Las cocinas de todo el mundo están de enhorabuena. Overcooked 2 es la continuación perfecta de la primera parte. Han añadido lo que todo el mundo pedía, siendo lo más importante el juego cooperativo en línea. Ghost Town Games se ha puesto las pilas para arreglar todo aquello que no daba la talla en la primera parte. Los fogones de Overcooked 2 están encendidos, coged el cuchillo y poneos el delantal.

Overcooked 2 es un juego de cocina arcade en una perspectiva isométrica, donde los reflejos y tu concentración son lo más importante. En este juego se fríe, cuece, corta, friega y mucho más, todo lo que te imagines que ocurre en una cocina real. Hacer las cosas a tiempo y administrarse bien son los objetivos y mecánicas principales. Huelga decir que este es un título eminentemente cooperativo; si pretendéis jugarlo solos, os recomiendo directamente que esperéis a una buena rebaja, pues no le vas a sacar todo el jugo.

Pero no es solo cocinar por cocinar, también seguiremos una jocosa línea argumental. Los personajes de la primera parte, el Rey Cebolla y su estimado perro Kevin, están de vuelta; esta vez es culpa suya que el mundo se vaya a destruir, pero la responsabilidad de salvarlo recae de nuevo sobre nosotros. Como en la primera parte, los niveles se separan por mundos y tenemos que ir poco a poco, siempre intentando conseguir el mayor número de estrellas para poder desbloquear nuevas misiones. Sin embargo casi nunca existirán dificultades para conseguir acceder a la siguiente misión, al contrario que en la primera parte.

Hay nuevas recetas y nuevas formas de cocinado, pero para todos aquellos que este vaya a ser su primer juego les debo una explicación. Lo primero es fijarse en la receta. Puede que sea una hamburguesa: primero cortar la carne y acto seguido ponerla en la sartén — con cuidado de que no se queme —; después toca cortar tomate, lechuga o queso, dependiendo de lo que lleve. Poner todo en un plato y entregar. Una vez el plato haya vuelto hay que fregarlo. Este es el desarrollo normal de una receta de Overcooked 2. ¿Parece fácil? No lo es cuando tienen cinco recetas a medio hacer, acceso solo a la mitad de los ingredientes — tu amigo al resto — y el escenario se mueve apareciendo y desapareciendo.

Porque más allá de las recetas, la dificultad del juego se centra en la variedad y diseño de escenarios. Los hay de muchas ambientaciones, pero todos tienen algo en común: hacer la vida imposible a los jugadores. Lo básico es poner a los jugadores separados en lugares al que el otro no pueda acceder; de esa forma se potencia la cooperación, ya que no basta con hacer o con ir cada uno a lo suyo. Pero las cosas se complican; hay niveles en los que el fuego impide el paso a los jugadores y deben apagarlo para poder pasar, o escenarios que cambian por completo pasado un tiempo. No quiero comentar mucho este apartado, pues es donde está el contenido. Os puedo decir que los escenarios son realmente variados y que cambiar de uno a otro transforma la experiencia completamente.

Hay mecánicas nuevas respecto a la primera parte, como el lanzamiento de los ingredientes o comandos de conversación. Mientras que el primero está bien aprovechado en algunos de los escenarios, recomiendo encarecidamente no usar el segundo. Los bocadillos de conversación son demasiado grandes, y dificultan la visión del escenario. Por supuesto aconsejo el uso de un chat de voz, Overcooked 2 es uno de esos títulos que van a hacer gran uso de él. En la historia también hay novedades, como la inclusión de niveles secundarios cuando cumples una serie de condiciones. También han incluido más interactividad con el escenario, que aunque a priori parece una buena idea no está bien aprovechada.

El juego lamentablemente arrastra algunos fallos de la primera parte. Hay algunos indicadores que no son todo lo claros que deberían; si hay tres sartenes seguidas en vertical es complicado saber cual es la que está a punto de entrar en llamas. También sigue siendo complicado colocar las cosas en un sitio; la gestión del espacio es una de las mecánicas jugables, pero como todas las encimeras son casillas cuadradas hay veces que no podemos acceder a cosas que parecen estar a mano. Por último, quiero comentar el que para mi ha sido el mayor fallo del título, su excesiva simplicidad. Es verdad que jugué la primera parte hace poco y he adquirido práctica, pero en esta secuela no he tenido problemas reales en ninguno de los mapas. Sin embargo, esto es solo un aviso para los veteranos; los jugadores nuevos sufrirán en muchos de los niveles.

Overcooked 2 también ofrece una serie de niveles perfectos para jugar dos contra dos. En algunos de estos niveles, por ejemplo, se comparten algunas mesas de cortado o incluso puedes robarle platos al enemigo. Las partidas suelen ser muy tensas, donde la velocidad es todavía más importante que en un mapa normal. Juntarse cuatro amigos para probar estos modos es fundamental, pues le añaden una variedad más que bienvenida.

Visualmente se ha mejorado el que ya de por sí era un título precioso. Muy colorido, con unos diseños simpáticos y unos tiempos de carga casi inexistentes — en la versión para PC, que es la que analizamos —. La mayoría de indicadores se han mejorado respecto a la primera parte — excepto los ya nombrados — y los escenarios también son más atractivos visualmente. La música está en la línea de la primera parte, con canciones temáticas, que sin destacar mucho acompañan perfectamente a la acción del título.

Overcooked 2 es lo que ya dije en la primera línea del análisis, una mejora de prácticamente todos los apartados de la primera parte. Para los veteranos puede resultar un poco decepcionante su falta de de dificultad, pero el título cumple su objetivo, ser condenadamente divertido. Si tenéis uno o tres amigos con los que jugar, la experiencia será todavía mejor.

 


Este análisis ha sido realizado mediante una copia cedida por Team 17