Square Enix está desatada, y nosotros estamos encantados con ello. En los últimos años la compañía japonesa ha dejado de centrarse casi en exclusiva en las grandes producciones AAA -las cuales continúa desarrollando- para ofrecer otras producciones más modestas basadas en remasterizaciones y remakes de muchos de sus clásicos atemporales, pero también juegos originales. Tenemos ejemplos muy recientes de estas puestas al día como Legend of Mana, Chrono Cross: The Radical Dreamers Edition, o el próximo Tactics Ogre: Reborn, y también de estas producciones originales que están siendo más que bienvenidas, como por ejemplo Triangle Strategy, The DioField Chronicle, Various Daylife y como no, HARVESTELLA.

Desarrollado por el estudio japonés Live Wire -creadores del increíble Ender Lilies Quietus of the Knights– nos llega la entrada de Square Enix -en el papel de productor- en esa parcela de mercado que comparten casi en exclusiva Stardew Valley y Rune Factory, la fusión de simulador de granja con RPG. Y es que esta fusión de géneros no es nueva, pero ha sido muy poco explotada, por lo que era evidente que tarde o temprano nuevas producciones quisieran probar suerte en esta mezcla de géneros tan dispares. Y ya podemos adelantar que HARVESTELLA no lo hace nada mal, aunque tiene margen de mejora.

Nos situamos en un mundo de fantasía de corte medieval -aunque también hay localizaciones más avanzadas- que cuenta con cuatro cristales gigantes llamados Lumiciclos, que son los encargados de regular las estaciones. De un tiempo a esta parte se han ido comportando de forma extraña, introduciendo una quinta estación de un día de duración llamada Quietud que transcurre entre cada una de las otras cuatro estaciones. Durante la Quietud, aparece un polvo en el aire llamado Polvo de la Muerte que resulta mortal la mayor parte de las veces para los habitantes de este mundo, por lo que deben quedarse encerrados en casa. Y lo peor es que cada vez la Quietud dura más.

Con esta premisa comienza nuestra aventura, donde elegiremos tomar el papel de un chico, una chica, o una persona de género no binario -novedad en los juegos de Square Enix- y después de unas pantallas de personalización del personaje -un poco escasa de opciones- arrancará la historia con nuestro o nuestra héroe sobreviviendo a la Quietud en el exterior. Antes de caer desmayados y ser rescatados, una especie de niña nos dirá que de nosotros dependerá salvar a la chica, y que tendremos que decidir entre proteger este mundo o restaurar el anterior. Sin muchas más pistas, la historia se tomará su tiempo para seguir y pasará a introducir poco a poco las mecánicas tanto de la vertiente RPG como de la vertiente de simulador de granja, y la sinergía entre ellas.

Nuestro personaje ha sobrevivido a la Quietud pero ha perdido la memoria como consecuencia de ello. La doctora del pueblo de Lethe quiere que no nos vayamos lejos por si empeoramos, y el anciano del pueblo nos cede unos terrenos y una cabaña donde asentarnos temporalmente mientras nos recuperamos, aunque nosotros mismos tendremos que explotar la granja para lograr nuestra autosuficiencia mientras la historia nos llevará a investigar el misterio detrás de la Quietud y los Lumiciclos. No vamos a entrar más en detalles argumentales, es cierto que la historia esta llena de clichés del género, pero consigue mantener el interés del jugador e invitar a seguir avanzando en la aventura.

Como simulador de granja, HARVESTELLA nos permitirá arar la tierra, plantar diferentes tipos de cultivos o árboles frutales usando semillas que compraremos en la tienda o conseguiremos durante nuestras aventuras, regar el terreno y recoger lo cultivado -cada cultivo tiene una duración determinada-. Con la cosecha recogida, podemos decidir si usar parte de lo conseguido para cocinar, o meterlo en el cofre de intercambio para que automáticamente sea vendido al día siguiente. Esta es la forma de conseguir dinero, y el por qué cultivar continuamente se vuelve una necesidad. Además de poder cocinar -cuando adquiramos una encimera-, podremos crear nuestros propios aperos si tenemos los materiales y hemos aprendido como crearlos. Y por supuesto, llegado el momento también podremos tener animales que nos proporcionen leche y huevos.

Todo en HARVESTELLA está sujeto al consumo de tiempo. Nuestro personaje caerá rendido de cansancio de noche, por lo que solo tendremos el día para hacer lo que queramos hacer, y todo consume tiempo. Arar, plantar, regar, crear utensilios, o cocinar por ejemplo requieren una cantidad de tiempo que harán que nos tengamos que planificar muy bien si vamos a viajar y hasta donde vamos a avanzar, pues al caer la noche tendremos que volver sin falta, o el fallo nos costará bastante dinero. Eso hará que la visita a las mazmorras tenga que hacerse en varios días, aunque iremos abriendo atajos que nos facilitarán el avance hasta el punto donde estuviéramos pero con más tiempo disponible. Cada treinta días cambia la estación, aunque primero viene la Quietud que destruirá todas nuestras cosechas.

Cuando no estemos cultivando nuestra granja, podremos explorar distintas zonas y mazmorras para cumplir misiones secundarias, efectuar ciertos encargos o avanzar en la historia. En este caso tendremos que enfrentarnos a distintos enemigos o también jefes finales, y las mecánicas pasarán a ser las de un action RPG con tintes de hack’n slash, pero bastante simple. Podremos correr, saltar o golpear con nuestra arma mientras tengamos vigor y si este se acaba deberemos volver a nuestra granja o comer -de ahí lo importante de cocinar-. Contra los enemigos además de los golpes simples, podremos ejecutar ciertas habilidades determinadas la Tarea que llevemos equipada -las profesiones en los Final Fantasy-, y además podremos intercambiar Tareas entre tres previamente seleccionadas. Tenemos diez Tareas que iremos desbloqueando conforme avancemos y cada Tarea tiene su propio árbol de habilidades donde iremos desbloqueando estas con puntos que conseguiremos por enfrentarnos a enemigos.

Audiovisualmente HARVESTELLA no esconde que es un juego de baja producción, con un apartado gráfico más cercano a lo que vimos en su día en Xbox 360 o PlayStation 3 que a un juego más actual, sin embargo su apartado artístico le hace ganar muchos enteros, regalándonos algunos parajes realmente bonitos. Además los efectos y la iluminación también son visualmente atractivos, por lo que podemos decir que en conjunto la aventura de Live Wire es un juego bonito. Y sobre la banda sonora también podemos destacar su calidad, con varios temas de los que acabaremos recordando, ya sea algunos por su bella factura y otros por su epicidad.

HARVESTELLA nos ha gustado mucho, aunque está lejos de la perfección en la fusión de géneros que hace. No es algo necesariamente negativo, pues es la primera toma en contacto de Square Enix con este nicho de mercado y el margen de mejora es evidente. La historia entretiene a pesar de estar llena de clichés -protagonista con amnesia, ¿otra vez?- y tiene sus pequeños giros de guion que también nos veremos venir, pero que de seguro nos invitará a seguir. Como RPG nos ha gustado el sistema de Tareas y sus posibilidades, aunque la IA de los enemigos comunes deje un poco que desear. De la parte de simulador de granja nos ha gustado todo salvo la economía del juego que invita a la repetitividad y con algunos ajustes podría ser más llevadera.

 


Este análisis ha sido realizado en Nintendo Switch mediante una copia cedida por PLAION