea olvidable, todos acaban llegándote de un modo u otro-. La trama, la cual trata con mucho rigor la causalidad y el tema del sacrificio, tiene un giro tras otro que no verás venir, cuando creas que has llegado al final de la historia, te sorprende por otro lado. Esto hará que por momentos te preguntes si Okabe está paranoico, o de verdad hay algo más detrás de todo. Y lo mejor es que muchos de estos giros adquieren todavía más sentido cuando conocemos las piezas que había ido colocando la historia previamente.

El aspecto visual ha sido renovado para la ocasión, habrá gente que lo encuentre agradable y otros que consideren que ha perdido el encanto de la versión original. Como persona que ha consumido todo el media mix de STEINS;GATE he de decir que te acabas acostumbrando y el renovado estilo gráfico mejora algunas partes de la visual novel original. Yo considero que podrían haber animado ciertas partes que siguen siendo una imagen estática y perfectamente tienen bastante relevancia en la trama. En ocasiones abusan demasiado de primeros planos de personajes femeninos, pero esto ya es sacar pegas por sacar alguna más. No es que afecte a la historia, ni mucho menos, pero sí resulta curioso teniendo en cuenta el cuidado que se ha puesto en actualizar el apartado visual.
La banda sonora tiene bastantes temas que recordarás. Citaría alguno, pero muchos títulos de los mismos son spoilers bastante gordos y no quiero estropear la experiencia de nadie en este caso. De hecho, yo estoy escuchándola mientras escribo este análisis y me teletransportan al laboratorio. Lo cual es de agradecer porque una banda sonora que disfrutes escuchar una y otra vez la hemos tenido en pocos juegos. Yo personalmente agradezco que, en lugar de hacer como con otros remakes -no tengo nada personal con ninguna compañía, solo no considero necesario tocar un tema que funciona-, hayan conservado Skyclad Observer para la introducción. No tengo lo suficientemente fresca la visual novel original como para decirlo con seguridad, pero diría que son los mismos temas con algunos arreglos puntuales.
Completar la historia te puede llevar unas 25 horas. Aquí hay que matizar que el juego está en completo inglés y usa una terminología bastante científica en algunos momentos. Así que si no quieres estar leyendo todo el rato un idioma que no dominas del todo, por momentos te sentirás bastante perdido en la trama cuando empiecen a ponerse bastante técnicos. También creo que podrían haber aprovechado e integrar también la secuela STEINS;GATE 0 y hacerlo todo como lo que es, una única historia, aunque entiendo que esto habría complicado todavía más un proyecto que ya parte de una novela con multitud de ramificaciones y finales alternativos. Precisamente por eso, también es comprensible que quien llegue por primera vez pueda quedarse con la sensación de que todavía hay mucho más que contar después de terminar esta historia.

¿Merece la pena STEINS;GATE RE:BOOT? Indudablemente sí. Esta es una historia que te deja huella y tanto si eres nuevo y quieres iniciarte en este universo, como si ya disfrutaste de la novela original y su versión Elite, esta te guarda algunas novedades para que al menos te plantees darle una vuelta. Muchas visual novels son simplemente una lectura y toma de decisiones para llegar a uno de los finales, pero aquí la trama gira en torno a la misma pregunta: ¿Cuánto está Okabe dispuesto a sacrificar para salvar una vida?
No, no es que yo sea un miembro del laboratorio más, ni tampoco que crea que me está persiguiendo una organización. Es que STEINS;GATE es de lo mejor que se ha creado en visual novel de ciencia ficción. Vale, sí, existen alternativas, pero yo me he esforzado en hacer este análisis sin spoiler alguno de la trama en pleno 2026 solo para tratar de que disfrutéis de la obra. Además, las aventuras de Okabe merecen como mínimo una oportunidad. Si todavía no habéis entrado en este laboratorio, quizá haya llegado el momento de pulsar el botón y descubrir hasta dónde puede llevarnos una simple divergencia.
