Tides of Tomorrow es un juego extraño, y lo comprobaréis nada más iniciarlo. Digixart, de la mano de THQ Nordic, nos trae un experimento pseudo-cooperativo de lo más interesante. En Tides of Tomorrow, es tan importante lo que nuestro personaje hace como lo que decidió el jugador anterior.

Tides of Tomorrow es un juego mayormente narrativo, con acción y sigilo en dosis menores. En este título, lo más importante son las decisiones que tomamos y cómo se va moldeando la historia alrededor de ellas. Personalmente, nunca había jugado un juego de este tipo, pero hoy en día es un género en alza y ya se ha visto en otros juegos anteriormente. Sin embargo, eso suele ser con partidas anteriores o con puntos de guardado, y creo que con otros jugadores no se ha hecho mucho.

El hecho de que lo que haga el jugador anterior tenga repercusiones es interesante, pero puede llevar a ciertos problemas. Por ejemplo, al personaje que seguía inicialmente lo adelanté en la partida, y el juego me obligó a cambiar de personaje -cosa completamente necesaria, por otra parte-. Yo me había acostumbrado a mi “compañero”, así que se me hizo algo triste cambiar de persona. Estoy seguro de que el juego ganará mucho si seguimos a un amigo que se lo haya pasado anteriormente; de esa forma podemos ver qué decisiones toma y cómo afectan a la jugabilidad, además de generar una lectura más personal de la historia.

Antes de empezar a hablar de cosas más mundanas, quiero nombrar el sistema que usa Tides of Tomorrow para que podamos ver a nuestros antecesores. Con un botón veremos escenas -llamados ecos en el juego- a través del tiempo de cómo nuestros antecesores eligen ciertos elementos o como ayudaban -o traicionaban- a algunos personajes. De esta forma se crea una extraña conexión con el jugador anterior, ya que, por ejemplo, si él dejó cierto elemento en un lugar, es posible que nosotros lo encontremos. Este sistema no solo sirve como curiosidad, sino que también condiciona pequeñas decisiones de exploración, haciendo que cada partida tenga un ritmo ligeramente distinto según lo que otros hayan hecho antes.

Por otra parte, esto también causa interferencias y afecta a cómo la historia se desarrolla. Todo es un tanto caótico, ya que el juego debe tener en cuenta varias líneas temporales, una por cada jugador. La historia es interesante pero sufre en continuidad, algo necesario dado el trasfondo y mecánicas del juego. Iremos conociendo personajes de todo tipo, y cómo los tratemos afectará al desarrollo de la historia. Algunos personajes están mejor escritos que otros, pero todos son, al menos, interesantes.

Si sabéis perdonar esto, la historia de Tides of Tomorrow es una de esas con mucho fondo, bastante ecológica. En un mundo futurista en un entorno acuoso parecido al de la película Waterworld, todo el mundo sufre de una enfermedad llamada plastemia que nos afecta al cuerpo y terminamos convirtiéndonos en maniquíes de plástico. Para ello, necesitamos un medicamento que se llama Ozen, pero está muy cotizado. La historia girará alrededor de la enfermedad y el medicamento, de luchas de poder para poder manejarlo y nuestro papel será clave para el desarrollo de este mundo acuático.

Además de tomar decisiones, el juego tendrá momentos donde la acción prima, a bordo de nuestro barco. Tendremos que conducir y disparar para ciertas misiones, además de persecuciones y otros eventos. Por otro lado, también hay momentos de sigilo donde tendremos que tener cuidado y evitar las patrullas enemigas -siendo estos tramos a pie, no en barco-. En cuanto a variedad el juego sorprende con sus eventos y misiones secundarias, pero Tides of Tomorrow no es un juego al uso y es probable que no guste a todo el mundo. Estas secciones de gameplay funcionan como pequeños descansos entre la narrativa, aportando variedad aunque sin llegar a ser el eje central de la experiencia, que claramente sigue estando en las decisiones y sus consecuencias.

El tema ecológico y medioambiental del que hace gala Tides of Tomorrow es para mí muy interesante. Me gusta mucho la ambientación y el trasfondo de la enfermedad. Esa lucha ambientalista es uno de los pilares del título, y aunque la historia no es nada del otro mundo -sobre todo por el tema jugable de nuestro antecesor-, estoy seguro de que gustará a ciertos tipos de jugador. Tides of Tomorrow es tanto un medio de entretenimiento como una forma de activismo.

Visualmente estamos ante un juego muy colorido y cartoon, que usa esos mismos colores para su beneficio y para ciertos elementos jugables; en imágenes podría ver a lo que me refiero. Los escenarios son bastante grandes y el rollo neón del que hace gala ayuda mucho al resultado final. La verdad es que el juego entra por los ojos y creo que eso gustará a muchos. Por otro lado, el rendimiento no es todo lo bueno que debiera. Mi PC no es el más potente, pero el estilo cartoon del juego tampoco está lleno de detalles. Entiendo que los escenarios del juego son grandes, pero el rendimiento debería mejorar al menos un poco en los siguientes parches que vayan sacando. Aún así, esto no afecta a la jugabilidad en ningún caso, pero vale la pena nombrarlo. La música es bastante directa y acompaña bien a la acción.

En conclusión, recomiendo Tides of Tomorrow simplemente por lo raro de su presentación y mecánicas. El hecho de seguir a un extraño -o amigo- y ver qué ha elegido es interesante, y la variedad de situaciones lo hacen muy divertido de jugar. Sin embargo, no es un juego perfecto, se le ven las costuras en ciertos momentos y si no hacéis click con lo que propone jugablemente o con su historia, es posible e incluso probable que os decepcione. Personalmente, creo que merece la pena al menos probarlo, pero no estaría de más informarse bien antes de hacerlo.