Es común que juegos que han salido originalmente en exclusiva en una plataforma acabe saliendo en otras, lo que no es tan común es que lo hagan con tantos años de diferencia. Este es el caso de Flat Kingdom, juego estrenado en PC en el año 2016 y que llega ahora a todas las consolas actuales con el sobrenombre de Paper’s Cut Edition. Este juego ha sido desarrollado por el estudio mexicano Fat Panda Games y distribuido por un viejo conocido de nuestra web que hacía tiempo que no aparecía, Ratalaika Games.

Flat Kingdom Paper’s Cut Edition, como su propio nombre deja intuir, nos traslada hasta un mundo fantástico hecho de papel en el que todo es bidimensional. Una noche, un misterioso ladrón roba una de las joyas sagradas del reino y el caos se desata cuando el mundo empieza a convertirse en tridimensional. El rey pone en aviso a Flat, el mejor caballero de la corte, quien tendrá que recuperar todas las joyas y devolver el equilibrio al mundo.

Bajo esta premisa nos encontramos un juego de plataformas lateral -obviamente- en el que no faltarán los toques de acción y exploración. Cada mundo se compone de tres niveles en los que normalmente tendremos que llegar al final del mismo y tener un enfrentamiento contra un boss. En ese sentido su estructura puede hacerse un tanto repetitiva, pero por el camino nos encontraremos con ciertos elementos que amenizan un poco el viaje.

Los niveles se basan principalmente en el plataformeo y en la resolución de puzles, pudiendo encontrar algunos coleccionables como pergaminos en los que se cuenta un poco más sobre el mundo del juego o NPCs que nos asignan tareas. Esto hace que, a pesar de ser niveles independientes, haya que volver a revisitar algunos escenarios debido a que los objetos que nos piden pueden estar en otro nivel de otro mundo.

A pesar de ello, siento que no se le llega a sacar todo el partido posible a los niveles ni al propio estilo artístico. Un juego hecho «de papel» tiene muchas posibilidades jugables y títulos como Tearaway o la saga Paper Mario saben explotar muy bien sus bondades en ese aspecto, pero al final Flat Kingdom se queda en lo meramente superficial, no aprovecha del todo la oportunidad que tiene entre manos. Los niveles son planos y vacíos sin destacar demasiado, de hecho podría haber tenido un estilo artístico tridimensional y la jugabilidad seguiría siendo exactamente igual.

Lo más llamativo de su jugabilidad quizás sea el sistema de «combate» por llamarlo así, basado en el habitual triángulo de debilidades. Nuestro protagonista podrá alternar entre tres formas: círculo, cuadrado y triángulo, en su forma circular podremos realizar un doble salto, la forma cuadrada es la más pesada y nos permite empujar objetos y la triangular es la más ligera y podremos planear ligeramente. Los enemigos a su vez también tiene alguna de estas tres formas y para vencerlos tendremos que saltarles encima con la forma que pueda ganarle -círculo gana a cuadrado, cuadrado gana a triángulo y triángulo gana a círculo-.

A medida que vamos avanzando, iremos ganando nuevas habilidades para cada una de las formas que nos permitirá abrir nuevos caminos y encontrar más objetos. Nuevamente se pone de manifiesto el backtracking del juego, pues algunas de las puertas solo se pueden abrir con estas habilidades. Tampoco es que recompense mucho explorar, no ganaremos nada más allá de más pergaminos con lore del mundo o algunas monedas que sinceramente apenas vamos a utilizar.

Ya hemos hablado del apartado gráfico, el cual es bastante vistoso y poco convencional aunque sin alardes, pero el apartado sonoro es quizás más llamativo. En cuanto a la banda sonora nos llevamos una sorpresa, pues ha sido compuesta por Manami Matsumae, una leyenda de los videojuegos en cuyo historial se encuentra ser la compositora de la BSO de Mega Man 1, Final Fight o Shovel Knight. Lamentablemente es una banda sonora que, siendo buena y atractiva, no es de las mejores de la compositora y hay pocos temas que se queden en el recuerdo, pero cumplen perfectamente con su función y se adaptan adecuadamente a cada nivel.

Quizás Flat Kingdom podría haber sido mejor, pero si le damos una oportunidad nos vamos a encontrar con un título bastante completo y que se sale de la norma. A pesar de no explotar del todo sus bondades, nos deja un buen regusto con ese toque de plataformas clásico y exploración. Además, el precio ayuda mucho a decidirnos, pues por menos de 10 euros nos podemos hacer con él.

 


Este análisis ha sido realizado en PlayStation 4 mediante una copia cedida por PR Hound