Desde hace años, los seguidores de The Expanse han imaginado cómo sería un videojuego capaz de trasladar con fidelidad la mezcla de ciencia ficción realista, intriga política y drama humano que ha convertido a la saga en una de las más aclamadas del género. Tras la aventura narrativa desarrollada por Telltale Games, llega ahora una propuesta mucho más ambiciosa. The Expanse: Osiris Reborn aspira a convertirse en una experiencia de rol y acción a gran escala, donde las decisiones del jugador, la gestión de una tripulación y la exploración del Sistema Solar serán elementos fundamentales. A diferencia de muchas franquicias de ciencia ficción centradas en razas alienígenas y conflictos galácticos, The Expanse presenta una visión mucho más creíble del futuro. La humanidad ha colonizado el Sistema Solar, pero continúa dividida por diferencias culturales, económicas y políticas. La rivalidad entre la Tierra, Marte y los habitantes del Cinturón sigue siendo el motor de numerosos conflictos, creando un escenario perfecto para un RPG centrado en la toma de decisiones.
Desarrollado por Owlcat Games, el estudio responsable de Pathfinder: Wrath of the Righteous y Warhammer 40,000: Rogue Trader, este nuevo proyecto representa un importante cambio de dirección para la compañía. Conocidos por sus complejos RPG de corte clásico, los desarrolladores rusos buscan ahora dar el salto a una experiencia más cinematográfica y accesible sin renunciar a la profundidad narrativa que caracteriza sus juegos.

Tras pasar varias horas con la beta cerrada de The Expanse: Osiris Reborn, la sensación general es bastante positiva. Aunque todavía es evidente que se trata de una versión en desarrollo y quedan aspectos por pulir, el proyecto ya deja entrever una base muy sólida sobre la que Owlcat Games está construyendo su nueva apuesta. Más allá del atractivo de la licencia, lo que realmente llama la atención es la confianza con la que el estudio parece estar afrontando un estilo muy diferente al de sus trabajos anteriores.
Desde los primeros compases resulta imposible no encontrar ciertos paralelismos con Mass Effect. La estructura de la aventura, la gestión de la tripulación, las conversaciones a bordo de la nave y el enfoque de la acción recuerdan inevitablemente a los clásicos de BioWare. Sin embargo, después de jugarla, la sensación es que Osiris Reborn no busca limitarse a reproducir una fórmula conocida. El peso de la política interplanetaria, las tensiones entre facciones y el enfoque más realista de la ciencia ficción aportan una identidad propia que se percibe desde el inicio.

Uno de los apartados que más me sorprendió fue el combate. Antes de probarlo tenía ciertas dudas sobre cómo se adaptaría Owlcat a un sistema de acción en tercera persona, pero las primeras impresiones son mejores de lo esperado. Los enfrentamientos combinan disparos, coberturas y habilidades especiales de forma bastante natural, mientras que las órdenes a los compañeros añaden un componente táctico que evita que todo se reduzca a apuntar y disparar. Todavía hay animaciones que necesitan más trabajo y algunos movimientos resultan algo rígidos, pero la base funciona y transmite potencial.
La exploración también deja buenas sensaciones. La beta no ofrece un entorno especialmente amplio, pero sí permite hacerse una idea de la filosofía del juego. Los escenarios invitan a detenerse, hablar con personajes secundarios y descubrir pequeños detalles del mundo que ayudan a reforzar la inmersión. Como ocurre en los mejores RPG, la sensación es que siempre hay algo interesante esperando detrás de una conversación opcional o de una ruta alternativa.
En el apartado narrativo todavía es pronto para extraer conclusiones definitivas, pero la escritura deja entrever algunas de las fortalezas habituales de Owlcat. Los diálogos ofrecen diferentes enfoques para afrontar las situaciones, las decisiones parecen tener cierta relevancia y los compañeros muestran personalidad desde sus primeras apariciones. Queda por ver si la historia mantiene el nivel durante toda la campaña, pero el arranque consigue despertar suficiente interés como para querer seguir adelante.

Eso no significa que todo funcione a la perfección. Durante la beta encontré algunos problemas de rendimiento puntuales, pequeñas inconsistencias visuales y ciertos errores menores propios de una versión temprana. Ninguno de ellos llegó a afectar seriamente a la experiencia, pero sí recuerdan que el desarrollo aún tiene recorrido por delante. También hay aspectos del combate y de la interfaz que agradecerían un mayor refinamiento para resultar más fluidos.
Aun con esas reservas, la impresión final es francamente prometedora. The Expanse: Osiris Reborn transmite la sensación de ser un proyecto con una visión clara y una comprensión profunda del material original. Lo más importante es que no parece apoyarse únicamente en el atractivo de la licencia, sino que busca construir una experiencia de rol sólida por méritos propios. Si Owlcat consigue mantener este nivel y pulir los aspectos técnicos durante los próximos meses, podríamos estar ante uno de los RPG de ciencia ficción más interesantes de los últimos años.